“Assunta Spina”, nuevo rescate de la Filmoteca UNAM

Publicado en Filmeweb No. 30 por Leopoldo Villarello Cervantes el 15 de julio de 2007.

Dentro de las actividades para festejar el 47 aniversario de la Filmoteca de la UNAM, se exhibieron cuatro clásicos de la época muda y una serie de imágenes referentes a exiliados de la guerra civil española. De esas cuatro películas silentes, una ya se tenía, Sangre y arena (Blood and Sand, 1928, de Fred Niblo) y las otras tres acaban de ingresar al acervo de la Filmoteca -el cual a la fecha ya alcanza una cantidad próxima a 40 mil títulos-, y les fueron entregadas como parte de un convenio con la Cinemateca del Comune di Bologna -el lugar más especializado en el mundo para la restauración de filmes de antes del sonoro-, a la que se le habían entregado varios filmes mexicanos y la retribución fueron estas joyas: La caja de Pandora (Die Büchse Der Pandora, 1928, de Georg Wilhelm Pabst), La nueva Babilonia (Novyy Vavilón, 1929, de Grigory Kozintzev y Leonard Taurberg) y Assunta Spina (1915).

Se escogió Assunta Spina, se solicitó en particular a Bologna, porque es una de las cintas estelarizadas por Francesca Bertini con las que no se contaba en México, donde ya hace noventa años existía hasta un club de admiradores de ella; además de que sobre la cinta escribió una crítica Alfonso Reyes, con el seudónimo de Fósforo que compartía con Martín Luis Guzmán, y en la Filmoteca están tratando de obtener las películas que reseñaron.

La nueva copia de Assunta Spina fue sacada a partir de un negativo existente en Brasil que se llamaba Sangue Napolitano y complementada con otra copia existente en Milán. Suponemos que los inter títulos fueron reelaborados para que tuvieran el mismo estilo, y renumerados de acuerdo a los datos existentes.

Assunta Spina, cuya realización es atribuida a su protagonista, la Diva Francesca Bertini, en colaboración con Gustavo Serena (quien hace el papel de Michele), narra el sacrificio de una mujer, hasta por doble ocasión, en aras de su esposo. La Bertini hace gala de su histrionismo, llena la pantalla cada que aparece en ella, y está dentro la mayor parte de los cincuenta minutos que dura. Exhala sensualidad y dramatismo, con los énfasis actorales de aquellos días. Su figura y su vestuario distan de verse obsoletos. La contribución de la Bertini cala más en la secuencia en que su ex amante le tasajea el rostro y el marido toma venganza. La cicatriz permanecerá como vestigio, aunque sea poco visible. A la Bertini le creemos que sea amante esposa y comprendemos que Rafael enloqueció por ella, la persiguió y provocó el cruce de cuchillos en la fiesta de cumpleaños. De la misma manera cumple de modosa ama de casa, dedicada a coser.

Los encuadres fijos están compuestos teniéndola de centro irradiador, preludiando lo que vendrá. Primero, la insinuación de Federico por ayudarla, ella negándose, con un escribano atrás, alzando la cara, atestiguando el ofrecimiento, y cuando ella se ve en la obligación de aceptar, el tipo los mira con sorna alejarse. Después, el día de navidad para mayor fuerza, a la espera de Federico, convertido en su amante, pidiéndole que vaya a su lado; el imprevisto es la salida adelantada de prisión de Federico, quién llega a la casa. La cámara está frente a la puerta, desde ahí observamos que se van sus trabajadoras, las congojas de Assunta, la llegada de Federico a sus espaldas, el momento en que se da cuenta que la mesa está dispuesta para dos personas y la increpa. La entrada de Federico (la puerta siempre sin llave, las cortinas permiten ver hacia fuera). Casi repetición de la reyerta de dos años antes. La fuga. La policía. Francesca Bertini / Assunta Spina, sabedora de su culpa se apropia de una más para salvaguardar al marido a quien le fue infiel. Tragedia simple impregnada de amor, con elipsis efectivas para esa época y textos que tal vez fueron los que hicieron pensar a Fósforo/ Alfonso Reyes que era lenta.

Assunta Spina ha aguantado el paso del tiempo, mucho de ello debido a la interpretación porfiada de la Diva Francesca Bertini. Su argumento se ha vuelto a filmar varias veces, en 1930, 1948, y para televisión en 1992 y 2006, sin embargo, siempre se recuerda que la original era nada menos que La Bertini.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s