Viaje a la luna (1929) de Federico García Lorca

La estancia de Federico García Lorca en Nueva York a fines de los años treinta del siglo pasado le permitió crear algo más que Poeta en Nueva York y El Público. En la urbe de hierro Lorca escribió su único guión de cine, desafortunadamente poco conocido: Viaje a la luna.

Es difícil definir qué es esta obra lorquiana, pues escapa a los encasillamientos. Sin embargo Daniel Gastaldello en su ensayo Narrativa del pánico. Viaje a la luna de García Lorca: la dimensión política de un proyecto de guión cinematográfico nos acerca un poco, o al menos eso intenta:

Federico García Lorca
Federico García Lorca

Viaje a la luna es un texto extraño ya desde su forma. Se trata de 71 frases, versos, párrafos, escenas, cuadros… no sabría cómo definirlos. Lo cierto es que presentó un problema para algunos críticos, esforzados por definir el texto desde la especificidad de estos fragmentos de texto, y lo curioso es que un vez definidos, recortan considerablemente la mirada sobre la escritura misma.

Compuesto por un total de 71 (en algunos casos se habla de 72) escenas muy breves, por llamarlas de alguna forma y escritas en solo un par de días, Lorca entregó el guión de Viaje a la Luna a su amigo el pintor y realizador mexicano Emilio Amero. La idea era que hiciera con el guión lo que quisiera. La obra fue el resultado de varias conversaciones en las que habían intercambiado impresiones sobre el cine de vanguardia. En la atmósfera cultural neoyorquina flotaba aún, punzante y cálida, la letanía de de provocaciones producidas por de El Perro Andaluz de Buñuel y Dalí; y Lorca no era del todo ajeno los recientes experimentos de poesía cinematográfica que se llevaban a cabo en Francia o Alemania.

Guillermo Sheridan apunta en su ensayo Gilberto Owen y Federico García Lorca viajan a la luna (Vuelta # 258, mayo 1998) que, entre las correrías habituales de García Lorca en Nueva York, además de los night-clubs donde escuchaba a los negros tocar jazz, se encontraba el parque de atracciones de Coney Island, donde aún existía una vieja atracción, ya un poco venida a menos, llamada precisamente A Trip to the Moon. Se trataba de un “complejo ciclorama que emulaba un viaje a nuestro satélite: una montaña rusa con varias paradas en las que, entre otras cosas, unas chicas (selenitas) daban unos pasos de baile, y donde al final del recorrido se entregaba un trozo de queso a los visitantes, que según dicen, salían muy mareados.” Sheridan nos relata una trama detectivesca, pues narra que también Gilberto Owen produjo un trabajo similar al de García Lorca, además de haberlo escrito con anterioridad.

"Autorretrato en Nueva York" (1929). Dibujo de Federico García Lorca
“Autorretrato en Nueva York” (1929). Dibujo de Federico García Lorca

El Viaje a la luna de García Lorca es, “por supuesto, un viaje interior: largos pasillos, peces, escaleras, ascensores que suben a la noche, mujeres de luto, arlequines, muñecos anatómicos, y una luna que siempre huye vertiginosamente. Se trata pues de los mismos referentes que siempre hemos identificado en Poeta en NY o en El Público: el deseo, la identidad, la angustia, el amor…”

Casi toda la obra de García Lorca es una portentosa construcción de imágenes, y Viaje a la luna, en tanto que guión para el cine, es por tanto un caso excepcional.

Emilio Amero guardó el manuscrito de García Lorca toda su vida. Tras la muerte del poeta hizo un vago intento de rodar el guión, como gesto de protesta, pero lo cierto es que el guión permaneció en un cajón hasta la muerte de Amero. El manuscrito fue finalmente adquirido por la Biblioteca Nacional de Madrid en 1989 gracias a los oficios de Christopher Maurer, y en 1995 la editorial Pre-textos sacó a la luz la primera edición fiable de la obra, con introducción de Antonio Monegal, notas y reproducción completa del manuscrito original, incluyendo además dos dibujos de Lorca que, según reza en el guión, debían aparecer en determinados momentos fundidos a las imágenes del film.

De la primera edición, Monegal escribe que:

los textos más rodeados y preñados de misterio de la obra lorquiana, de los que más viscisitudes han pasado, más problemas textuales presentan y a la vez más oscuros son, resulten ser el producto de un viaje del poeta: ese viaje físico a Nueva York en 1929 que marca también una mudanza en su trayectoria estética.

Solo unos renglones escribió el poeta andaluz sobre esta obra – su único guión para cine. En una carta a Salvador Dalí fechada en “Granada, verano de 1930” y recogida en Epistolario completo, el mismo García Lorca agrega un dilema más:

Deseo que conozcas mis cosas nuevas, así como una pequeña película que he hecho con un poeta negro de Nueva York, que se estrenará cuando yo vuelva en un cine admirable de la Calle 8…

¿Quién es el poeta negro al cuál se refiere? Lo más probable, según confirma Sheridan es que García Lorca utilice el término “negro” como sinónimo de marginado, tal y como se desprende de una entrevista que dio a Gil Benumeya en 1931: “Yo creo que el ser de Granada me inclina a la comprensión simpática de los perseguidos, del gitano, del negro, del judío o del morisco que todos llevamos dentro.”

Abilio Hernández Cardoso en su ensayo Viaje a la luna de Federico García Lorca: la pulsión de la escritura bajo el deseo del film destaca:

El texto de Lorca instituye un mundo complejo e inestable, materializado en imágenes que se mueven en permanente dislocación, portadoras de una legibilidad suspensa, como si fuesen anamorfosis, y que se organizan en secuencias que aparentan poder prolongarse de un modo infinito.

(Un fragmento del texto: de la secuencia 6 hasta la 13 a modo de ejemplo).

En 1998, y como añadido a las grandes festividades en torno al aniversario del nacimiento del poeta, el pintor, escenógrafo y cineasta catalán Frederic Amat decidió, tras un minucioso estudio del texto, embarcarse en el rodaje del guión. La productora Ovideo, junto con la Fundación Federico García Lorca y la RTVA coprodujeron un cortometraje de 18 minutos que por desgracia ha sido poco difundido y por ende poco visto.

Al parecer, Frederic Amat comenzó el rodaje del guión en colaboración con el realizador y periodista Javier Martín Domínguez, pero no debían tener la misma visión acerca de la materia prima, ya que cada uno de ellos terminó realizando su propio proyecto. Amat recibió el apoyo institucional. De la cinta de Martín Domínguez apenas se sabe nada, y tampoco a nadie parece importarle, pues ambas cintas deberían ser promovidas, pero la Filmoteca de Andalucía no compra ninguna de las obras. Ello no deja de causarme estupor. Me parece triste que solo una de las dos versiones del guión recibiera bendición y cheque (así son las efemérides), pero casi setenta años después de su redacción, el Viaje a la luna podía reinventarse de muchos modos, y es por eso que ambas versiones merecen atención.

De hecho, aunque la versión de Amat ha pasado a considerarse de algún modo la oficial, la cinta de este artista multidisciplinar, que contó con la ayuda de Cesc Gelabert para las coreografías y con la música de Pascal Comelade para la banda sonora, es bastante personal. Amat sin duda vio en el proyecto la oportunidad única que constituía, ya que el Viaje a la Luna es de por sí un poema excepcional, un guión que en determinados aspectos es muy preciso y en otros es deliciosamente ambiguo (lo que le permitía un amplio radio de recreación e interpretación), y una apasionante encrucijada entre lo gráfico (por los propios dibujos de García Lorca), lo literario, y lo cinematográfico.

A continuación reproduzco Viaje a la luna:

1

Cama blanca sobre una pared gris. Sobre los paños surge un baile de números 13 y 22. Desde dos empiezan a surgir hasta que cubren la cama como hormigas diminutas.

2

Una mano invisible arranca los paños.

3

Pies grandes corren rápidamente con exagerados calcetines de rombos blancos y negros.

4

Cabeza asustada que mira fija un punto y se disuelve sobre una cabeza de alambre con un fondo de agua.

5

Letras que digan Socorro Socorro Socorro con doble exposi­ción sobre un sexo de mujer con movimiento de arriba abajo.

6

Pasillo largo recorrido por la máquina con ventana de final.

7

Vista de Broadway de noche con movimiento de tic‑tac. Se di­suelve en el anterior.

8

Seis piernas oscilan con gran rapidez.

9

Las piernas se disuelven sobre un grupo de manos que tiem­blan.

10

Las manos que tiemblan sobre una doble exposición de un niño que llora.

11

Y el niño que llora sobre una doble exposición de una mujer que le da una paliza.

12

Esta paliza se disuelve sobre el pasillo largo otra vez, que la máquina recorre con rapidez.

13

Al final un gran plano de un ojo sobre una doble exposición de peces, y se disuelve sobre el siguiente.

14

Caída rápida por una montaña rusa en color azul con doble exposición de letras de Socorro Socorro.

15

Cada letrero de Socorro Socorro se disuelve en la huella de un pie.

16

Y cada huella de pie en un gusano de seda sobre una hoja en fondo blanco.

17

De los gusanos de seda sale una gran cabeza muerta y de la cabeza muerta un cielo con luna.

18

La luna se corta y aparece un dibujo de una cabeza que vo­mita y abre y cierra los ojos y se disuelve sobre

19

dos niños que avanzan cantando con los ojos cerrados.

20

Cabezas de los niños que cantan llenas de manchas de tinta.

21

Un plano blanco sobre el cual se arrojan gotas de tinta.

(Todos estos cuadros rápidos y bien ritmados.)

Aquí un letrero que diga No es por aquí.

22

Puerta.

23

Sale un hombre con una bata blanca. Por el lado opuesto vie­ne un muchacho desnudo en traje de baño de grandes cua­dros blancos y negros.

24

Gran plano del traje de cuadros sobre una doble exposición de un pez.

25

El hombre de la bata le ofrece un traje de arlequín pero el mu­chacho rehúsa. Entonces el hombre de la bata lo coge por el cuello, el otro grita, pero el hombre de la bata le tapa la boca con el traje de arlequín.

26

Gran plano de manos y traje de arlequín apretando con fuer­za.

27

Se disuelve sobre una doble exposición de serpientes de mar del aquárium y éstas en los cangrejos del mismo aquárium y éstos en otros peces con ritmo.

28

Pez vivo sostenido en la mano en un gran plano hasta que muera y avance la boquita abierta hasta cubrir el objetivo.

29

Dentro de la boquita aparece un gran plano en el cual saltan, en agonía, dos peces.

Éstos se convierten en un caleidoscopio en el que cien peces saltan o laten en agonía.

30

Letrero: Viaje a la luna.

Habitación. Dos mujeres vestidas de negro lloran sentadas con las cabezas echadas en una mesa donde hay una lámpa­ra. Dirigen las manos al cielo. Planos de los bustos y las ma­nos. Tienen las cabelleras echadas sobre las caras y las manos contrahechas con espirales de alambre.

31

Siguen las mujeres bajando los brazos y subiéndolos al cielo.

32

Una rana cae sobre la mesa.

33

Doble exposición de la rana vista enorme sobre un fondo de orquídeas agitadas con furia.

Se van las orquídeas y aparece una cabeza enorme dibujada de mujer que vomita que cambia de negativo a positivo y de positivo a negativo rápidamente.

34

Una puerta se cierra violentamente y otra puerta y otra y otra sobre una doble exposición de las mujeres que suben y bajan los brazos.

Al cerrarse cada puerta saldrá un letrero que diga: Elena Helena elhena eLHeNa.

35

Las mujeres se dirigen rápidamente a la puerta.

36

La cámara baja con gran ritmo acelerado las escaleras y con doble exposición las sube.

37

Triple exposición de subir y bajar escaleras.

38

Doble exposición de barrotes que pasan sobre un dibujo:

Muerte de Santa Rodegunda.

39

Una mujer enlutada se cae por la escalera.

40

Gran plano de ella.

41

Otra vista de ella muy realista. Lleva pañuelo en la cabeza a la manera española. Exposición de las narices echando san­gre.

42

Cabeza boca abajo de ella con doble exposición sobre un di­bujo de venas y granos gordos de sal para el relieve.

43

La cámara desde abajo enfoca y sube la escalera. En lo alto aparece un desnudo de muchacho. Tiene la cabeza como los muñecos anatómicos con los músculos y las venas y los ten­dones. Luego sobre el desnudo lleva dibujado el sistema de la circulación de la sangre y arrastra un traje de arlequín.

44

Aparece de medio cuerpo. Y mira de un lado a otro. Se di­suelve sobre una calle nocturna.

45

Ya en la calle nocturna hay tres tipos con gabanes que dan muestras de frío. Llevan los cuellos subidos. Uno mira la luna hacia arriba levantando la cabeza y aparece la luna en la pan­talla, otro mira la luna y aparece una cabeza de pájaro en gran plano a la cual se estruja el cuello hasta que muera ante el objetivo, el tercero mira la luna y aparece en la pantalla una luna dibujada sobre fondo blanco que se disuelve sobre un sexo y el sexo en la boca que grita.

46

Huyen los tres por la calle.

47

Aparece en la calle el hombre de las venas y queda en cruz. Avanza en saltos de pantalla.

48

Se disuelve sobre un cruce en triple exposición de trenes rápi­dos.

49

Los trenes se disuelven sobre una doble exposición de tecla­dos de pianos y manos tocando.

50

Se disuelve sobre un bar donde hay varios muchachos vesti­dos de esmoquin. El camarero les echa vino pero no pueden llevarlo a su boca. Los vasos se hacen pesadísimos y luchan en una angustia de sueño. Entra una muchacha casi desnuda y un arlequín y bailan en ralentí. Todos prueban a beber pero no pueden. El camarero llena sin cesar los vasos, que ya están llenos.

51

Aparece el hombre de las venas gesticulante y haciendo señas desesperadas y movimientos que expresan vida y ritmo acele­rado. Todos los hombres se quedan adormilados.

52

Una cabeza mira estúpidamente. Se acerca a la pantalla y se disuelve en una rana. El hombre de las venas estruja la rana con los dedos.

53

Sale una esponja y una cabeza vendada.

54

Se disuelve sobre una calle. La muchacha vestida de blanco huye con el arlequín.

55

Aparece una cabeza que vomita. Y en seguida toda la gente del bar que vomita.

56

Se disuelve sobre un ascensor donde un negrito vomita. La muchacha y el arlequín suben en el ascensor.

57

Suben en el ascensor y se abrazan.

58

Plano de un beso sensual.

59

El muchacho muerde a la muchacha en el cuello y tira violen­tamente de sus cabellos.

60

Aparece una guitarra. Y una mano rápida corta las cuerdas con unas tijeras.

61

La muchacha se defiende del muchacho, y éste con gran furia le da otro beso profundo y pone los dedos pulgares sobre los ojos como para hundir los dedos en ellos.

62

Grita la muchacha y el muchacho de espaldas se quita la ame­ricana y una peluca y aparece el hombre de las venas.

63

Entonces ella se disuelve en un busto de yeso blanco y el hom­bre de las venas la besa apasionadamente.

64

Se ve el busto de yeso con huellas de labios y huellas de ma­nos.

65

Vuelven a salir las palabras Elena elena elena elena.

66

Estas palabras se disuelven sobre grifos que echan agua de manera violenta.

67

Y estos grifos sobre el hombre de las venas muerto sobre pe­riódicos abandonados y arenques.

68

Aparece una cama y unas manos que cubren un muerto.

69

Viene un muchacho con una bata blanca y guantes de goma y una muchacha vestida de negro. Pintan un bigote con tinta a una cabeza terrible de muerto. Y se besan con grandes risas.

70

De ellos surge un cementerio y se les ve besarse sobre una tumba.

71

Plano de un beso cursi de cine con otros personajes.

72

Y al final con prisa la luna y árboles con viento.

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