The Artist (2011)

En 1976 el director norteamericano Mel Brooks filmó Silent Movie donde actúan Marty Feldman, Dom DeLuise y Mel Brooks, entre otros. En México la bautizaron con un título
verdaderamente idiota: La última locura de Mel Brooks. La cinta de corte cómico tuvo una fotografía en color y la historia se situaba en el presente. Fuera de este filme mudo no conozco otro filmado después del advenimiento del cine parlante, hasta la llegada de la francesa The Artist.

Es una película francesa no apta para el gran público: es muda; está filmada en blanco y negro y es demasiada larga (100 minutos) para el gusto de las actuales masas, admiradoras de los efectos especiales. La cinta tuvo una excelente recepción en Cannes ya que fue ovacionada de pie. Además Jean Dujardin, protagonista de la cinta obtuvo la Palma de Oro del festival por su interpretación de George Valentin. La historia tiene lugar en Hollywood entre 1927 y 1931 y narra el ascenso de una insipiente estrella y la declinación de un gran actor de la época muda que pudo o no supo cómo adecuarse a las nuevas formas de filmar. El cine mudo en franco declive es sustituido por el parlante. Decenas de actores y actrices no tuvieron la fortuna de transitar al sonora, ya fuera por una voz cacofónica, un marcado acento extranjero o no poder adecuarse a las nuevas formas de actuar donde ya no se requiere sobreactuar, pues la voz atempera la actuación corporal.

La cinta transita por el terreno de la comedia, a pesar de contener momentos de extrema tristeza gracias al juego que propone el director Michel Hazanavicius sirviéndose de todas las triquiñuelas que le permite el terreno por el que se mueve. Sus inicios fílmicos se dan en la televisión francesa y un par de cintas de espías franceses adscritos al OSS 117.  Y de fondo, ni una sola palabra y la historia de George Valentin, superestrella del cine mudo y que un poco por ingenuidad y otro poco por cabezonería y soberbia, se ve abocado al fracaso en cuanto el sonido llega a las salas. Una historia que hemos visto y leído en unas cuantas ocasiones, comenzando por Sunset Boulevard (1950) de Billy Wilder. Tampoco podemos olvidar las dos versiones de A Star is Born. La primera de 1954 con Judy Garland y James Mason, dirigidos por George Cukor. La segunda de 1976 bajo la dirección de Frank Pierson con Barbra Streisand y Kris Kristofferson.

En medio de la ascensión y la sonora caída, nunca mejor dicho, una actriz emergente que se convierte en el nuevo rostro bonito de Hollywood, y con la que Valentin traba una relación que ya se sabe desde el primer minuto cómo va a acabar. Pero la gracia de The Artist se sustenta en lo radical de su propuesta a 80 años de la llegada del cine sonoro y en la maravillosa resolución fotográfica en los poco más de cien minutos de metraje. Una joya que va a ser muy difícil de vender para el gran público pero que está llamada a ser una de las películas de este 2011.

Jean Dujardin merece su Palma de Oro a mejor actor por su cautivadora y seductora interpretación. La película es inteligente, bellamente creada, además contiene una alta dosis de magnetismo. El perdido arte del cine silente es otra vez traído a la vida y esa época es recreada de forma muy realista, ya sea con la actuación, las locaciones (fue filmada en Hollywood), la ambientación, pero sobre todo por su brillante fotografía en blanco y negro. Es obvio que el equipo detrás de la película respetó la época muda del cine y tuvo el buen gusto para revivir esa antigua magia con algunos toques modernos. El director Michel Hazanavicius estuvo fantaseando con hacer una película silente por muchos años, primero porque los directores que más admira se formaron en la época muda y segundo, por la naturaleza de la imagen de este formato. Al inicio su idea no se tomó en serio, pero a raíz del éxito taquillero de dos películas de espías OSS 117: Rio Ne Répond Plus… y OSS 117: Le Caire, Nid d’Espions, los productores comenzaron a interesarse en su proyecto silente. La conformación del elenco repitió los estelares de los filmes OSS 117, Jean Dujardin y Bérénice Bejo, esposa de Hazanavicius. La opción por el melodrama se debió a que las mejores cintas mudas que aún tienen vigencia artística pertenecen a este género. El director se sumergió en una profunda investigación sobre el cine mudo, las técnicas de filmación de la época, Hollywood de los años veinte del siglo pasado, etc. El resultado fue un guión escrito en cuatro meses donde los intertítulos son mínimos.

La filmación se llevó a cabo durante siete semanas en locaciones de Los Ángeles. Durante la filmación, Hazanavicius ponía música de la época para crear la atmósfera adecuada para motivar a los actores.

El estreno del filme fue el 15 de mayo en competencia del Festival de Cine de Cannes 2011. En Francia, el estreno en los circuitos comerciales será el 12 de octubre bajo la distribución de Warner Bros. France. En México no hay fecha todavía para su estreno y probablemente sea una película con una distribución limitada a festivales y a la Cineteca Nacional. Ojalá esté equivocado.

FICHA FILMOGRÁFICA:

The Artist (2011), Francia. Productores: Thomas Langmann y Emmanuel Montamat. Director y Guionista: Michel Hazanavicius. Fotografía: Guillaume Schiffman. Música: Ludovic Bource. Director artístico: Gregory S. Hooper. Intérpretes: Jean Dujardin (George Valentin), Bérénice Bejo (Peppy Miller), John Goodman (Al Zimmer), James Cromwell (Clifton), Penelope Ann Miller (Doris), Missi Pyle (Constance), Ben Kurland (Casting assistant), Bitsie Tulloch (Norma).

A continuación reproduzco una breve reseña de Oliverio el Espectador aparecida en Ocio Gay sobre la obra recién proyectada en el Festival de San Sebastián:

 The Artist, basta con la imagen para hacer buen cine

La cinta francesa muda emociona también en Donosti

Hoy viernes son varias las películas que se aún se estrenan en el Festival, entre ellas Las razones del corazón, de factura mexicana y firmada por Ripstein que seguro ha gustado a muchos pero no a mí. Sin embargo, mis aplausos se los llevó una perla de otro collar y hablo de la obra maestra que lleva por título The Artist, galardonada en varios en el pasado Cannes. Esta película en blanco y negro, muda y de factura francesa es simplemente lo mejor que he visto en los últimos tiempos. Un actor del cine mudo americano cae en una profunda crisis con la llegada del sonoro que, por demás, viene acompañada del crash bursátil. Con este tema, tan simple y conocido, Michel Hazanavicius construye un pieza que quedará en el museo del séptimo arte. Durante una hora y cuarenta minutos la trama se desarrolla siguiendo las reglas del cine de Chaplin y Keaton. No falta la historia del éxito casual, el amor que tiene que esperar, el fracaso que hace llegar al filo del abismo al protagonista y toda la lista de cursilería impuestas por el Hollywood de los años veinte  aunque, con genialidad, se salpica de planos deliciosos, golpes de efectos y mil detalles que la acuñan como el acontecimiento del año en cuanto a cine se refiere. Amigos, una vez más queda constancia que para hacer una buena película lo esencial es la imagen y de esto está llena The Artist.

Un pensamiento en “The Artist (2011)”

  1. Tengo muchas ganas de verla. En San Sebastián le han concedido el premio del público por aclamación popular. Y estoy plenamente de acuerdo en que èara hacer una buena película lo esencial es la imagen.

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