Los estudios sobre cine en México: Un terreno en construcción I (Capítulos 1-8)

Los estudios sobre cine en México: Un terreno en construcción I

 Lauro Zavala (UAM-Xochimilco, México)

 Presidente de Sepancine

(Asociación Mexicana de Teoría y Análisis Cinematográfico) 

  1. Situación general
  2. Antecedentes bibliográficos, 1968 – 1980
  3. Estudios sobre historia del cine mexicano, 1980 – 2009
  4. Estudios humanísticos sobre cine, 1980 – 2009
  5. Otras actividades de investigación, 1990 – 2009
  6. Una cronología panorámica, 1990 – 2009
  7. 30 estudios sobre cine mexicano, 1968 – 2009
  8. Propuestas para la red Saeca-Socine-Sepancine

Sinopsis. En este trabajo presento una perspectiva panorámica sobre el desarrollo de los estudios sobre cine en México, especialmente en el terreno bibliográfico. Mientras más del 80% de los trabajos pertenecen al campo de la historiografía, la tradición de los estudios humanísticos sobre cine se ha iniciado en los últimos 10 años. Se incluye una bibliografía exhaustiva a partir de 1980, se señalan las principales tendencias temáticas, y se reseñan brevemente otras actividades de investigación (congresos, monográficos, discos digitales, tesis doctorales, etc.).

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Capítulo 1: Situación general

En las líneas que siguen presento un panorama general de los estudios sobre cine realizados en México, especialmente durante los últimos 25 años. Aquí entiendo por estudios sobre cine los trabajos sistemáticos de investigación, ya sea universitaria, oficial o independiente, que tienen como resultado diversos productos publicados, ya sea en forma de libros, discos digitales o números monográficos de revistas universitarias y de difusión cultural.

Emilio García Riera

El terreno de los estudios cinematográficos es similar al de los estudios literarios, en el sentido de que el cine no es una disciplina, sino un objeto de estudio (que, sin embargo, requiere tener la autonomía de una disciplina). A su vez, los estudios sobre cine se apoyan en varias disciplinas específicas, como la historia, la sociología y muchas otras.

Ahora bien, al tratar sobre el estado de la investigación universitaria en un país como México es inevitable establecer comparaciones que arrojan luz sobre la situación nacional. Por ello inicio este breve recorrido señalando algunos parámetros sobre la situación de los estudios sobre cine en Francia y en los Estados Unidos. 

En el año 1958 se creó la asociación de investigadores de cine en los Estados Unidos (es decir, hace más de 50 años), mientras que apenas el año pasado se creó la Asociación Mexicana de Teoría y Análisis Cinematográfico (Sepancine), que cuenta con 25 miembros activos, de los cuales el 90% tienen formación de posgrado. Y mientras este año(2009) los integrantes de la American Society for Cinema and Media Studies han programado realizar su congreso anual en Japón, con la participación de más de 750 miembros, Sepancine organiza este año su quinto congreso anual de teoría y análisis cinematográfico, para el cual espera contar con poco más de 50 ponentes.

Esta diferencia abismal no sólo es consecuencia del ínfimo lugar que ocupa en el presupuesto federal de México la investigación científica, y la investigación universitaria en general, sino que también es sintomática del escaso interés que existe en las instituciones educativas del país por apoyar la investigación humanística. Catorce de cada quince aspirantes a ingresar a la Universidad Nacional son rechazados cada año por falta de cupo. Y el PIB dedicado a la investigación científica en México es menor al 0.49%, mientras en países como China, Japón o los Estados Unidos rebasa el 4% del PIB.

Estos referentes permiten precisar el estado actual de los estudios sobre cine en México. En las universidades de Francia y los Estados Unidos, los Estudios Cinematográficos (estrictamente teóricos) tienen ya más de 40 años de haberse iniciado de forma institucionalizada. Mientras en México se han producido un total de 25 tesis doctorales sobre cine en ese mismo periodo, en cambio en Francia se producen más de 50 tesis doctorales cada año. Y mientras en México podemos hablar de poco más de 200 libros de investigación producidos en total en los últimos 25 años (de 1980 al año 2005), en cambio en los Estados Unidos se publican más de 500 libros universitarios de investigación sobre cine cada año.

Al observar estos datos es evidente que en México todo está por ser creado. Entre otras

Aurelio de los Reyes

 cosas, es necesario crear uno o varios centros de carácter interdisciplinario para el acopio y análisis de productos audiovisuales; crear una o varias revistas especializadas en estudios sobre teoría, historia y análisis cinematográfico, y crear programas de posgrado orientados a formar investigadores.

La creación de este campo profesional es lo que impulsa al gremio de investigadores de teoría y análisis cinematográfico.

¿Con qué recursos se cuenta para realizar investigación en el país?

Existen varios archivos fílmicos disponibles para la investigación. Los tres acervos más importantes del país son la Filmoteca de la Universidad Nacional (que cuenta con el acervo más completo que existe de cine mexicano); la Cineteca Nacional (que cuenta con un acervo relativamente pequeño, y cuyo objetivo principal es difundir el cine que no siempre se proyecta en los circuitos de exhibición comercial), y los materiales del Centro de Investigaciones y Estudios Cinematográficos de la Universidad de Guadalajara (que actualmente nutre al programa de posgrado). Cada uno de estos archivos cuenta con una biblioteca, pero en su mayor parte están orientadas a la información que aparece en la prensa diaria y en las revistas de carácter periodístico, especialmente sobre los estrenos del cine mexicano, y cuentan con muy escaso material de carácter académico especializado.

Por otra parte, en el país no existen plazas universitarias de investigación orientadas a los estudios de cine. Esto ha determinado que la mayor parte de los estudios sobre cine realizados durante los últimos 40 años hayan sido realizados por los historiadores profesionales, y que los campos de estudios más desarrollados sean los de las investigaciones de carácter biográfico sobre los directores y los actores del cine mexicano, y los estudios sobre el cine mudo mexicano.

Sin embargo, a pesar de la existencia de una sólida tradición historiográfica, todavía no contamos con una tradición propia en los estudios de carácter analítico sobre el lenguaje del cine (ya sea en películas del cine mudo, en películas de un director o un actor particular, o en cualquier otro caso). Esto se explica al observar que el interés de los historiadores y otros científicos sociales en México es de carácter exclusivamente contextual y documental, y han dejado de lado, incluso para sus propios fines, las herramientas del análisis teórico, ético, estético o filosófico para el estudio de las películas.

En síntesis, hasta la fecha los estudios sobre cine en México han estado dominados por las ciencias sociales (especialmente la historia), y todavía es muy incipiente el desarrollo de la investigación humanística sobre el cine.

Capítulo 2: Antecedentes bibliográficos, 1960 – 1980

Es indudable que los estudios contemporáneos sobre cine tienen sus raíces en el trabajo realizado en las décadas anteriores. Aquí me detengo muy brevemente en las décadas de 1960 y 1970. De acuerdo con el trabajo del historiador Ángel Miquel, en el periodo comprendido entre 1920 y 1960 se publicaron en México 17 libros sobre cine (A. Miquel, 2001, 402-403), y ya en la década de 1990 se publicó un promedio de 14 libros cada año (A. Miquel y L. Zavala 2006).

Jorge Ayala Blanco

De acuerdo con los datos del Boletín de la Asociación Internacional de Hispanistas (“El hispanismo en México” por L. Zavala, en los Boletines de la AIH, 2006, 2007, 2008), a partir del año 2006 el promedio de libros de estudios sobre cine en México se ha incrementado hasta 34 títulos de investigación cada año. Esperemos que este crecimiento exponencial se mantenga en los años próximos. 

El antecedente más notable de los estudios contemporáneos sobre cine en México es el volumen La aventura del cine mexicano, publicado precisamente en 1968. Su autor es Jorge Ayala Blanco, becario del Centro Mexicano de Escritores que en ese momento tenía 24 años. Se trata de un espléndido trabajo de carácter crítico sobre las películas más importantes de la Época de Oro (es decir, el cine de la década de 1940) y los años siguientes. Este volumen está escrito en un estilo simultáneamente accesible y complejo, y sigue siendo un referente indispensable para todo cinéfilo interesado en la materia.

En una reedición publicada casi 30 años después, su autor define este trabajo en estos términos: 

En realidad, su campo de acción siempre fue modesto: un homenaje, un acto de amor juvenil, el primer acercamiento a un corpus creativo que en más de 35 años ninguna aproximación analítica había suscitado, un ejercicio de escritura festiva y apasionada para incitar una lectura amena, una simple propuesta de lectura textual, un ensayo literario absolutamente personal y radicalmente subjetivo, una exposición jubilosa como el cine mismo del que se ocupa, mezcla del rigor de tres lenguajes (sociología, psicología, literatura), una serie de análisis en los que cada película muestra defectos generalizables y virtudes exclusivas. (J. Ayala Blanco, 1995, 12). 

A propósito de la película Río Escondido, filmada en 1947 por Gabriel Figueroa, bajo la dirección de Emilio Fernández, con guión de Mauricio Magdaleno, dice el autor:

A veinte años de distancia, Río Escondido, la película que mejor revela los ideales de Emilio Fernández, semeja una piedra labrada, solitaria e inconmovible. En la imagen, en el ritmo, en el verbo, en el lirismo, en los sufrimientos que lamenta, en el salvajismo que ataca, en la ejemplaridad que demuestra, en el nacionalismo que alaba y en la retórica que maneja, por dondequiera se advierte una consistencia monolítica (Ibidem, 75).

La escritura de Jorge Ayala Blanco requiere ser objeto de un estudio sistemático para dar cuenta de su estilo, su visión crítica, su método de análisis y sus intuiciones certeras, todo lo cual convirtió a este libro, desde su aparición, en piedra angular de los estudios sobre cine en México.

La publicación de La aventura del cine mexicano en 1968 coincide con la creación de diversos espacios institucionales para la producción y el estudio de los productos cinematográficos, como el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC, 1963) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC, 1964); el Departamento de Actividades Cinematográficas de la misma Universidad Nacional, que incluye a la Filmoteca de la UNAM (1960), el Concurso del Nuevo Cine, el programa de TV Hablemos de Cine, la revista Otrocine, publicada por el Fondo de Cultura Económica, que llegó a publicar estudios sobre la semiología del cine de Christian Metz, y dos importantes colecciones de libros: CineClub Era, de la editorial Era, y Cuadernos de Cine, de la misma Universidad Nacional. También en ese momento llegaron a México algunos estudios sobre cine publicados en Argentina y en España, incluyendo las primeras traducciones al español de los trabajos de Christian Metz. 

También en esa década se empieza a publicar la Historia documental del cine mexicano elaborada por Emilio García Riera, y de la cual se publicaron 9 volúmenes entre 1969 y 1978. Ésta es una recopilación comentada de fragmentos de las notas de prensa publicadas inmediatamente después del estreno de las películas mexicanas.

Eduardo de la Vega Alfaro

 

En la siguiente década se publican los primeros estudios sistemáticos sobre el cine mudo en México. Aurelio de los Reyes, investigador de la Universidad Nacional, publicó Los orígenes del cine en México (1896-1900) en 1972, y en 1987 completó su Medio siglo de cine mexicano (1896-1947).

Ya en este periodo se puede observar un dominio casi absoluto de las aproximaciones historiográficas, lo cual seguirá ocurriendo en la producción universitaria hasta nuestros días. Por esta razón conviene detenerse a observar cuál ha sido el desarrollo de los estudios historiográficos sobre cine en México.

Capítulo 3: Estudios sobre Historia del Cine, 1980 – 2005 

En el periodo comprendido entre 1980 y 2005, la abrumadora mayoría de los estudios sobre cine en México pertenecen a la Historia del Cine (más del 80%). A su vez, en este terreno (la historia del cine mexicano) hay un desarrollo dominante de cinco áreas en las que se puede hablar de una tradición universitaria en México: (1) obras de referencia; (2) estudios sobre directores y actores; (3) estudios sobre cine mudo; (4) historias panorámicas del cine mexicano, y (5) estudios de género.

A continuación me detengo brevemente en cada uno de estos terrenos para comentar sus líneas principales de trabajo.

(1) Las obras de referencia. Constituyen un terreno imprescindible de los estudios sobre cine en México. Hasta la fecha se cuenta con más de 40 volúmenes publicados después de 1980, incluyendo bibliografías, catálogos, carteleras, cronologías, diccionarios, directorios, festivales, legislación y premiaciones.

Entre estos materiales de carácter técnico de indudable utilidad destacan el conocido Diccionario de directores del cine mexicano, de Perla Ciuk, que se actualiza regularmente en versión digital; el Índice cronológico del cine mexicano (1896-1992) de Moisés Viñas, actualizado en su segunda edición de 2005, y el Diccionario del cine mexicano, 1970-2000, compilado por Mario Quezada, que es la versión impresa en papel de una base de datos accesible en el sitio electrónico de la Filmoteca de la UNAM.

(2) Los estudios sobre actores y directores, y sobre productores y fotógrafos de cine. Este terreno es el más abundante en la historia de los estudios sobre cine mexicano, sin contar aquí las memorias personales, los testimonios directos o indirectos y las biografías apoyadas en fuentes periodísticas o secundarias. 

La mayor parte de los estudios monográficos de investigación original han tenido como objeto a directores particulares, como Luis Buñuel (Fernando Césarman, 1976; Daniel González Dueñas, 1993); Roberto Gavaldón (Ariel Zúñiga, 1990; Javier García-Galiano et al., 2005; Fernando Mino Gracia, 2007); Salvador Toscano (Ángel Miquel, 1997); Alejandro Galindo (Francisco Peredo, 2000); Carlos Velo (Miguel Anxo, 2007), y Matilde Landeta (Julianne Burton-Carvajal, 2002), y la serie de casi veinte monografías biográficas elaboradas por Eduardo de la Vega en la Universidad de Guadalajara.

En esta categoría también se encuentran las monografías sobre actores destacados, como María Félix (Paco Ignacio Taibo I, 1985); Dolores del Río (Aurelio de los Reyes, 1996) o Ignacio López Tarso (Susana López Aranda, 1997), además de un estudio sobre el fotógrafo Eustasio Montoya (Fernando del Moral, 1994) y sobre la productora Bertha Navarro (Ana Cruz, 2007).

Aquí conviene detenerse un momento a señalar un caso excepcional, que es el de los volúmenes publicados en la década de 1990 por editorial Clío, que son notables porque tuvieron una distribución masiva en los quioscos de periódicos a nivel nacional, y alcanzan tirajes a los que ninguna otra clase de investigación puede aspirar, además de estar acompañados por numerosas ilustraciones en color impresas en papel couché. En esta colección se publicó una serie de biografías de algunos de los actores más populares en la historia del cine mexicano, como Pedro Infante (Gustavo García, 3 vols., 1994), Cantinflas (Miguel Ángel Morales, 3 vols., 1996), Jorge Negrete (Enrique Serna, 1993), Dolores del Río (David Ramón, 3 vols., 1996), Joaquín Pardavé (Josefina Estrada, 3 vols., 1996) y Pedro Armendáriz (Gustavo García, 3 vols., 1997), cada uno de ellos en un formato de 3 volúmenes. Y también en esta serie se publicaron los estudios dedicados a los Albores del cine mexicano (Federico Dávalos, 1996); La Época de Oro del cine mexicano (Gustavo García y Rafael Aviña, 1996), el llamado Nuevo Cine Mexicano (Gustavo García y José Felipe Coria, 1997) y una aproximación arquitectónica a las viejas salas de cine que ya dejaron de existir (Francisco Alfaro y Alejandro Ochoa, 1997).

(3) Arqueología del cine mudo. Hasta la fecha éste es el periodo que ha recibido mayor atención en los estudios sobre historia del cine en México. 

Perla Ciuk

Aquí destacan algunos trabajos de largo aliento, en particular la obra de Aurelio de los Reyes (1973; 1981; 1984; 1985; 1987; 1994; 1996), que ha sido referencia obligada en este terreno, y quien recientemente se publicó Los orígenes de ¡Que viva México¡ de Sergei Eisenstein (2006). Y también aquí destaca la notable serie de 14 volúmenes ilustrados que han compilado Juan Felipe Leal, Eduardo Barraza y Carlos Flores de 2002 a la fecha, documentando año con año el desarrollo del cine mudo en México. 

En este campo hay estudios sobre periodos específicos, como la filmografía de Aleksandra Jablonska y Juan Felipe Leal para el periodo 1911-1917, 1991; y trabajos sobre la historia del cine mudo en regiones particulares, como la frontera norte (Margarita de Orellana, 1991; Mazatlán (Antonio Lugo, 1994), y Guadalajara (Guillermo Vaidovits, 1989). 

(4) Historias panorámicas del cine mexicano (Jorge Ayala Blanco, 1968-2008; Héctor Martínez Tamés, 1987; David Viñas, 1987; Emilio García Riera, 1986; Francisco Sánchez, 1989; Jorge Alberto Lozoya, 1994; Rafael Aviña, 2004). Sobre el cine mudo: Gustavo García, 1982; Gabriel Ramírez, 1989; Ángel Miquel, 2004; 2005. 

Aquí podemos observar que el más reciente trabajo panorámico sobre el cine sonoro es el del crítico Rafael Aviña, publicado en 2004. También hay una notable presencia de estudios sobre la historia del cine regional, lo cual ha tenido como consecuencia la creación de un Congreso Nacional de Microhistorias (Jorge Briones, en Sinaloa, 1997; Norma Iglesias en la frontera norte, 1991; Gabriel Ramírez en Yucatán, 1980; Eduardo de la Vega como coordinador de un volumen colectivo, 2001). Estos estudios están acompañados por los dedicados a periodos específicos del cine mexicano, como la Época de Oro, el sexenio de Echeverría y el llamado Nuevo Cine Mexicano.

(5) Estudios de género en el cine mexicano (Patricia Martínez de Velasco, 1991; Julia Tuñón, 1997; Norma Iglesias, 1998; Márgara Millán, 1999; Isabel Arredondo, 2001; Patricia Torres San Martín, 2001; 2004; Cynthia Pech, 2009).

Durante los últimos 20 años empieza a surgir una tradición de historias panorámicas, estudios individuales y congresos dedicados al estudio del cine producido y dirigido y protagonizado por mujeres.

Otros trabajos de carácter historiográfico se concentran en áreas específicas del cine mexicano, como la animación (Manuel Rodríguez, 2007; Aurrecoechea, 2005); el cine pornográfico (Ernesto Román, 2006), la ciencia ficción mexicana (Itala Schmelz, 2006), etc.

Capítulo 4: Estudios humanísticos sobre cine, 1980 – 2009 

En contraste con el abundante desarrollo de las aproximaciones provenientes de las ciencias sociales, y en particular desde la perspectiva historiográfica, en cambio los estudios sobre cine en el terreno de las humanidades han tenido un desarrollo todavía incipiente para poder hablar de la existencia de una tradición académica.

Sin embargo, existen tres áreas en las que ya se han publicado al menos cinco trabajos de investigación en cada una, y por ello se puede hablar del inicio de una tradición específica: (1) los estudios sobre la relación que tienen los escritores con el cine; (2) los estudios sobre la historia de la crítica periodística, y (3) los estudios cuyo objetivo ha sido la elaboración de manuales para la apreciación cinematográfica.

(1) Los escritores y el cine, especialmente la recopilación de lo que han escrito acerca del cine (Héctor Perea, 1988; Ángel Miquel, 1991, 1992, 1997; Manuel González Casanova, 1995, 2000; Blanca Estela Treviño, 2004) o la crónica de las adaptaciones al cine de la obra de algún escritor, como Juan Rulfo (Yanes, 1996). 

(2) La crítica de cine, especialmente la recopilación de los textos de los críticos y otros periodistas acerca del cine (Patricia Torres San Martín, 1993; Ángel Miquel, 1995; Felipe Garrido, 1997; Gustavo García y David Maciel, 2001). 

(3) Manuales para la apreciación cinematográfica (J. Romero Pérez, 1988; Salvador Mendiola, 1993; José Rojas Bez, 2000), y llama la atención que algunos de estos materiales han tenido numerosas reimpresiones en pocos años (Alicia Poloniato, 1980; Leonardo García Tsao, 1989; Pablo Humberto Posada y Alfredo Naime, 1997). 

Juan Felipe Leal

En resumen, en los estudios sobre cine en México durante los últimos 40 años ha dominado de manera aplastante el valioso trabajo de los historiadores. Pero incluso los estudios realizados por los investigadores provenientes de las otras ciencias sociales sólo cuenta con uno dos títulos por cada disciplina. Éste es el caso de los estudios realizados desde la perspectiva de la antropología (el estudio sobre el cine mexicano producido sobre la frontera norte realizado por Norma Iglesias, 1991), la sociología (el estudio sobre los espectadores coordinado por Néstor García Canclini, 1994), la economía (la perspectiva panorámica sobre la industria cinematográfica elaborado por Isis Saavedra, 2008) y el derecho (el estudio jurídico sobre la nueva ley cinematográfica realizado por Tonatiuh Arellano, 2008). 

En relación con la enseñanza de la producción cinematográfica, el CUEC publicó en el periodo 2004 a 2006 una serie de doce volúmenes colectivos ligados a la enseñanza de la producción cinematográfica, con materiales elaborados en su mayor parte por los profesores del mismo Centro, sobre temas como el guión, la música, la legislación, el documental, la animación y otros. 

Por otra parte, todavía es muy reciente en México la producción de estudios sobre cine realizados desde la perspectiva humanística. La mayor parte de los trabajos de naturaleza humanística se han publicado en los últimos cinco años, a partir de disciplinas como la semiótica (Teresa Olabuenaga, 1991), la ética (Graciela Brunet, 2003) y la estética (Diego Lizarazo, 2004), y sobre terrenos de la investigación como la música en el cine (José Hernández-Riwes, 2008), los métodos de análisis cinematográfico (Lauro Zavala, 2005), las adaptaciones de literatura a cine (John Sinningen, 2009) y la influencia del cine en la producción literaria (Patrick Duffey, 1996). 

Por último, quiero destacar por su rigor académico y la profundidad de sus alcances la disertación sociológica de Alejandro Rozado sobre el cine de Emilio Fernández (1991), y la investigación de Álvaro Fernández sobre el cine popular de los años 60 (2004) y sobre las películas de crimen de los años 40 y 50 (2007), pues en ellas se propone por primera ocasión en los estudios sobre cine mexicano la utilización de los métodos de análisis humanístico para responder preguntas de carácter sociohistórico, pues en estos trabajos se emplean herramientas como el análisis de la estructura dramática, las convenciones de carácter genérico y otros elementos de carácter formal para responder preguntas de naturaleza historiográfica. 

En general, es notable la presencia de tres universidades como espacios de publicación: la Universidad Nacional (UNAM), la Universidad de Guadalajara (UdeG) y la Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco (UAMX). 

La mayor parte de los demás estudios sobre cine mexicano o sobre cine en general han tenido como resultado un volumen único, de tal manera que no se puede hablar de una tradición académica en terrenos distintos de los que se acaban de señalar.

Capítulo 5: Otras actividades de investigación, 1990 – 2009

Gustavo García

Aquí me detendré en señalar algunos datos de carácter general sobre algunas de las otras actividades de carácter académico (además de la publicación de libros) realizadas en los últimos 20 años en los estudios sobre cine en México: (1) la realización de congresos académicos; (2) las revistas sobre cine en su relación con los investigadores; (3) la publicación de números monográficos de revistas académicas ajenas al cine, (4) la producción de discos digitales derivados de los estudios cinematográficos; (5) la creación de programas de estudios sobre cine; (6) la producción de tesis doctorales sobre cine en México, y (7) los estudios sobre los estudios sobre cine en México.

Congresos. En agosto de 1991 se realizó un Taller de Análisis de Cine Mexicano, convocado por la Universidad de Guadalajara, coordinado por Eduardo de la Vega. En él participaron 14 investigadores, de los cuales sólo 4 eran investigadores universitarios (E. de la Vega, E. Sánchez Ruiz, L. Zavala, A. Miquel), y los demás realizaban su trabajo de investigación de manera independiente. 

Las ponencias de este Encuentro se publicaron tres años después en el volumen Bye Bye Lumiere, donde se puede observar que 6 de los 12 trabajos tienen carácter historiográfico, y sólo en uno de ellos se propone una reflexión sobre la experiencia estética del espectador de cine.

El segundo congreso de investigadores del cine se realizó en la UAM Xochimilco en 1996, como celebración del centenario de la llegada del cine a México. Se trata del Congreso Nacional sobre la Enseñanza y la Investigación del Cine en México, al que asistieron más de 45 investigadores de varias regiones del país.

En 1997 se realizó, convocado por la Universidad de Guadalajara, un Encuentro sobre investigación del cine mexicano, latinoamericano y chicano, en el que participaron 17 ponentes de México, Estados Unidos, Brasil, Inglaterra y Francia, y se publicaron las correspondientes memorias bajo el título Horizontes del segundo siglo.

Después de estos congresos se han realizado algunos dedicados a las microhistorias regionales del cine, a los estudios de género y a la teoría y el análisis cinematográfico. 

Revistas. Durante los últimos 25 años han existido en México diversas revistas dedicadas al cine, ya sea ligadas a la cartelera comercial (Premiere, Cinemanía, 24 por segundo), independientes de la cartelera (Cine, Dicine, Primer Plano, Nitrato de Plata) o dedicadas a la divulgación técnica (Estudios Cinematográficos). La más reciente, Toma, fue creada a fines del año 2008, y en sus primeros cuatro números ha marcado una diferencia radical frente a todas las anteriores, pues es la primera que invita, en todos sus números, a colaborar en sus páginas a los más destacados investigadores de cine.

Números monográficos de revistas. En los últimos 20 años se han publicado 9 números monográficos de diversas revistas ajenas al cine, con números dedicados, respectivamente, a la narración cinematográfica (Acta Poetica, 1990); al cine de la Época de Oro (Artes de México, 1990); el cine mexicano reciente (Textual, 1991); la semiótica del cine (Semiosis, 1993); Cien años de cine en México (Acordeón, 1996); Cine y educación (Acordeón, 1997); cine y memoria (Versión, 1998); teoría del cine (Letras Libres, 2004), y análisis cinematográfico (Ciencia Ergo Sum, 2009).

Discos digitales. En los últimos 12 años se han producido diversos archivos de consulta derivados de proyectos de investigación sobre cine, acerca de temas como la actriz Dolores del Río (Aurelio de los Reyes, 1997); La revolución mexicana en el cine (UNAM, 1998); Cien años de cine mexicano (IMCINE, 1997); el Diccionario de directores del cine mexicano (Perla Ciuk, 2003); los escritores en el cine mexicano (Manuel González Casanova, 2003); los carteles de Salvador Toscano (Ángel Miquel, 2003), y las películas acerca de libros y lectores (Elsa Ramírez, 2003). 

Andrés de Luna

Hasta la fecha, el único DVD de estudios cinematográficos producido en México ha sido Análisis cinematográfico, basado en el libro homónimo de Lauro Zavala, y fue producido en la Universidad Nacional (Antonio Loyola, 2005). 

Programas de estudios. Sólo existe un programa de posgrado en Estudios Cinematográficos, creado en el año 2002 en la Universidad de Guadalajara, con un total de 21 titulados, de los cuales 19 se especializaron en la Escritura de Guión, y sólo 2 se titularon en la opción terminal de Investigación.

En el año 2008 se presentó en la UAM Xochimilco el proyecto para la creación de una Maestría en Teoría y Análisis Cinematográfico, que sería la primera en su tipo no sólo en México sino también en el resto de la región latinoamericana.

Tesis doctorales. Hasta la fecha hay poco más de 25 investigadores de cine en México que han producido una tesis doctoral sobre cine, de los cuales 7 (es decir, casi 1 de cada 3) se han doctorado en el extranjero. Y hay al menos otros 12 que están preparando su propia tesis doctoral sobre cine en el país. Estas tesis se han presentado para obtener, respectivamente, el doctorado en Historia, Historia del Arte, Antropología, Estudios Culturales, Ciencias Sociales, Comunicación Social, Letras Modernas, Letras Hispánicas y Literatura Comparada.

Estudios sobre los estudios sobre cine en México. Los estados del arte de los estudios sobre cine se pueden rastrear en tres fuentes básicas: las memorias de congresos nacionales de investigadores y los números monográficos de revistas universitarias y los artículos panorámicos sobre la investigación de cine en general o sobre un campo específico (en particular, sobre los estudios de género). 

En total se puede hablar de 13 artículos, todos ellos publicados después del año 2000, 5 volúmenes colectivos derivados de congresos nacionales, y 4 números monográficos de revistas universitarias y de difusión cultural. (Al respecto, véase la primera sección de la bibliografía anexa).

Capítulo 6: Una cronología panorámica, 1990 – 2009 

A continuación presento una cronología de 20 actividades de investigación, casi todas ellas colectivas, realizadas de 1990 a la fecha, considerando aquellas que tienen mayor trascendencia para la historia de los estudios sobre cine en México. 

Rafael Aviña

Estoy incluyendo 5 congresos de investigadores; la creación de 2 programas de posgrado; la publicación de 4 libros colectivos y 2 libros individuales; la creación de 2 importantes revistas de cine; 3 publicaciones colectivas sobre el estado de los estudios sobre cine en el país, y la creación de la primera asociación nacional de investigadores de cine. 

  • 1991: Taller de Análisis sobre Cine Mexicano (Universidad de Guadalajara). Participación de 14 ponentes (sólo 4 de ellos investigadores universitarios)
  • 1994: Memorias del congreso de 1991: Bye Bye Lumiere (U de G)
  • 1994: Creación de la revista Estudios Cinematográficos (CUEC)
  • 1996: Congreso Nacional sobre la Enseñanza y la Investigación del Cine (UAMX)
  • 1997: Primer Encuentro de Investigadores de Cine Mexicano, Latinoamericano y Chicano
  • 1998: Publicación de las memorias de 1997: Horizontes del segundo siglo (U de G)
  • 2000: Primer Coloquio de Historia del Cine Regional en México (U de G)
  • 2001: Memorias del congreso de 2000: Microhistorias del cine en México (U de G)
  • 2001: Creación de la Maestría en Estudios Cinematográficos (U de G)
  • 2003: Primer libro de texto universitario sobre análisis cinematográfico (UAMX)
  • 2004: Primer libro sobre teoría y filosofía del cine (UAMX)
  • 2004: Libro Mujeres y cine en América Latina (U de G)
  • 2005: Primer Congreso Nacional de Teoría y Análisis Cinematográfico (UAMX)
  • 2006: Número especial de la revista Tierra Adentro sobre El Placer de Ver Cine
  • 2007: Número especial de la revista Panorama sobre La Investigación del Cine en México
  • 2008: Creación de Sepancine (Asociación Mexicana de Teoría y Análisis Cinematográfico)
  • 2008: Creación de la revista Cine – Toma (independiente)
  • 2009: Memorias del congreso de análisis de 2007: Ciencia Ergo Sum (UAEMex)
  • 2009: Proyecto para la Maestría en Teoría y Análisis Cinematográfico (UAMX)
  • 2009: Memorias del congreso de 2005: Posibilidades del análisis cinematográfico (GEM)

Capítulo 7: 30 estudios sobre cine en México, 1968 – 2009

A continuación presento 30 de los estudios más relevantes sobre cine producidos en México en los últimos 40 años, considerando su prestigio académico, su calidad como referencia obligada o el lugar que ocupan como antecedente necesario en un campo específico de investigación.

  • 1968                La aventura del cine mexicano (Jorge Ayala Blanco, Era)
  • 1969 – 1978    Historia documental del cine mexicano (9 vols.) (E. García Riera, Era)
  • 1973                Los orígenes del cine mexicano (Aurelio de los Reyes, UNAM)
  • 1974                La búsqueda del cine mexicano (Jorge Ayala Blanco, UNAM)
  • 1981 / 1994     Cine y sociedad en México, 1896 – 1930 (Aurelio de los Reyes, UNAM)
  • 1984                La Revolución en el cine mexicano (Andrés de Luna, UAM – Xochimilco)
  • 1987                México visto por el cine extranjero (6 vols.) (Emilio García Riera, UdeG)
  • 1991                Entre yerba, plomo y polvo (Norma Iglesias, Colegio de la Frontera Norte)
  • 1994                Los nuevos espectadores (ed. Néstor García Canclini, IMCINE)
  • 1994                El cine mexicano y su público (Carlos Monsiváis, IMCINE)
  • 1994                Bye Bye Lumiere (ed. E. de la Vega, Universidad de Guadalajara)
  • 1994                Los mundos del Nuevo Mundo (ed., Cineteca Nacional)
  • 1997                Espacios distantes… aún vivos (F. Alfaro & A. Ochoa, UAM – Xoch.)
  • 1997                Mujeres de luz y sombra (Julia Tuñón, El Colegio de México)
  • 1998                Horizontes del segundo siglo (ed. Julianne Burton et al., U. de G)
  • 1998                Miradas de mujer (ed. Norma Iglesias, Colegio de la Frontera Norte)
  • 1999                El campo visto por el cine mexicano (Rafael Aviña, IMCINE)
  • 2000                Una visión social del cine en México (Rafael Aviña, IMCINE)
  • 2001                Microhistorias del cine mexicano (ed. E. de la Vega, U de G)
  • 2002 – 2009    Anales del cine en México, 1895 – 1911 (9 vols.) (Cineteca Nacional)
  • 2003                Elementos del discurso cinematográfico (Lauro Zavala, UAM – Xoch.)
  • 2004                Mujeres y cine en América Latina (ed. P. Torres San Martín, U de G)
  • 2004                Temas y géneros del cine mexicano (Rafael Aviña, Cineteca Nacional)
  • 2004                Cine mexicano de animación (J. M. Aurrecoechea, Cineteca Nacional)
  • 2004                Estética y semiótica de la interpretación cinematográfica (UAM – Xoch.)
  • 2004                Santo: Mito y realidad de un héroe (Álvaro Fernández, Colmich)
  • 2005                Índice cronológico del cine mexicano (1896 – 1992) (M. Viñas, UNAM)
  • 2005                Diccionario del cine mexicano, 1970 – 2000 (M. Quezada, UNAM)
  • 2007                Crimen y suspenso en el cine mexicano, 1946 – 1955 (A. Fdz, Colmich)
  • 2009                Gabriel Figueroa (monográfico de la revista Luna Córnea
Norma Iglesias

De estos 30 títulos, 25 son de carácter historiográfico, y los 5 restantes son sobre procesos de recepción (García Canclini, 1994); arquitectura de las salas de cine (Alfaro y Ochoa, 1997); estudios de género (Iglesias, 1998), métodos de análisis (Zavala, 2003), y teoría y estética cinematográfica (Lizarazo, 2004).

Los primeros trabajos de carácter historiográfico que incorporan algún método de análisis cinematográfico son los de Álvaro Fernández sobre el cine popular (2004) y sobre el cine de crimen y suspenso (2007), y es de esperarse que esta interacción entre los métodos y los fines de las ciencias sociales y las humanidades ocurra con mayor frecuencia en los estudios sobre cine en México en el futuro próximo. 

Capítulo 8: Propuestas para crear una REDIC, Red Internacional de Investigadores de Cine (Saeca – Socine – Sepancine)

Para concluir esta participación a nombre de la Asociación Mexicana de Teoría y Análisis Cinematográfico (Sepancine) es necesario recordar que nuestra Asociación tiene un perfil académico distinto a los perfiles profesionales de Saeca y Socine. Esto es así porque mientras estas asociaciones hermanas incorporan a todos los investigadores que estudian el cine, en cambio nuestra asociación es de carácter exclusivamente humanístico, al estar orientada a los estudios sobre teoría y análisis cinematográfico.

Se trata de aproximaciones provenientes de disciplinas como la filosofía, la semiótica, la ética y la estética, y orientadas a responder preguntas donde se establecen diálogos con los estudios sobre literatura, mitología, música, escenología, traductología y narratología, entre otros diversos terrenos. Esta razón es suficiente para que nuestra asociación tenga una membresía inevitablemente más reducida que las de las asociaciones correspondientes de investigadores de cine en Argentina, Brasil y otros países.

Sin embargo, a pesar de esta diferencia sustancial, en Sepancine estamos convencidos de que es muy pertinente plantear en este foro internacional la conveniencia de crear (y en algún momento procurar la formalización de) una Red Internacional de Investigadores de Cine (Redic).

La creación de esta Red tendría como objetivo general propiciar el diálogo académico entre los investigadores de los diversos países integrantes de la red, con la participación de las asociaciones académicas que tienen objetivos similares a los nuestros (de Saeca, Socine y Sepancine), no sólo entre los residentes en la región latinoamericana, sino también entre los residentes en otras regiones del mundo, especialmente en los países donde existe una notable tradición de estudios cinematográficos (en particular, Estados Unidos, Inglaterra, Francia y España). 

Este objetivo general se podría lograr a través de actividades comunes, como las siguientes, de carácter estrictamente académico: 

1. Difundir información: Propiciar el intercambio por medios electrónicos de información académica que sea de interés para los fines de cada una de las asociaciones. Esta información incluye convocatorias a congresos de especialistas, reseñas de novedades bibliográficas, preparación de volúmenes colectivos y otras similares. Actualmente funciona esta red de manera incipiente y totalmente informal entre los presidentes de cada asociación. 

2. Propiciar convenios: Propiciar el establecimiento de convenios de intercambio académico entre las universidades y otros centros de investigación en los que trabajan los miembros de las asociaciones involucradas. 

3. Propiciar publicaciones: Propiciar la publicación y, en su caso, la traducción, de libros y artículos producidos por miembros de las diversas asociaciones, con el fin de que estos materiales circulen entre los investigadores interesados que radican en los distintos países de la Red.

Por último, y para terminar, aprovecho esta oportunidad especial para manifestar a todos los colegas argentinos aquí presentes, a nombre de la Asociación Mexicana de Teoría y Análisis Cinematográfico (Sepancine), nuestro mayor beneplácito por la realización de este espléndido foro de discusión académica, y para decirles que deseamos el mayor de los éxitos en las actividades colegiadas que lleva a cabo la Asociación Argentina de Estudios de Cine y Audiovisual (Saeca).

Muchas gracias.

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