El cine mudo en Toluca, 1896-1900

El cine mudo en Toluca, 1896-1900

ANTECEDENTES

El presente ensayo, génesis de una investigación en curso que abarca hasta 1910 y, si es posible hasta 1930, obedece a mi interés por la historiografía cinematográfica mexicana, en especial la etapa muda del fenómeno. Estudiar e investigar los inicios del cine en México, del que fue iniciador Aurelio de los Reyes y continuaron ese interés Leal, Barraza, el periodista Sánchez García, Dávalos, Miquel, Barbachano, y González Casanova, así como otros varios historiadores locales, que amparados e influenciados por la microhistoria Gonzaliana han desmenuzado madejas documentales en archivos locales; polvosos, desordenados y mal clasificados, pero siempre ricos en información para el ojo acucioso del investigador. Es a partir de la publicación de los estudios pioneros de Gabriel Ramírez, El cine yucateco; de Julia Tuñón, Historia de un sueño. El Hollywood tapatío y el perteneciente a Guillermo Vaidovits, El cine mudo en Guadalajara, que la microhistoria cinematográfica toma carta de naturalización dentro de la historiografía nacional. Por mucho tiempo se contempló al cine nacional como una industria con sede en la capital de la república, sin embargo a partir de los años noventa los estudios locales comienzan a tomar auge: Cine Tropical. Notas para una historia del cine en Mazatlán, 1897-1926 de Marco Antonio Lugo, Esplendor y ocaso de las salas de cine en Sinaloa de Jorge Briones Franco, El cine mudo en Chihuahua de Alma Montemayor y cierra el estudio regional de Norma Iglesias, Entre yerba, plomo y polvo. Lo fronterizo visto por el cine mexicano. Más reciente es La mirada desenterrada. Juárez y El Paso vistas por el cine (1896-1916) de Willivaldo Delgadillo y Maribel Limongi. Dentro de la tradición historiografía que instauró don Luis González y González con su clásico Pueblo en vilo, Eduardo de la Vega Alfaro compiló una serie de ensayos de microhistoria cinematográfica regional que abarcan toda la geografía del país. Como resultado del I Coloquio de Historia del Cine Regional en México que se llevó a cabo en Guadalajara se publicó Microhistorias del cine en México. De interés local es la investigación incluida en el libro anterior que tiene como tema de estudio nuestro estado y de la autoría de Cuitláhuac Martín Gómez Salinas, De la pantalla a la vida cotidiana: exhibición cinematográfica en Tenango del Valle, Estado de México (1927-1989). Basado más en entrevistas personales que en material hemerográfico o bibliográfica logra una bien estructurada lectura de lo que el cine significó para los habitantes de esa ciudad y cómo modeló muchas de sus actividades, aunado a la memoria histórica que les construyó. Por lo que respecta a otros estudios previos que privilegien el cine como fuente de estudio histórico en el Estado de México existen dos breves ensayos aparecidos en Castálida, revista del Instituto Mexiquense de Cultura, uno en 2005 titulado Actividades en el Cine Coliseo Revolución, 1939-1949 escrito por José Alfredo Germán Islas y el otro de Alfonso Sánchez Arteche Llega el cine a Toluca en 1994. La investigación histórica enfocada al fenómeno cinematográfico en el Estado de México, en especial al período mudo, es una veta virgen que necesita de historiadores que escarben en los archivos e interpreten los documentos para enriquecer el acervo histórico de Toluca y, por ende, el del Estado de México.

EL CINE LLEGA A MÉXICO

            Es 1896 y México tiene poco menos de doce millones de habitantes y la ciudad capital no pasa del medio millón. Xochimilco, Mixcoac, Coyoacán y demás poblaciones aledañas a la capital no son más que pequeños pueblos polvorientos, salvo Tacubaya, villa preferida de la élite porfirista como reducto de descanso. Porfirio Díaz está a punto de iniciar su cuarta reelección en la presidencia y el general Felipe Berriozábal es ministro de Guerra. El canal de la Viga es el afluente fluvial más transitado del valle de México y lugar por el que llegan las frutas, legumbres y demás bienes al centro de la ciudad: La Merced y Jamaica los mercados principales. Las calles más emblemáticas de la ciudad son Plateros, La Profesa y San Fernando hoy conocidas como Avenida Madero. La casa de los azulejos es el Jockey Club.

Es el año de la llegada del Cinematógrafo Lumière a México. En agosto de ese año se anuncia en la prensa capitalina la presentación de dos aparatos ópticos que en las postrimerías del siglo XIX iban a iniciar la globalización del mundo. El cinematógrafo de los hermanos Augusto y Luis Lumière proveniente de Francia y el vitascopio del inventor norteamericano Thomas Alva Edison. Sin embargo, si nos atenemos a la posición de Juan Felipe Leal, la llegada del cine a México se sitúa en 1895 con la introducción del kinetoscopio de Edison, pues argumenta, y con mucha lógica, que las anteriores bases historiográficas:

“…cedieron a la seducción de la cultura porfiriana, afrancesada y centralista. Según esa visión, el primer cine mexicano es determinado por las acciones de los emisarios de los hermanos Lumière y por las actividades cinematográficas efectuadas en la capital de la República.”(Leal, 2006a, p. 15)

Ya Edison en 1895 nos había enviado el kinetoscopio, aparato que consta de una caja “con la película arollada en una banda sin fin, que circulaba entre una fuente luminosa y el ocular de la parte superior por donde individualmente se disfrutaban las vistas.”(Leal, 2006a, p. 78)

Edison's kinetoscope
El kinetoscopio de Edison

En 1895 con el kinetoscopio como antecedente directo del cinematógrafo, se exhiben en México 33 vistas. Un alto porcentaje de las vistas hechas para el kinetoscopio se adaptaron posteriormente al vitascopio, siendo que la producción de alguna manera se heredó. Como ahora se reeditan en CD los viejos discos de acetato. Pues bien, en 1895 se exhibieron en México 33 vistas, todas filmadas en el “Black Maria”, primer set construido especialmente para la producción fílmica y producidas por la Edison Manufacturing Company. Tres intérpretes eran mexicanos, aunque integrantes del Buffalo Bill’s Wild West Show, Vicente Oropeza aparece en Champion Lasso Thrower (Lazador mexicano) y Pedro y Demetrio Esquivel escenifican Mexican Knife Duel (Duelo mexicano a cuchillo). (Leal, 2006a, pp. 139-141)

Las dos vistas que más impresionaron al público fueron la de los “obreros herreros” filmada en 1894 (Blacksmith Scene) y “la serpentina” (Annabelle Serpentine Dance), ambas filmadas en el “Black Maria”, nombre con que se conoció el estudio que Edison construyó en West Orange, New Jersey. La serpentina causó asombró, pues fue coloreada fotograma por fotograma y daba la impresión de estar filmada a color. (Leal, 2006a)

Los representantes de los hermanos Lumière, Fedinand Bon Bernard y Gabriel Veyre, quienes habían llegado al país a fines de julio después de un viaje de cinco días por tren desde Nueva York, alquilaron al General Berriozábal el entrepiso de la segunda Calle de Plateros No. 9 arriba de la “Droguería Plateros” (hoy existe un restaurante), para la primera exhibición pública del nuevo invento. Se celebró el 14 de agosto de 1896 con el siguiente programa: La Destruction des mauvaises herbes (Unas aldeanas quemando paja), Baignade en mer (Bañadores en el mar), Charge de cuirassiers ( Una carga de coraceros), Le Repas de bébé ( La comida del niño), Comitiva imperial en Budapest, La Démolition d’un mur (Demolición de una pared), 96e de ligne en marche (Desfile del 96º regimiento de línea), Querelle enfantine (Disgusto de niños), Enfants jouant aux billes (Juegos de niños), Partie d’ecarté (Jugadores de ecarté), L’Arrivée d’un train á La Ciotat (Llegada del tren), Montagnes russes sur l’eau (Montañas rusas naúticas), Place des Cordeliers (Una plaza de Lyon), Arroseur et arrosé (El regador y el muchacho), Sortie d’usine (Salida de los talleres Lumière en Lyon) y Bassin des Tuileries (Las Tullerías de París). Hubo una función privada en el Castillo de Chapultepec para el General Díaz, su familia y algunos íntimos, ocho días antes, el jueves 6 de agosto. (Leal, 2006b, pp. 165-177)

Mientras que el Cinematógrafo Lumière se proyectaba a pocos metros del zócalo, en el Teatro-Circo Orrin de la plazuela de Villamil — hoy se encuentra allí el Teatro Blanquita — se instalaron los emisarios de Edison con su vitascopio, aparato similar al cinematógrafo.

Como se podrá constatar la competencia comercial entre franceses y estadounidenses fue cotidiana durante los inicios del cine. Quien más ganaba era el espectador ya que podía admirar vistas europeas y americanas y como no existían problemas lingüísticos que impidieran entenderlas, todo mundo las admiraba. No en balde podemos considerar al cinematógrafo como el primer fenómeno social de repercusiones globales. La imagen como portadora del mensaje exime al espectador de una interpretación lingüística. El lenguaje, por ser el cine mudo, carece de sentido, por lo que la imagen unifica al espectador que no requiere de explicaciones verbales. “Una imagen dice más que mil palabras”, reza el refrán.

Simultáneo a los kinetoscopios, en 1895 aparecerán también las proyecciones de vistas fijas en las ciudades de México, Guadalajara y Veracruz. Aquí es interesante diferenciarlas de las motion pictures, término utilizado en la actualidad para referirse al cine. “La proyección de las transparencias o vistas fijas se llevaba a cabo por medio de ‘linternas mágicas’, aparato óptico con bastante historia, antecedente directo de los proyectores de transparencias de hace una treintena de años. (Leal, 2006a, p. 105) Hubo dos compañías que explotaron las vistas fijas: Lorenzo Trujillo Marín y los señores Hentado y Beltrini. El primero con un establecimiento inaugurado el 8 de abril de 1895 y situado en la “Calle 1ª de San Francisco núm. 1, Esquina á Gante” (Leal, 2006a, p. 109) y los segundos en el Salón de Variedades de Santa Clara número 12 que abrió sus puertas el domingo 12 de junio. (Leal, 2006a, p. 111) Durante ese año se exhiben 30 series de vistas fijas y Trujillo Marín comercializa 17 de ellas bajo el nombre de Exposición Imperial. Consiste el espectáculo en mostrar en pantalla,  fotografías fijas de lugares tan distantes entre sí como Tierra Santa, Túnez o Moscú. La primera noticia sobre la llegada del cine a Toluca consiste en una noticia aparecida en la Gaceta de Gobierno sobre este espectáculo.

La primeras tres películas rodada en suelo mexicano, pero nunca exhibidas en México, fueron filmadas, la primera, por Enoch Rector, socio de la Kinetoscope Exhibition Company, quien durante febrero de 1896 filmó una corrida de toros en la plaza de San Pablo de Ciudad Juárez; le siguieron Bullfight (Corrida de toros)  y Drill of the Engineer Corps (Desfile de un grupo de maquinistas) filmadas en la ciudad de México durante marzo de 1896 por Gray Latham y Eugène Lauste.(Leal, 2006a)

            Los enviados de los Lumière, Gabriel Veyre y Ferdinand Bon Bernard, filmaron varias escenas en México a pocos días de haber llegado. Las primeras vistas mexicanas son: Exercice à la baïonêtte (Alumnos de Chapultepec con la esgrima del fusil), Marché indien sur le canal de la Viga (El canal de la Viga), Scène aux bains Pane (Escena en los baños Pane), Le Géneral Díaz et sa famille en promenade (Un grupo en movimiento del general Díaz y algunas personas de su familia), Le Président en promenade (El señor Presidente de la República paseando a caballo en el bosque de Chapultepec). Las primeras cuatro vistas se proyectaron en el Castillo de Chapultepec el 23 de agosto de 1896 y la última el 27 del mismo mes en el mismo lugar. (Leal, 2006b) Junto con estas vistas nacionales se proyectaron otras filmadas en Europa para complementar el programa. Es obvio que filmar personajes públicos redituaba, a la par que permitió a Vayre y Bon Bernard acercarse a personas famosas que les iban a abrir puertas para acrecentar su negocio. También es notorio que la vista del canal de la Viga se titule “mercado indiano” pues era la forma de mostrar aspectos folklóricos y exóticos para los públicos europeo y americano.

            Durante ese año, 1896, se filman 39 vistas en nuestro país y de ellas once tienen al Presidente Díaz como personaje central. El General Díaz entrando o saliendo del Castillo de Chapultepec, caminando o en carruaje, sólo o con sus ministros. Personajes públicos, el gobernador de Palacio, Carmen Romero Rubio de Díaz o los literatos más conocidos son filmados y posteriormente las vistas proyectadas en el Castillo de Chapultepec o en los Bajos del Hotel de la Gran Sociedad en la Calle del Espíritu Santo núm. 4 en la Ciudad de México (hoy Isabel la Católica), lugar a donde se muda el cinematógrafo después de permanecer en la Calle de Plateros por un par de meses.

            Guadalajara es la segunda ciudad del país que recibe el nuevo invento y además Veyre y Bon Bernard  filman en Atequiza, Jalisco varias vistas folklóricas entre las que destacan Lassage d’un boeuf sauvage (Lazamiento de un buey salvaje), Lassage d’un cheval sauvage (Lazamiento de un caballo), Danse Mexicaine (Danza mexicana) que son proyectadas el 12 de noviembre de 1896 en el Liceo de varones en Guadalajara. (Leal, 2006b)

            Estudiantes, campesinos, vaqueros, la comunidad española, corridas de toros, peleas de gallos, grupos indígenas, escenas costumbristas y sitios de interés completan las vistas que en aquel lejano 1896 se filmaron y proyectaron en México. La importancia del cinematógrafo como vehículo de difusión de la imagen del poder quedó patente al ser el Presidente Díaz, como actor involuntario, y el Castillo de Chapultepec, acondicionado como sala de cine, el personaje y el sitio de difusión del nuevo invento. Porfirio Díaz entendió a cabalidad el significado del culto a la personalidad y utilizó el cinematógrafo para difundir su imagen.

EL CINE EN TOLUCA, 1896-1900

            El Distrito de Toluca en las postrimerías del siglo XIX cuenta con 114,196 habitantes según el censo de 1895 y para 1900 tiene 130,018 de los cuales 23,638 viven en la Cabecera del Distrito (Censo, 1900) En la Gaceta del Gobierno. Periódico Oficial del Estado de México, única publicación periódica en Toluca durante el último lustro del siglo XIX localizable hoy, existen datos fidedignos sobre la llegada del cine a Toluca, por desgracia las notas o noticias referentes al cinematógrafo son casi inexistente, no obstante en la página 5 de la mencionada publicación, el 8 de agosto de 1896 aparece una noticia dentro de la sección Noticias del Estado que incluye otras notas: Cambio de jefes políticos sobre los nuevos reemplazos en Lerma, Otumba y Sultepec, El Sr. Ricardo Rode  que fue designado Prefecto General del Instituto Científico y Literario y finalmente Para el Museo Nacional donde se comunica el regalo que don Benito Juárez Maza, hijo del Benemérito, hizo al Museo Nacional.

“ESPECTACULO AGRADABLE É INSTRUCTIVO

Acaba de llegar á esta Ciudad la Compañía Anglo-Americana de exhibiciones, que con tan buen éxito ha sido recibida en la Capital de la República.

La Compañía de que se trata exhibe por medio de un aparato enteramente moderno, vistas de todas partes del mundo: monumentos, episodios históricos, bíblicos, etc., etc., causando una ilusión completa, puesto que pueden verse del tamaño natural.

            Los espaciosos salones del Hotel del León de Oro se han arreglado convenientemente y hasta con lujo. Se ha introducido el alumbrado incandescente y las exhibiciones tendrán lugar todos los días de 6 á 11 p.m. á contar de esta fecha, durante un mes.

            Como el espectáculo en cuestión, es no sólo objeto de recreo sino á la vez instructivo para niños y adultos, de esperarse es que nuestra culta sociedad lo visite con frecuencia, pues el precio está al alcance de todas las fortunas.” (Gaceta de Gobierno, 8/VIII/1896)

Sin firma aparece una noticia “Espectáculo agradable é instructivo” que menciona a la compañía Anglo-Americana de exhibiciones. Por la fecha, 8 de agosto y la empresa involucrada, no puede ser el cinematógrafo Lumière. Dos días antes se presenta por primera vez en el país en una función privada para el general Díaz en el Castillo de Chapultepec y seis días después se da la primera función pública en la Ciudad de México. El “aparato enteramente moderno” nos muestra “vistas de todas partes del mundo: monumentos, episodios históricos, bíblicos, etc., etc.,” que “pueden verse del tamaño natural” Las linternas mágicas comenzaron a utilizar proyectores estereoscópicos que daban la impresión de tercera dimensión y el espectáculo más famoso de esta clase fue la Exposición Imperial (Kaiser Ausstellung) que entre 1895 y 1900 recorrió todo el país, motivando la admiración general.” (Leal, 2006a, p. 109) En un anuncio publicado en la Ciudad de México en julio de 1895 presume dictámenes de Mr. Sadi-Carnot, Presidente de Francia, del Iltmo. Sr. Próspero María de Alarcón y Sánchez de la Barquera, Arzobispo de México y del Sr. Don Pedro Rincón Gallardo, Gobernador del Distrito Federal. El precio del abono para diez series es de dos pesos, pero hay entrada eventual para cada serie por 25 centavos. (Leal, 2007a, p. 112-113)

El empresario no puede ser otro que Trujillo Marín pues es quien explota el espectáculo de vistas estereoscópicas en la capital del país. Los cambios al Hotel del León de Oro donde “se ha introducido el alumbrado incandescente” son para tener una atmósfera brumosa que magnifica la calidad de las imágenes en la pantalla. Las vistas de todas partes del mundo corresponde al catálogo de las vistas fijas, ya que el acervo fílmico hecho para el kinestospcopio, como vimos anteriormente, fue filmado en el “Black Maria”  y producido en su totalidad por Edison, y son las primeras, las que ofertan lugares lejanos de todas partes del mundo: Egipto y el río Nilo, Revista del ejército alemán por el Emperador Guillermo II en honor del Rey de Italia y El Puerto de Hamburgo y sus alrededores, Roma y el Vaticano, Funerales de Mr. Sadi-Carnot en París, Presidente de la República Francesa, asesinado en Lyon son algunos de los títulos de las series que conforman la Exposición Imperial exhibidos durante 1895 por Trujillo en México. (Leal, 2006a, pp. 159-172) Los socios Hentado y Beltrini presentan su espectáculo en Guadalajara durante noviembre, y es poco probable que hubieran parado en Toluca, pues no representaba un mercado redituable y Guadalajara era un mercado mucho más atractivo para sus expectativas económicas.

Existe en el archivo municipal de Toluca una licencia otorgada al Sr. L. Trujillo Marín en 1898 para exhibir el Cinematógrafo Lumière y la Exposición Imperial. (AHMT, Diversiones públicas) Ahora bien, es muy probable que habiendo visitado Toluca en 1896 regresara un par de años después, ya conociendo el mercado. Así que “las exhibiciones [que] tendrán lugar todos los días de 6 á 11 p.m. á contar de esta fecha, durante un mes” estén compuestas por las mismas vistas fijas del espectáculo que presentó en la ciudad de México, Exposición Imperial, ya que dos años después insiste con el mismo programa, aunque como complemento del cinematógrafo. Todo apunta a que Trujillo alquilo el Hotel del León de Oro por un mes, al igual que lo hizo en México durante el período abril-julio de 1895 para presentar las mismas vistas. Tiene lógica considerar que el empresario de vistas fijas de 1896 sea Trujillo, quien conocedor ya de la ciudad, la considera un mercado redituable. Tampoco es descabellado concluir que Trujillo tuviera otro tipo de negocios que complementaba con presentaciones de cine. El redactor de la nota termina con una apología educativa del espectáculo y la invitación para toda clase de economías dándole seriedad y un aire docto al evento.

Las diversiones públicas al doblar el siglo XIX consisten mayormente en peleas de gallos y carreras de caballos. Las ferias, especialmente la de El Carmen, son las fiestas populares por excelencia. El circo y algunas carreras de bicicleta organizadas por la élite económica local son otros entretenimientos que la población disfruta. Los espectáculos culturales, teatro y opera se escenificaban en El Teatro Principal ubicado sobre la calle de La Libertad, hoy Avenida Hidalgo, que fue demolido para construir el Cine Rex. Su historia se remonta a mediados del siglo XIX cuando José María González Arratia, siendo Presidente Municipal decide su construcción siguiendo aquellos lineamientos del Teatro Principal de la Ciudad de México. Se inaugura en 1851 teniendo “600 butacas, palcos, plateas y galería, en armoniosa vista con el decorado interior.” (Zárate, 1980) Desde esa fecha el Principal, como se le conocía popularmente, albergó múltiples y variados eventos: óperas, zarzuelas, obras dramáticas y cómicas, variedades y novedades europeas, conciertos y hasta espectáculos de prestidigitación, hipnotismo y adivinación. En su escenario nuestros bisabuelos se admiraron con las actuaciones de Virginia Fábregas; y es en este entorno artístico que se expide el siguiente oficio por parte del Ayuntamiento de Toluca:

Alfredo Ferrat
Alfredo Ferrat

“Esta Presidencia Municipal ha concedido licencia el Sr. Eduardo Hervet para que en las noches de hoy y de mañana, exhiba un Cinematógrafo Lumiere, en el Teatro Principal de esta Ciudad.

Tengo el honor de comunicarlo á esa Jefatura Política para su superior conocimiento, manifestándole que hoy le corresponde presidir la función de que se trata, al C. Regidor Miguel Solalinde y mañana al de igual clase Adolfo Pando Ballina.

Libertad y Constitución. Toluca, Julio 2 de 1898

Ferrat (rúbrica)” (AHMT, diversiones públicas)

Autorización a favor de Eduardo Hervet para exhibir el cinematógrafo en Toluca fechada el 2 de julio de 1898
Autorización a favor de Eduardo Hervet para exhibir el cinematógrafo en Toluca fechada el 2 de julio de 1898

Existe un vacío documental en el archivo municipal en el ramo de  “diversiones públicas”. Los legajos correspondientes a 1895, 1896 y 1897 andan extraviados. Lástima, pues mi hipótesis de que fue Lorenzo Trujillo Marín el empresario que trajo las vistas fijas en 1896 hubiese podido ser cotejada de existir la documentación relativa a licencias, permisos, pagos, multas o exención de impuestos para esos años. Por lo mismo no es posible saber con certeza si la licencia expedida al Sr. Eduardo Hervet el 2 de julio de 1898 fue la primera para un espectáculo cinematográfico, pero a diferencia de la especulación, la licencia para exhibir el Cinematógrafo Lumière en el Teatro Principal se puede considerar la primera exhibición de cine en Toluca. El invento ya tenía casi dos años en México pasmando a todo mundo y dudo mucho que algún otro empresario trotamundos no hubiese visitado Toluca antes del Sr. Hervet. Otra hipótesis a verificar.

            Para la historiadora Margarita García Luna, “[e]n este teatro también se presentó el cinematógrafo Lumiére y del 17 al 20 de marzo de 1898 se dieron funciones diarias de cine mudo, preámbulo quizá del destino del teatro.” (García Luna, página web) Sin embargo no especifica su fuente y no encontré en el archivo municipal documento que lo corrobore.

Eduardo Hervet es el mismo empresario que en marzo de 1899 presenta en el Teatro Colón de Mérida, Yucatán La passione de Gesú (La pasión de Cristo), aunque es mencionado sólo como Hervet (Leal, 2007, p. 146) y es el mismo que presenta el Cinematógrafo Lumière en el Teatro Principal de Toluca durante todo el mes de julio de 1898. Tenemos la licencia que se le otorga para presentarlo los 2 y 3 de julio. Pero adicionalmente, aún sin tener las subsiguientes licencias para el mes, conocemos los oficios del municipio asignando a los diversos regidores las diversiones públicas a las cuales deben asistir y presidir. Durante el mes de julio hubo 13 funciones, dándose función doble, tarde y noche, los días 10, 17 y 25, que son domingo. Las funciones nocturnas y únicas corresponden a 2, 3, 5, 7, 12, 19 y 21 de julio. De los regidores que asistieron para presidir el espectáculo listamos a Miguel Solalinde, Adolfo Pando Ballina, Manuel Alcocer, Maximiliano Álvarez, Gabino Romero, Gabriel Durán, Alfredo Ferrat y Santiago Graf. Salvo Pando, Ferrat y Graf todos presidieron en dos ocasiones las funciones. No sabemos todavía cuáles vistas se proyectaron, pero de lo que sí estamos seguros es del público al que iba dirigido el espectáculo. No en balde es el Principal, el teatro escogido para presentar el Cinematógrafo Lumière. “Coliseo” toluqueño al que habitualmente asiste la élite.

Los dos Regidores que presidieron las dos primeras funciones mencionadas arriba, Miguel Solalinde…

“…era un ingeniero de mérito encargado de trazar uno de los primeros planos de la Toluca moderna; en el año que

Miguel Solalinde
Miguel Solalinde

nos ocupa era cuarto regidor, responsable de las comisiones de policía, de aseo y ornato, de mejoras materiales, aguas, atarjeas y salubridad; por su parte, el señor Pando Ballina, quinto regidor, tenía a su cargo las de alumbrado, relojes, coches y carros.” (Sánchez Arteche, 1994)

El firmante, Alfredo Ferrat es un “próspero comerciante y segundo regidor, con las comisiones de mejoras materiales, paseos, festividades nacionales y banda de policía.” (Sánchez Arteche, 1994)

Hay dos documentos más de 1898, uno, la licencia otorgada a Trujillo Marín, de la que se habló párrafos arriba, fechada el 15 de octubre donde la “Presidencia Municipal há concedido licencia al Sr. L. Trujillo Marín para exhibir en los Salones del Centro Cosmopolita, varias noches, el Cinematógrafo Lumière y la Exposición Imperial, siendo la primera exhibición esta noche.” Trujillo sigue explotando las vistas fijas, pero ahora son complemento a las vistas del Cinematógrafo Lumière. Una nota aparecida en la Gaceta de Gobierno el 15 de octubre nos habla de la Exposición Imperial, omitiendo cualquier comentario respecto al cinematógrafo. Las razones pueden ser varias que expliquen el desdén del reportero hacia el cine; desde  el desconocimiento  del invento y sus cualidades,  hasta el franco desprecio por un invento que era más visto como “novedad científica” que como diversión pública. La nota dice: (mantengo la ortografía y sintaxis originales)

Exposición Imperial Kaiser Ausstellung en la Gaceta de Gobierno del 15 de octubre de 1898
Exposición Imperial Kaiser Ausstellung en la Gaceta de Gobierno del 15 de octubre de 1898

“EXPOSICIÓN IMPERIAL KAISER AUSSTELLUNG.

Esta noche se efectuara el estreno del espectáculo “Exposición Imperial” en el salón bajos del Centro Cosmopolita.

La serie escojida por la Empresa Trujillo Marín, para su presentación, se intitula, Sevilla y una corrida de toros, 25 escenas admirables, que con seguridad dejarán satisfecho al gusto más exigente en materia de arte.

Llamamos la atención del público, con especialidad, á las escenas que representan los interiores de los jardines del Palacio de San Telmo cuyo ilusión es completa.” (Gaceta de Gobierno, 15/X/1898)

 No sabemos el precio por función, ni la cantidad de funciones efectuadas, así como tampoco la importancia que le dio el público toluqueño al nuevo invento óptico. Si nos atenemos al precio que Trujillo cobró en su establecimiento de la Calle de San Francisco donde la entrada costaba 25 centavos, el precio en Toluca pudo ser el mismo, sin embargo al complementarlo con el Cinematógrafo Lumière, el precio fuera mayor. (Leal, 2007a) El otro documento emitido el 24 de noviembre de 1898 es una exención de impuestos municipales que “ha tenido a bien disponer” el  C. Gobernador a la empresa del Cinematógrafo Lumière por la función efectuada el domingo 20. No menciona el nombre del empresario ni las vistas proyectadas, tan sólo que la exención fue para una función, sin embargo es dudoso que un empresario diera una sola función, pues ello no era redituable en el aspecto económico. Las exenciones impositivas municipales frecuentemente se otorgaban por función, como veremos más adelante.

Tenemos en 1898 que nos visitan al menos dos empresarios itinerantes cargando el invento llamado cinematógrafo Lumiére y un anónimo empresario en noviembre.  Eduardo Hervet programa al menos 13 funciones del Cinematógrafo Lumière durante julio en el Principal. De allí saltamos a octubre donde ya nuestro viejo conocido Trujillo Marín exhibe varias noches el invento. Para noviembre tenemos una función documentada, sin poder saber quien fue el empresario. Lo probable es que hubiesen más, pues no era buen negocio programar una función aislada. Los empresarios trotamundos  ofrecían varias funciones en cada ciudad que llegaban (De los Reyes, 1983). Tres establecimientos de Toluca sirvieron como escenario para las primeras funciones cinematográficas: el Hotel del León de Oro en 1896 para las funciones de vistas fijas y que probablemente fuera Trujillo el empresario responsable y la Exposición Imperial el programa exhibido; el Teatro Principal en julio de 1898 para las funciones de Eduardo Hervet; y los salones del Centro Cosmopolita donde Trujillo combina el Cinematográfo Lumière con las  series de vistas fijas, durante octubre del mismo año y, por último, repite el Teatro Principal donde se presenta en noviembre el invento sin saber quien fue el empresario ni el programa.

En abril de 1899, con el Gral. José Vicente Villada a la cabeza del ejecutivo estatal, el Teatro Principal es reinaugurado “una vez que fueron terminadas las reformas de que fue objeto en el escenario, en la sala principal, pasillos y pórticos, con lo que desapareció su aspecto triste y sombrío de su antiguo decorado y en su construcción que lució más esbelta con la remodelación realizada.” (Zárate, 1980) Recién terminan las adecuaciones que a Román J. Barreiro, el 6 de julio, se le otorga licencia para que “dé algunas exhibiciones de vistas con el Cinematógrafo Lumière” en el Teatro Principal. También se le exenta del pago de impuestos municipales a través de un tal Mariano González quien promueve la condonación a nombre de Barreiro. González pudo haber sido simplemente un gestor local relacionado con los encargados de la recaudación impositiva o representante de Barreiro en la ciudad.

El Teatro Principal en el siglo XIX
El Teatro Principal en el siglo XIX

1900, fin de siécle, el cine se democratiza al alcanzar a las clases populares. Guillermo Becerril paga el 17 el julio a la Administración de rentas municipales de Toluca la cantidad de $3,00 por impuestos a “diversiones públicas” y 90 centavos de contribución federal “por derecho de licencia para exhibir un Cinematógrafo en la plazuela del Carmen desde hoy hasta el 22 del presente”. (AHMT, diversiones públicas) Hay un segundo recibo con fecha 23 de julio por $1.90. Un peso para el pago del impuesto a “diversiones públicas” por exhibir el cinematógrafo los días 23 y 24 de julio y 90 centavos por contribución federal. La fiesta del Carmen a finales del siglo XIX era la máxima expresión de jubilo popular y la celebración, que hasta la hoy en día se festeja, comienza el 16 de julio, día de la Virgen del Carmen. Pues es durante esta fiesta popular que los hermanos Becerril montan su carpa en la plaza del Carmen. Saber el precio de entrada y la cartelera presentada representa otro problema que tendremos que investigar, pero los precios debieron ser muy económicos, ya que el margen de diferencia entre lo que pagan de impuestos en la plazuela con el costo impositivo del Teatro Principal es muy alto, como veremos más adelante. 

Los hermanos Becerril regresaron a Toluca en noviembre y el 22 tiene lugar la primera de varias exhibiciones del Cinematógrafo Lumière en el Teatro Principal, según se desprende de una carta remitida al ayuntamiento por los hermanos para pedir licencia para la exhibición de vistas. Concluye la carta, “como verá por los programas adjuntos, la 1ª función deberá tener lugar el jueves 22 de la presente semana.” (AHMT, Diversiones públicas)Estas funciones sí tuvieron eco en la prensa, aunque fuera mínimo, ya que el sábado 24 de noviembre se informa en la Gaceta de Gobierno que “[l]a noche del jueves último se estreno en el Teatro Principal el Cinematógrafo Lumiere, de los señores Becerril Hermanos. Se exhibirán (sic) algunas vistas nacionales y extranjeras con el mejor éxito.” (Gaceta de Gobierno, Tomo XIII, n. 42, 24/XI/1900) Desgraciadamente los programas a los que hace referencia la carta continúan todavía reacios a ser encontrados, si es que todavía existen. La condonación a pagar impuestos municipales por la primera función está a nombre del Sr. Manuel Becerril, pero la licencia es a favor de los Sres. Becerril Hermanos. La segunda licencia también es otorgada a los mismos, pero se precisa en la licencia que se deberá pagar un impuesto de cuatro pesos por función más el impuesto federal. Notable es la diferencia en el pago de impuestos, pues mientras que la carpa que colocan en la plazuela del Carmen les cuesta 50 centavos por día más impuesto federal, en el Principal se eleva hasta los cuatro pesos más impuesto por función. Es poco creíble que sólo los hermanos Becerril visitaran Toluca durante 1900, siendo que ellos vienen en julio y noviembre, otros empresarios debieron hacer alto en Toluca durante el último año del siglo XIX.

Aurelio de los Reyes titula Llegando el tren a Toluca algún capítulo de uno de sus libros “pues es sabido que en casi todos los países la producción local se inició retratando llegadas de trenes. De México conocemos Llegando el tren a Toluca exhibida por los hermanos Becerril.” (De los Reyes, 1983, p. 53) En una reproducción bastante borrosa de un fotograma de la vista se aprecia un tren enarbolando banderas en la parte delantera de la locomotora entrando a una pletórica estación mientras en primer plano apreciamos un fotógrafo. El tren no corresponde a una corrida normal; la muchedumbre, los adornos y la presencia de un fotógrafo muestran que en el tren viaja alguien importante y no es descabellado pensar que el General Díaz sea el pasajero. Esta vista, la fecha Aurelio de los Reyes en 1899 y le atribuye la primera exhibición en la Ciudad de México a los hermanos Becerril (de los Reyes, 1983b, p. 23)

 El 13 de octubre de 1900 “El héroe de la paz” (Gaceta de Gobierno, Tomo XIII, n. 31, 13/X/1900) visita la ciudad de Toluca. La Gaceta de Gobierno publica en primera plana y a ocho columnas:

“En la tarde de hoy, enmedio de una espléndida manifestación popular, hizo su entrada triunfal á esta Ciudad, el señor general Porfirio Díaz, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. Toluca se vistió de gala para recibir al glorioso Jefe de la República y la sociedad entera lo aclamó en su tránsito de la Estación al Palacio del Ejecutivo” (Gaceta de Gaceta, Tomo XIII, n. 31, 13/X/1900)

Bienvenida al Gral. Díaz en su visita a Toluca. Gaceta de Gobierno del 13 de octubre de  1900
Bienvenida al Gral. Díaz en su visita a Toluca. Gaceta de Gobierno del 13 de octubre de 1900

¿Es posible que la vista que Aurelio de los Reyes atribuye haberse exhibido en la Ciudad de México por los hermanos Becerril en 1899, haya sido en realidad filmada 1900? Los hermanos Becerril, por lo que sabemos están en Toluca ese año: la primera vez durante las fiestas de El Carmen durante julio y la segunda en noviembre presentándose en el Teatro Principal. Coincide que Porfirio Díaz visita Toluca en octubre, y los hermanos Becerril tienen varias exhibiciones en noviembre. El desfase de un mes no borra el hecho de que para los hermanos Becerril, Toluca representa un mercado al que regresan varias veces al año y, es probable que durante la visita de Díaz a la capital mexiquense alguno de los hermanos Becerril estuviese en Toluca arreglando asuntos para las próximas funciones a efectuarse en noviembre. También es posible que el fotograma corresponda a cualquier otra estación de tren del país y los hermanos Becerril hubiesen decidido el título de la vista al azahar y  Llegando el tren a Toluca  no sea más que un nombre inventado. Ahora bien, ¿de haber filmado la llegada del tren presidencial a Toluca, por qué no filmar las actividades del Presidente durante su estancia de dos días, siendo lo más lógico de hacer? De haber sido la llegada de Díaz a Toluca la filmada por los hermanos Becerril, ¿el título hubiese cambiado para incluir el nombre de Díaz? Recordemos, sin embargo, que es mínimo el material fílmico que ha sobrevivido al tiempo y ninguna vista nacional filmada en el período 1896-1900, salvo fotogramas, ha llegado a nuestras manos. Contamos con muy pocos documentos relativos al cinematógrafo que contemplen el lustro 1895-1900 en los diversos archivos locales, Archivo Histórico Municipal de Toluca, Archivo Histórico Estatal y Centro de Información y Documentación de la Gestión Gubernamental, así que, “formarse una imagen del primer cine mexicano es una labor casi a ciegas, es armar un rompecabezas con unas cuantas piezas.” (Leal, et al., 1993, p. 9)

Existe otra vista que de los Reyes cataloga como filmada en diciembre de 1900 y exhibida en Toluca por los hermanos Becerril, Vistas de Tenango del Valle de la cual no encontré referencias en los archivos locales sobre su filmación ni sobre su exhibición. (de los Reyes, 1986, p. 24) Sabemos que los hermanos Becerril montaron exhibiciones del Cinematógrafo Lumière en Toluca a finales de noviembre y no es descabellado pensar que durante diciembre se hubiesen trasladado a Tenango del Valle para filmar algunas vistas para integrarla al programa que se presentaba en las funciones toluqueñas. La fuente de este dato no esta identificada. En Vistas que no se ven. Filmografía mexicana 1896-1910 (Leal, et al., 1993, pp. 54 y 58) ambas vistas están incluidas; Llegando el tren a Toluca con el número 86 y Vistas de Tenango del Valle con el 110. Ambas atribuyen la fuente a Aurelio de los Reyes. Sin embargo en El arcón de las vistas. Cartelera del cine en México 1896-1910 (Leal, et al., 1994) ninguna de las dos vistas esta catalogada

Es significativo que en  la Ley de Ingresos para la Municipalidad de Toluca de 1898, el artículo 16 relativo a “Diversiones Públicas” (GdeG, Tomo XI, n. 8, 27/VII/1898) no menciona al cinematógrafo; aparecen según el monto a pagar, en el apartado A, obras literarias o musicales; en el B, “las de circo, maroma, títeres ú otras análogas” y en el C, las corridas de toros y novilladas. El artículo 20 sobre “Juegos Permitidos” incluye los billares, juegos de cartas, juegos de bolos, frontones y juegos de pelota. Para la actualización de la ley de 1900, en su artículo 14, tampoco se contempla al cinematógrafo para el pago de impuestos, sin embargo como hemos visto sí pagaban impuestos, aunque de vez en vez se les exentaba de esa obligación. Para 1900 se agregan  nuevas “Diversiones Públicas” a las consideradas en la ley de 1898: se adicionan el apartado E, “jaripeos ó diversiones análogas”,  y el F, “cafés conciertos, bailes públicos y demás diversiones análogas” (GdeG, Tomo XIII, n. 47, 12/XII/1900)

EPÍLOGO

Las piezas del rompecabezas son mínimas y en mal estado. El último lustro del siglo XIX fue el del afianzamiento y consolidación de un régimen, el porfirista, que a la postre la historiografía nacional oficialista trato de olvidar. Tratar de entender a esos empresarios visionarios, aventureros y cronistas involuntarios de una belle époque autóctona y nacionalista reviste un trabajo arduo y en ocasiones estéril. Toluca y su público presencian, con pocos meses de diferencia a la Ciudad de México, las vista fijas que trae Trujillo Marín en 1896, sin embargo el Cinematógrafo Lumière tarda cerca de dos años en llegar a nuestra capital estatal, además, dudo que Eduardo Hervet sea el primer empresario en habernos visitado, pero a menos que encontremos algún documento que diga lo contrario, la primera función del Cinematógrafo Lumière en Toluca sucedió el 2 de julio de 1898.

Durante los años 1899 y 1900, tenemos testimonios de dos visitas de empresarios cinematográficos itinerantes a nuestra ciudad. Román J. Barreiro durante julio del 99 y los hermanos Becerril que dan funciones del nuevo invento durante los meses de julio y noviembre de 1900. Similar al año anterior, las fuentes primarias son cuasi inexistentes para este bienio.

Las lagunas documentales son frecuentes durante este período, siendo que existen más preguntas carentes de respuesta que certezas históricas. Positivo es que conforme se avance cronológicamente más documentos existen para su consulta. Ya para el primer año del siglo XX la riqueza documental se incrementa de forma cualitativa y cuantitativa.

Al igual que México, Guadalajara, Veracruz, Orizaba, San Luis Potosí, Durango, Monterrey, y varias otras ciudades del país,  Toluca no escapó a la llegada del cinematógrafo ni a la influencia que éste tuvo en la sociedad decimonónica local al grado que para la década 1911-1920 hubo instalados tres cines en los portales de la ciudad. Peor eso es arena de otro costal.

 

BIBLIOGRAFÍA

Reyes, Aurelio de los, Cine y sociedad en México 1896-1930: Volumen I, vivir de sueños (1896-1920), México, Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, 1983, 274 pp.

—–, Los orígenes del cine en México (1896-1900), México, Dirección General de Difusión Cultural de la UNAM, 1973, 196 pp., segunda edición FCE, (Col. Lecturas Mexicanas 61), 1983, 252 pp.

—–, Filmografía del cine mudo mexicano: Vol. I: 1896-1920, México, Filmoteca de la UNAM, (Col. Filmografía Nacional 5), 1986, 136 pp.

García Luna, Margarita, El Teatro Principal de Toluca, página web: http://www.conaculta.gob.mx/estados/dic07/06_edo02.html

Leal, Juan Felipe, Eduardo Barraza y Alejandra Jablonska, Vistas que no se ven: Filmografía mexicana, 1896-1910, México, Coordinación de Humanidades de la UNAM, 1993, 144 pp.

Leal, Juan Felipe, Carlos Arturo Flores y Eduardo Barraza, Anales del cine en México, 1895-1911. Vol. 1: 1895: El cine antes del cine, México, Eón-Voyeur, 2006a, 226 pp.

—–, Anales del cine en México, 1895-1911. Vol. 2: 1896: El vitascopio y el cinematógrafo en México, México, Eón-Voyeur, 2006b, 288 pp.

—–, Anales del cine en México, 1895-1911. Vol. 3: 1897: Los primeros exhibidores y camarógrafos nacionales, México, Eón-Voyeur, 2003, 272 pp.

—–, Anales del cine en México, 1895-1911.Vol. 5: 1899: ¡A los barrios y la provincia!, México, Eón-Voyeur, 2007, 214 pp.

—–, El arcón de las vistas: cartelera del cine en México 1896-1910, Coordinación de Humanidades de la UNAM, México, 1994, 376 pp.

Sánchez Arteche, Alfonso, “Llega el cine a Toluca (2 de julio de 1898)” en Castálida, Número 2,  enero-febrero 1994

Zárate de Lino, Irma, et al., Teatro y música en Toluca en Sumaria Tolucense, Edición conmemorativa del sesquicentenario de la Ciudad de Toluca como capital del Estado de México, Toluca, 1980

ARCHIVOS CONSULTADOS

Archivo Histórico Municipal de Toluca (AHMT)

Centro de Información y Documentación de la Gestión Gubernamental (Cidogeg)

Un pensamiento en “El cine mudo en Toluca, 1896-1900”

  1. Hola! Buscando en internet informacion sobre mi bisabuelo me di cuenta de que aparece en este blog que hay una pelicula o filme corto sobre el. El era Vicente Oropeza y el filme se llama Champion Lasso Thrower. No sabia yo de la existencia de este filme hasta ahorita que lo lei en el blog. Igualmente se esta haciendo un libro acerca de el en EUA por un autor llamado Don McDaniel y con el cual estoy colaborando. Me gustaria saber si es que hay oportunidad de poder ver el video que dicen anteriormente o a donde me tendria que dirigir. Agradezco infinitamente me puedan responder.

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