Las tiples y el cine mudo

El siguiente artículo se debe a la pluma de Miguel Ángel Morales*, autor entre otras obras de los tres volúmes de Cantinflas: Amo de las carpas (Clío, 1996) y Cómicos de México (Panorama, 1987), quien amablemente me permitió subirlo a cine silente mexicano, así como la fotografía del texto original.  Fue publicado el 1 de octubre de 1992 en el periódico El Nacional en la sección de espectáculos, página 20.

Las tiples y el cine mudo

(México de mis recuerdos)

Para la mayoría de las tiples, acostumbradas a la ancestral representación teatral, el cinematógrafo fue un invento al que no supieron adaptarse: requerían de la inmediata respuesta del público y consideraron que los sets eran mortalmente aburridos. Salvo algunas estrellas de menor magnitud, Mimí Derba, quien se dio el lujo de dirigir sus propias cintas mudas, y la torbellinesca Lupe Vélez, que realizó carrera en Hollywood, ninguna de las artistas que entretenían a los tandófilos con sus gestos pícaros y temas atrevidos, interpretados con sus diminutas voces, pudieron acoplarse a las exigencias del cine mexicano.

Tiples y el cine mudo

Muchas tiples abandonaron el teatro para enrolarse en los estudios, pero su desengaño fue brutal: se adecuaban mejor las señoritas de sociedad – caso típico fue el de la aristócrata Dolores del Río – quienes sin antecedentes artísticos actuaban a las mil maravillas frente a la cámara. Las tiples jamás olvidaron su tradición teatral y ese fardo les impidió continuar en el sendero del cinematógrafo.

Son poquísimas las intervenciones de las estrellas teatrales en el cine mudo, y caso insólito: Lupe Vélez, la mejor tiple, no apareció en ninguna cinta silente de manufactura nacional. Ella, al igual que sus hermanas Josefina y María Luisa, tuvieron que trasladarse a Hollywood para intervenir en cintas y posteriormente debutar en nuestro país en películas sonoras de segunda fila.

La mítica María Conesa apareció en el papel protagónico de El pobre Valbuena (1916), filmada nada menos que en Nueva York. La tiple cómica Lupe Rivas Cacho está en La muerte civil (1917) y Celia Montalbán, “personifica con gracia, malicia, soltura y elegancia” a una descocada bailarina en El milagro de la Guadalupana (1925).

Con una cinta en su haber se encuentra la hermosísima Celia Padilla que intervino en Patria nueva (1917), a pesar de ser la hermana de la primera estrella del cine mudo, la languidecente Emma. A María Teresa Montoya se le incluyó en El automóvil gris (1919) y a la bailarina Alicia Pérez Cano en Viaje redondo (1919), estelarizada por el gran cómico Leopoldo El Cuate Beristáin. Su hermana Eva obtuvo un papel en Oro, sangre y sol (1923), dirigida por Miguel Contreras Torres, que se filmó para el lucimiento de Rodolfo Gaona y Manolita Rubiales La Goyita. También apareció en esta película Isabel Faure.

La bailarina rusa Norka Rouskaya estuvo en Santa (1918), la venezolana Aurorita Real en Atavismo (1923) y Carmen Desfassiaux en Terrible pesadilla (1930), dirigida y actuada por un plagiario de Chaplin: Charles Amador

Celia Montalbán
Celia Montalván

El debut y despedida de las anteriores tiples por los sets quizá pueda entenderse si se atienden las declaraciones de Cristina Pereda, quien en febrero de 1921 anunció a los cuatro vientos que abandonaba el cine porque “sentía nostalgia del teatro”. Un reportero de El Universal la encuentra en un coliseo al lado de su compañera de baile Eugenia Fernández. La Pereda al principio hizo pareja con su hermana Enriqueta, recorriendo “la bohemia por cines de arrabal”. Al preguntársele sobre su claudicación cinematográfica, dio una respuesta que muy bien podría ponerse en boca de todas las tiples:

El trabajo en las películas es monótono; prefiero el trabajo del teatro, porque es continuado y más emotivo. En el cinematógrafo las escenas se cortan, y cuando uno esta casi llorando, hay que refrenar el sentimiento para cambiarlo en risa. El cine tiene muchas ventajas, no lo niego; pero el trabajo, en el escenario, es más artístico y más noble. En la película no hay quien estime al artista, porque no escuchan ni los aplausos ni las silbas; en cambio, en el teatro, ¡oh! en el teatro, el artista tiene que identificarse con su público; tiene que hacerlo sufrir o gozar, y la sensación es tan intensa, que muchas veces el espíritu del artista se une con el del público. Entonces se trabaja con mayor amor, con mayor cariño, y ese estado psicológico no se paga con nada. Es uno de los mayores placeres que ayudan a soportar con cierto estoicismo las amarguras de esta carrera difícil y de alternativas inesperadas. Yo tuve ocasión de haber trabajado con Antonio Moreno, pero francamente sentí la nostalgia del baile, de las candilejas, de las compañeras, de los artistas, de los empresarios, del público, ¡hasta de los maquinistas!, y logré sacudirme la simpatía de la pantalla, para caer nuevamente en la vorágine entusiasta y conmovedora del teatro.

Otras tiples, sin embargo, se acomodaron bien en la vorágine del cine, sobre todo una extranjera y, entre las nuestras, Ligia de Golconda, Nelly Fernández y, sobre todo, Mimí Derba. La caderona argentina María Caballé está en Chapultepec (1917), El amor que triunfa (1917) y En defensa propia (1917).

La potosina Enriqueta Varástegui – que pasaría a la inmortalidad como Ligia de Golconda – y Nelly Fernández tuvieron una trayectoria similar. De Golconda actuó en las películas mudas El escándalo (1920), Amnesia (1921) y Fulguración de raza (1922), y en 1923 fue becada por la Secretaría de Educación Pública para estudiar en Los Ángeles, en donde encontró a otra prófuga de las tablas: Nelly Fernández, la que estuvo en la mayoría de las cintas dirigidas por Mimí Derba. Participó en En defensa propia (1917), Alma de sacrificio (1917), La tigresa (1927), La soñadora (1927), Malditas sean las mujeres (1921 y fue la tuberculosa Margarita Gautier en La dama de las camelias (1921). Antes de estrenarse la penúltima cinta, era saludada por la prensa como artista donde se conjuntaban talento y belleza. “Nelly Fernández será, dentro de pocos días, una auténtica estrella mexicana”.

En abril de 1923, Nelly Fernández tercia sobre la superioridad del cine sobre el teatro. Según ella, ha…

…vivido las dos vidas intensamente. Y encuentro que es más emocionante y completa la vida cinematográfica, y que presenta mayores oportunidades para realizar una labor brillante. Es decir, creo sinceramente que ofrece inauditas perspectivas para lograr una visión lo más absoluta de la vida, que puede ser una visión artística y emocional y de éxito… El cine, no obstante que le falta la palabra, tiene elementos maravillosos e insospechados. Esto es lo que constituye su superioridad, además de que, actualmente, el teatro – al menos en México – no nos da una sola obra de fuerza real. Tal parece que tiene mejor porvenir el cinematógrafo…

Mimé Derba tenía razones para adorar el cine. Aliada sentimental y laboralmente con el general Pablo González, creó la productora Azteca Film. En mayo de 1917, produce dos películas inconclusas y después En defensa propia, Alma de sacrificio y La tigresa, que dirige. En septiembre se filma La soñadora y al mes siguiente En la sombra.

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Mimí Derba

Al preguntársele si prefería el teatro o el cine, Mimí Derba contestó que el cine, y que este nuevo arte la abandonó. “Yo me entregué a él (al cine, obviamente) con devoción, en cuerpo y alma, dándome toda entera, con lo que tenga de inteligencia y con toda mi buena voluntad y mi vocación decidida; pero…”

Sus inquietudes nacionalistas y poéticas quedaron selladas en esas cintas silentes y adoraba tanto el cine, que encontró acomodo en el cine sonoro en papeles de tercera o cuarta categoría. Lupe Vélez que no actuó en ninguna cinta muda nacional, optó por otra alternativa que le redituó mayor trayectoria internacional: ir a la meca del cine.

*http://miguelangelmoralex.blogspot.com/

2 pensamientos en “Las tiples y el cine mudo”

  1. A finales de los 60´s conocí en Ciudad Juárez, Chih. a una Sra. llamada Maria Rivera quien había sido bailarina en el Teatro Principal, luego vi una foto suya en un libro titulado “Historia del Teatro Principal”. He buscado algo sobre ella en otro medios y no encontrado nada. Alguien me podría ayudar. (ella fue compañera de Lupe Vélez en el Teatro Principal) Gracias de antemano por la ayuda que me puedan ofrecer.

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