Resucitan el cine Lido

Información publicada por Jesús Alejo en Milenio:

El cine Lido tiene una historia que comienza en 1942, proyectado por Charles Lee como una sala de lujo, con más de mil 300 asientos y una torre de más de 20 metros de altura; tras un periodo de bonanza, en los años 70 se remodeló y cambió su nombre por el de Bella Época, hasta que hace poco más de seis años, durante la gestión de Consuelo Sáizar al frente del Fondo de Cultura Económica (FCE), se comenzó a gestar el Centro Cultural Bella Época.

Para respetar los orígenes del lugar, se dejó como parte de la infraestructura una pequeña sala que funcionaba lo mismo para la proyección de películas que para presentaciones editoriales o espectáculos infantiles.

Así, con la finalidad de recuperar la vocación original del espacio en el que se encuentra el Centro Cultural Bella Época, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), el FCE y la Cineteca Nacional establecieron un convenio de colaboración a fin de que la institución cinematográfica se encargue de la administración de la pequeña sala que se había mantenido en el centro cultural.

“Había estado atendida con funciones de cine, pero la experiencia y la tradición de la Cineteca Nacional le va a dar mucha mayor visibilidad al Lido y, por lo tanto, mucha mayor afluencia de público y movimiento al de por sí gran movimiento que tiene el Bella Época”, destacó Joaquín Díez-Canedo, durante la presentación de la renovada vocación de la Sala Lido.

De acuerdo con Consuelo Sáizar, titular del Conaculta, se trata de un proyecto que pretende convertir a la Cineteca “verdaderamente nacional”, para lo cual se trabaja en tres grandes rubros: la remodelación a fondo de su casa matriz —al sur de la Ciudad de México—, la digitalización de gran parte del catálogo canónico de la filmografía nacional y una expansión que, por supuesto, incluirá a la Ciudad de México, pero con un horizonte que abarque a varios estados de la República”.

Foto: http://www.mubi.com

Misma calidad

En ese contexto se inserta la integración de la Sala Lido como parte de la Cineteca Nacional; para ello, se concreta un nuevo espacio de exhibición descentralizado, que funcionará con los estándares de calidad tanto en la programación como en la parte técnica y de servicio que caracteriza a la Cineteca, en palabras de su directora, Paula Astorga.

“La sala va a funcionar bajo la completa administración de la Cineteca Nacional, tanto en la taquilla —va a tener un costo de 40 pesos—. Es una sala que va a funcionar en formato digital, no tenemos la capacidad de meter un proyector de 35 mm. Los miércoles se va a dedicar al cine y letras, y hacia los fines de semana trabajaremos con estrenos de la Cineteca, con la intención de favorecer a la producción de cine nacional.

Desde la perspectiva de Consuelo Sáizar, se trata de un paso para fortalecer la exhibición del cine mexicano y para refrendar la vocación o intención inicial de vincular el cine, la literatura y la música.

“Con la Sala Lido, Conaculta refrenda su compromiso de fortalecer la industria cinematográfica nacional, mediante el establecimiento de espacios de reflexión y de debate.”

La Sala Lido de la Cineteca Nacional comenzará a funcionar a partir del 25 de noviembre, atendiendo los horarios del Centro Cultural, por lo cual se darán funciones en formato digital lunes, miércoles, viernes, sábado y domingo, a fin de dejar que martes y jueves se mantenga como espacio para las presentaciones editoriales.

La primera programación de la sala —que se puede consultar en la misma página de la Cineteca— se conforma con ocho películas, que son un extracto de la Muestra Internacional de Cine.

Ahora un poco de historia sobre el cine Lido con información tomada de www.mubi.com:

A mediados de diciembre de 1942, un anuncio en primera plana rezaba así:

Foto: http://www.mubi.com

“¿Por qué quiere Lupita que la lleven al Cine Lido? Porque, mujer de gran imaginación, quiere frecuentar centros sociales en los que impera un ambiente que, a más de ser distinguido, eleva la mente y el espíritu a regiones de fantasía.”

Por supuesto, antes del cafecito sentado en las mesas sobre las banquetas y las pedas en los pubs estilo irlandés o en los antros al ritmo de la música Groove Lounge, fué el cine. Diseñado por el arquitecto S. Charles Lee (quién también construyó los cines Lindavista, Chapultepec y Tepeyac, y cuyo lema era: “El show comienza desde la calle”) e inaugurado el 25 de diciembre de 1942, el cine Lido se convirtió en el punto de referencia para los vecinos (y no tan vecinos) del lugar. La composición arquitectonica del enorme recinto evidenciaba las influencias del entonces tan de moda estilo art deco y el spanish revival, siendo el elemento compositivo más caracteristico de este inmueble una torre de más de 20 metros de altura, semejante a un minarete que preside la entrada al lugar, la cual se encontraba enmarcada por una gran marquesina. En el inmueble se proyectaban los últimos estrenos procedentes de Hollywood y solían darse programas dobles dedicados a tal o cual artista o director de la época, con las infaltables (en ese entonces, claro) programaciones de matinee dedicadas a los escuincles del hogar.

Foto; http://www.mubi.com

Este nuevo “Centro de reunión de todas las damas elegantes”, contaba con luz negra, clima artificial, (todo un un verdadero lujo entonces) sistema de ventilación, así como con un buen numero de entradas y salidas de seguridad, con capacidad para recibir a 1325 espectadores. Desde su inauguración, el cine Lido era, junto con el cine Lindavista, una de las principales manzanitas de la discordia entre productoras y distribuidoras cinematográficas nacionales y extranjeras, las cuales les dedicaban planas enteras en los diarios más importantes del país en las que, de paso, anunciaban los estrenos exclusivos que se peleaban por destinar para cada una de estas salas. El cine Lido inició sus actividades con la proyección de la cinta A caza de novio, (Her cardborad lover), de Georges Cukor y protagonizada por Norma Shearer y Robert Taylor.

5 pensamientos en “Resucitan el cine Lido”

  1. Yo viví en Tacuba a partir de 1953, año de mi nacimiento, y en mi niñez, solía asistir a los cines de la circunferencia, y ahí cerca a casa estaba el cine Gran Vía, y había que cruzar la avenida marina nacional para encontrarme con los siguientes cines empezando con el cine Mitla, enseguida el cine Tacuba, y luego el cine Popotla, años después llego el cine Marina. Esa fue mi mundo de niño-joven.
    Hace tiempo me encontré en un expendio de revistas viejas un folletín fechado en el año de 1961 donde registran con nombre y dirección alrededor de 135 cines en la ciudad de México

    1. Interesante su comentario, señor Torrija, ¿podría existir la posibilidad de que publique en éste sitio dicho listado, para la posteridad?, pues sería imperdonable que se perdiera, ya que la Hemeroteca Nacional y la Biblioteca Nacional no tienen ejemplar alguno de dicha publicación. Pronto publicaré una web con la crónica de la ciudad de México en el siglo XX, con carteles, mapas, fotos y música propia de cada época del siglo XX mexicano y en relación al resto del mundo, especialmente con EE UU y Europa.
      Gracias. Atte, Gerardo Espejel Camacho, historiador.

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