Guillermo Kahlo, documentalista

Fue Miguel Ángel Morales quien en su blog sobre medios lo publicó (http://moralex-cine.blogspot.com/search/label/1884-1911), y que amablemente compartió conmigo la errata histórica que a continuación refiero.

Cuatro historiadores del cine mudo han dado por un hecho que Aureliano Urrutia fue responsable de la filmación de las Vistas educativas de medicina. El primero y donde inició el equívoco, fue Aurelio de los Reyes en su Filmografía del cine mudo mexicano 1896-1920. Le siguió Gabriel Ramírez quien retoma la información para su Crónica del cine mexicano. Tercero, fueron Juan Felipe Leal, Eduardo Barraza y Alejandra Jablonska en Vistas que no se ven: filmografía mexicana 1896-1910, para terminar con el Diccionario de directores del cine mexicano de Perla Ciuk. Las fichas bibliográficas completas de los cuatro libros mencionados se pueden consultar en las bibliografías incluidas en este mismo blog.

Sin embargo es el historiador Mario Ramírez Rancaño, en un ensayo publicado en la revista Signos históricos, el que disipa el error y nos aclara que fue Guillermo Kahlo, padre de Frida y afamado fotógrafo porfirista quien retrató la inmensa mayoría de los templos e iglesias de México hace cien años, el responsable de filmar las vistas médicas por lo que resultó ser también cinefotógrafo y documentalista.

A continuación el fragmento donde se disipa la duda histórica; incluyo la nota de pie de página de donde el historiador documentó la información:

Gracias a su creciente fama en el campo de la medicina, Porfirio Díaz lo designó representante de México en el XVI Congreso Internacional de Medicina en Budapest y, luego, le encomendó al fotógrafo alemán, Guillermo Kahlo, filmar cuatro de sus operaciones, las más notables de la época, para mostrarlas al mundo durante la celebración de las fiestas del centenario en 1910, con la leyenda del propio Díaz: “Así se opera en México. (20)

 (20) Dr. Aureliano Urrutia su gestión científica su gestión política, San Antonio, Texas, Artes Gráficas, 1946, p. 18. En algunos ejemplares el libro tiene un forro de piel y lleva sobrepuesto el título Aureliano Urrutia, Bodas de oro. Libro conmemorativo.*

* Signos históricos, núm. 7, enero-junio, 2002, pp. 229-265, Mario Ramírez Rancaño, Aureliano Urrutia, ¿el asesino de una república castrense?

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