Cinematógrafo en Tampico (1909)

En una escueta nota publicada en The Moving Picture World de enero 23 de 1909 (Vol. IV, No. 4, p. 88) se menciona la difilcutad que enfrenta el nuevo negocio del cinematógrafo en Tampico, Tamps.

moviwor04chal_0100 El cinematógrafo en México

Un reporte consular británico dice que poca dificultad se tiene en Tampico (México) para rentar establecimientos para la proyección del cinematógrafo, pues por el momento, existen dos salones de cine que se dedican a ello en Tampico, aunque tienen algo de público, no se puede decir que tengan grandes ganancias. El reporte destaca el gran cuidado que se debe tener al involucrarse en este nuevo negocio.

Cinematógrafo en Veracruz (1917)

Durante 1917, la revista Cine-Mundial publicó dos notas sobre el cine en Veracruz; una sin firma y la otra del corresponsal R. A. Miranda. La primera, enviada por un corresponsal desconocido en febrero, se publicó en el número de marzo (Vol. II, No. 3, p. 138) y se concentra en los establecimientos dedicados a la exhibición de películas y por lo que podemos leer, el negocio no es boyante, todo lo contrario. Un par de cines, el Eslava y el Principal ya no exhiben películas; el primero cambió de giro y el segundo está cerrado. 

De Veracruz

En el “Salón Variedades,” que frecuenta nuestra mejor sociedad, hemos visto las siguientes películas: “El jockey de la muerte” de la serie Lind; “El Doctor Mefistófeles,” de la NORDISK; “La señora de la mariposa negra,” de la CORONA FILM; “El tres de corazones,” estreno, interpretada por Cleo Madison, la cual ha sido exhibida en la mayor parte de los teatros de esta capital.

La nueva casa de Malpica y Martínez empezará pronto a importar películas en series.

El Sr. Pedroso, antiguo empresario del Olimpia, tiene en proyecto la construcción de un nuevo teatro cinematográfico donde estrenará lo mejor que se produzca en la industria.

El “Salón Eslava,” por falta de actividad de su empresario, ha venido a parar en sala de Tómbola Oriental, y es muy frecuentado por el público.

El “Principal,” el mejor teatro que tenemos, se encuentra cerrado pero se espera que pronto se iniciará una buena temporada y que se exhiban en él las novedades que traiga el Sr. Pedroso.

El Corresponsal. Veracruz, Febrero de 1917.

Cleo Madison en su faceta de directora. Imagen: Silent Era
Cleo Madison en su faceta de directora. Imagen: Silent Era

La segunda nota, firmada por el corresponsal R. A. Miranda en marzo, apareció en el número de mayo de 1917 (Vol. II, No. 5, p. 246) y hace una reseña de lo que acontece con varios cines del puerto. Resulta intrigante que uno de ellos, el Eslava, haya sufrido un atentado y debido a ello el empresario que lo administraba, A. P. Pedroso tuviera que ceder los derechos del Olimpia y del Eslava a nuevos inversionistas; el Principal sigue cerrado.

De Veracruz

A pesar de las comunicaciones que dificultan traer películas las empresas de esta ciudad están haciendo prodigios para tener contento al público que diariamente frecuenta los coliseos.

SALÓN VARIEDADES — Este cine se encuentra bajo la dirección del simpático empresario Sr. Aurelio Lechuga, quien después de visitar los Estados Unidos y Europa, lo ha reformado grandemente, produciendo la impresión de un teatro de París o Nueva York.

Las películas de más atracción estrenadas en este lugar fueron: “Mi vida por la tuya,” interpretada muy bien por María Carmi y Tulio Carminalli; “Lágrimas que redimen,” por Francesca Bertini— llamada por la sociedad veracruzana “La emperatriz” de la escena muda; “Los misterios de Myra,” cinta en 15 episodios de gran éxito, con la que la empresa debió ganar un dineral. Durante muchos días estuvo puesto en taquillas el letrero de “no hay boletos”; “Los misterios de la embajada” fué también una película de magnífico triunfo, que consumió un derroche de lujo y de dinero. Al terminar la presentación de esta cinta apareció el popular luchador japonés Conde de Koma, y luego el notabilísimo trío “Los sibaritas,” que se ha hecho acreedor a la simpatía general. “Gandolín,” actor y transformista, debutó con maravilloso éxito.

EL OLIMPIA — Magnífico salón. Es admirable la labor de los empresarios Camus y Ruiz, que se quedaron con este teatro al abandonarlo el Sr. A. P. Pedroso, que fué víctima de un accidente. Dichos señores hacen esfuerzos sin precedente por atraerse al público. Han contratado una orquesta inmejorable, que dirige el conocido músico Severiano Pacheco y el notable Albertico. En cuanto a películas nos han dado varios estrenos: “Tragedia del destino,” en cuatro partes; “León de la sierra,” interpretada por el actor español Jaime Borrás; estas son las cintas que más se han destacado.

Imagen: europeana.eu
Imagen: europeana.eu

Después de presentar varias veces la película titulada “Gioconda,” la empresa, a solicitud de algunas familias, volvió de nuevo a ofrecerla al público con bastante éxito. También se estrenó “El ángel del obrero.”

TEATRO ESLAVA, Empresa Pedroso —  Después que sufrió el cruel atentado en que tuvo fuertes pérdidas, cedió el teatro a una nueva empresa que con el nombre de actores mejicanos actuó durante algún tiempo sin alcanzar éxito. Luego aparecieron “Los bufos cubanos,” bajo la dirección del Sr. Miranda, y algunos estrenos de buenas películas, volviendo el desacreditado salón por su primitivo estado de esplendor. Hoy se encuentra a cargo del incansable empresario Abascal y Vega, que pone sumo cuidado en la selección de las cintas cinematográficas.

Últimamente ha presentado la interesante película de notable argumento titulada “Pureza.” Es la nota apasionada de todos los salones y la hablilla de todos los corrillos. “Pureza” ha dado el último toque de triunfo salvando a la empresa. Ha sido el ave-fénix del Eslava.

El “Principal” continúa cerrado.

R. A. Miranda. Veracruz, Marzo de 1917.

El cine en Yucatán en agosto de 1917

Un mucho más extenso artículo se publicó en Cine-Mundial en agosto de 1917 (Vol. II, No. 8, pp. 409-410) sobre el quehacer cinematográfico en Yucatán y de manera tangencial, Campeche, pues eran los mismos empresarios los que llevaban el cine a ese estado. Por desgracia no sabemos quién es el corresponsal que envía la nota, que fechada el 16 de junio no se publica sino hasta el número de agosto.

La primera parte de la crónica consiste en una cartelera que lista las películas — películas de episodios norteamericanas y cintas de divas italianas –, así como los teatros y cines que las exhiben junto con los empresarios que las “explotan”. Destacan los siguientes pioneros cinematográficos: Empresa Artaldo Erosa, L. Camer y Cía., Casa Martínez Malpica, Casa Renau y Compañía y su representante Leopoldo Figueroa, Álvarez Arrondo y Compañía, Sr. Shofield y Germán Camus y Cía junto con su representante Vicente R. Cortés. Las salas cinematográficas meridianas de esa época incluyen el Teatro Principal, el Salón Olimpia, el Independencia, el Teatro Peón Contreras y el Teatro Apolo.

La segunda parte esta compuesta por una serie de noticias variopintas que van desde juicios laborales que padece la Cirmar Film con una de sus actrices, el matrimonio de una tiple, la suspensión de la publicación de la Revista del Cinema, el accidente acaecido en un circo, la creación de la Sociedad de Manipuladores de Yucatán y los problemas de piratería que, desafortunadamente, ya eran comunes hace casi un siglo.

El nombre parece indicar que es un cine yucateco.
El nombre parece indicar que es un cine yucateco

De Yucatán, México

Estrenos principales. — Un intento de “reventada.” — La mala fe de una empresa. — Progresos de la cinematografía nacional. — Noticias teatrales y de otros espectáculos. — La boda de una tiple.

Una de las películas que más éxito han alcanzado últimamente ha sido “Los Misterios de Nueva York,” estrenada en el Teatro Principal, de la empresa Artaldo Erosa. La película fué traída de la Habana por los señores L. Camer y Cía. y la exhibieron después en todos los salones de Mérida y Campeche, así como en los principales pueblos de los mencionados estados

La casa Martínez Malpica de Veracruz y México, nos presentó las películas de episodios, “El Tres de Corazones” o “El Signo de la Muerte,” y “Los Misterios de Mira,” cintas que fueron del agrado del respetable. La casa Renau y Compañía, de México, representada en ésta por el Sr. Leopoldo Figueroa, estrenó en el Principal “El Príncipe Enrique” y “La Morsa” o “Alma Esclava,” por la Hesperia, que gustaron muchísimo.

Álvarez Arrondo y Compañía estrenaron en el Principal, “El Ángel de los Obreros” y en el Independencia “El Misterio del Millón de Dólares,” con bastante éxito.

“Pureza,” fué estrenada en el Salón Olimpia, con bastante éxito traída por su representante Sr. Shofield.

Este correcto caballero tuvo que recurrir a las autoridades a reclamar el anuncio falso que hacía otra casa alquiladora de ésta, poco escrupulosa en estos casos, supuesto que ya varias veces lo viene haciendo con otros asuntos que se han estrenado. Sucedió que la imitadora casa quiso sorprender al público con una cinta que se titulaba “Virtud y Pureza,” pero que sólo la anunciaba por “Pureza.”  El Sr. Shofield, presentó ante  las autoridades competentes todos los  comprobantes de la legitimidad de la  película “Pureza” que él presentaba, y probando que la de la otra empresa era falsa completamente. El público se dio cuenta de la mala fe de la casa local alquiladora y reprochó duramente su modo de proceder tan anti-comercial.

La casa Germán Camus y Compañía de México, mandó a la agencia que tiene en ésta representada por Vicente R. Cortés, últimamente “La Ciega de Sorento” por Gustavo Serena; “El Terrible Veneno” por Valentina Frascaroli y Dante Testa; “La Gloria” por Febo Mari y la Frascaroli; “La Gioconda” por Elena Makowska, “La Dama de las Camelias” por Hesperia, “Protea III” (La Carrera Diabólica); “El Judío Errante” de la obra de Eugenio Sué y la sensacional película de aventuras que ha batido el record del éxito “Maciste Soldado” de la Itala.

Todas estas películas de esta casa se estrenan en el “Peón Contreras.” Estas son las películas dignas de mención de las muchas que se han estrenado.

Varias Noticias

El departamento del trabajo de Mérida, condenó a pagar a la Cirmar Film cuatrocientos pesos oro nacional a la artista María de la Luz González, por trabajos hechos en la película “Amor que triunfa.”

La compañía del teatro Principal cumplió ya su compromiso que tenía contraído con la Empresa Erosa habiéndose reunido algunos elementos principales para dar una serie de funciones en el Independencia, de género cómico y dramático.

El Principal, proyectará películas mientras arreglan algo, que por ahora está algo difícil, no siendo cine y variedad que es lo que está salvando a las empresas en su totalidad.

Ha sido suspendida temporalmente la “Revista del Cinema,” que venía editándose en ésta con gran éxito bajo la dirección del conocido cinematografista y empresario Valeriano Ibáñez Cobeño, mientras se dispone de imprenta y fotograbado, pues la que lo editaba ha mudado de dueño y no puede cumplir ese compromiso que tenía la anterior por el mucho trabajo que tiene. Sabemos que van a instalarse otras y reaparecerá de nuevo la mencionada revista.

La primera tiple cómica Mimí Ginés que con tanto éxito trabajó en el Principal se casa con el opulento hacendado Rafael Peón. De estas brevas caen pocas por aquí a los artistas. Cuando esta crónica salga, ya se habrá efectuado el enlace.

El Teatro Apolo inauguró una nueva temporada de Cine-Comedia y Variedades Serra Salvó, en la que figura la primera tiple Lucrecia Martínez con películas de la casa Germán Camus y Compañía.

En estos días es esperado de México el concesionario de la película “Civilización”, que por cierto hay muchos deseos de conocerla.

El martes 12 debutó en el Teatro Circo Yucateco, El Circo Cosmopolita traído de la Habana por el reputado escritor yucateco D. Antonio Mediz Bolio, con un éxito franco.

Hubo que lamentar una desgracia que podía haber tenido fatales consecuencias para el artista mandibulista Agustín Gómez.

Estando suspendido por un cable en la cúpula del Circo, y a mitad de su trabajo, le dio un calambre que le hizo soltar la correa que agarraba con los dientes, cayendo sin sentido al suelo. Se oyó un ¡ay! de la multitud por creérsele muerto; pero afortunadamente tuvo la suerte de caer de costado y herirse en las mandíbulas, herida que requiere poco cuidado. Los doctores Rojas y Castellanos que se encontraban en el Circo, en esos momentos, asistieron al herido y notificaron que afortunadamente la caída no revestía gravedad.

Nosotros creemos que para estos actos tan peligrosos, debía ponerse una red protectora debajo, y así evitarse estos accidentes.

Ha quedado constituida conforme a la ley la sociedad de Manipuladores de Yucatán después de bastante lucha con todos para llegar a un acuerdo definitivo. La idea ha sido bien acogida por el elemento de cinematografistas.

Corresponsal. Mérida, 16 de Junio de 1917.

El amor que triunfa (1917) se estrena en Mérida, Yucatán

Durante 1917 Cine-Mundial, a diferencia del año anterior, publicó mucha más información sobre México. En particular destacan dos columnas enviadas por el corresponsal, anónimo por desgracia, que vive en Mérida, Yucatán. La primera de ellas apareció en el número correspondiente a marzo de 1917 (Vol. II, No. 3, p. 137) y es un recuento de los principales salones dedicados al cinematógrafo y sus dueños o administradores. También da una lista de las películas que hay en cartelera, donde destacan las producciones locales de la Cirmar Films, aunque el corresponsal comete un error al adjudicarle el título de la zarzuela en que está basada la cinta, El Amor que huye y no El amor que triunfa, título de la película.

De Yucatán

En este rico estado de la República Mexicana está muy desarrollado el cinematógrafo. Los principales salones son: el teatro salón “Independencia,” de la empresa Erosa; los salones “Frontera” y “Pathé,” propiedad del Sr. Arturo Moguel; los salones “Variedades” y “Fraternidad,” de la empresa Pablo O. Pantoja; el gran “Cine Palacio,” de la empresa Marcín; el salón “Cine Mérida,” de la empresa Pinelo; el elegante coliseo “Peón Contreras,” que después de una temporada de la compañía Cómico-Dramática “Virginia Fábregas,” se inauguró la de cine estrenándose películas de la casa de Álvarez Arrondo y Compañía.

Las principales producciones cinematográficas últimamente estrenadas son: “Bajo el poder del yugo turco,” Universal; “La sirena desnuda,” de la misma casa; “Odette,” por Francisca Bertini; “La Marcha Nupcial,” por Lidia Boreli y el gran actor italiano Armado Novelli, de la casa Cines Roma; “El tigre real” y “El fuego,” por Pina Menichelli; “Marcela,” por la Hesperia; “El jockey de la muerte,” “Maciste,” de la casa Torino de Roma; “La pantomima de la muerte,” “El club de los coleccionistas” y otras muchas.

Se anuncia la película “Amor que huye,” tomando parte la primera tiple cómica María Caballé, el actor cómico Romualdo Tirado y demás artistas que actúan en el teatro “Principal,” y “Yucatán la tierra del oro verde,” ambas películas de la casa Cirmar Films, propiedad de los señores Cirerol y Compañía.

El Corresponsal. Mérida, Febrero de 1917.

En Crónica del cine mudo mexicano del investigador Gabriel Ramírez, éste comenta lo siguiente sobre la película y su producción:

María Caballé
María Caballé

En Mérida, la activa Cirmar Films emprendería a principios de 1917 su segundo largometraje, El amor que triunfa basado en la zarzuela Amor que huye de Pardo y Torregrosa, e inspirada en la pieza La dicha ajena de los hermanos Álvarez Quintero. La dirección sería de Cirerol Sansores y la fotografía de Martínez de Arredondo, siendo los intérpretes principales la primera tiple cómica María Caballé y el actor cómico Romualdo Tirado. A éstos los secundaban los miembros de la compañía de opereta y zarzuela que actuaban en aquellos días en el Teatro Principal. La película, a la que seguramente aportó parte del presupuesto el empresario Artaldo Erosa, fue estrenada en avant première en el Teatro Peón Contreras el 15 de abril de 1917. (1)

En la ciudad de México se estrenó en el cine Venecia el 7 de julio de 1917. (2)

De El amor que triunfa, el periódico yucateco La Voz de la Revolución decía en un artículo publicado el 16 de abril de 1917, artículo que transcribe Gabriel Ramírez en su obra El cine en Yucatán:

… Y los marcos que encuadraban las escenas ofrecieron perspectivas preciosas tomadas aquí, en las áridas tierras yucatecas, y efectos de luz bellísimos. Interiores, como el de ‘El Cabaret Vienés’, marinas como la de la playa, paisajes como el de la terraza del Castillo de San Carlos y la entrada a ésta, la escena del lawn tennis, nos hicieron olvidar por unos instantes que la película era filmada en nuestro terruño, tantas veces acusado de ausencia de bellezas… Yucatán podrá ostentar con orgullo sus nombres como los primeros en la República que, escasos de recursos y tan sólo por obra de su voluntad vigorosa, han podido rendir producciones artísticas que en las pantallas se confundirán con las importadas de Europa… (3)

Ramírez en la misma obra transcribe un artículo de la revista yucateca El Entreacto:

El miércoles en la noche se estrenó […] El amor que triunfa […]. Esta película de la conocida casa yucateca Cirmar Films fue impresionada por los distinguidos aficionados Sr. Cirerol y Martínez de Arredondo, los que han alcanzado un triunfo, pues, en honor de la verdad, la película estrenada no tiene nada que envidiar a las más aplaudidas de las que producen las mejores marcas europeas y americanas.

Los artistas que toman parte en esta película son muy conocidos de nuestro público y entre ellos figuran la idolatrada del público meridiano, María Caballé. Todos ellos se han excedido asimismo para que la obra resulte perfecta. Ante el público desfilan cuadros verdaderamente bellísimos, tomados de distintos lugares de nuestra ciudad, entre ellos en el Parque del Centenario, los jardines hermosísimos de las suntuosas moradas de los señores Alonso Guerra y Pedro de Regil y, por último, las playas de Progreso.

El argumento de la obra no puede por menos que ser interesantísimo y en él se pone de manifiesto el buen gusto de los señores Martínez de Arredondo y Cirerol, que han demostrado que con voluntad todo se consigue. Para aquellas personas que hayan visto las anteriores cintas impresionadas por estos señores y no conozcan la estrenada el miércoles, diremos que no hay punto de comparación entre las anteriores films y El amor que triunfa, pues esta cinta es un éxito completo que debe orgullecer a los que la impresionaron y es honra para Yucatán.

El público numerosísimo que concurrió al estreno, al aparecer en la pantalla María Caballé, le hizo una ovación, teniendo la orquesta que tocar dianas. Los aplausos se repitieron a cada escena y al terminar eran unánimes las manifestaciones de entusiasmo. Al concluirse la exhibición […] y antes que el público abandonara el teatro, se impresionó una cinta de la concurrencia, la que será exhibida en breve al público.

Nuestra más entusiasta enhorabuena a los señores Cirerol y Martínez de Arredondo por su inmenso éxito, que sin duda se repetirá en México a donde por el próximo vapor que pase por Progreso, será enviada la notable película. (4)

Hipólito Seijas, seudónimo de Rafael Pérez Taylor, dedica un par de reseñas a la cinta en su columa “Por la Pantalla” que se publicaba en diario El Universal; la primera el 10 de mayo de 1917:

Romualdo Tirado
Romualdo Tirado

Sin Título (dedicado a la Cirmar Film “EL AMOR QUE TRIUNFA”)

La producción de cinematografía en nuestro país toma cada vez mayor auge. En México es Rosas-Derba, “La Luz”, y en Yucatán es la empresa “Cirmar Film”.

Esta compañía que ha venido trabajando en el silencio desde el año de 1910, ha pasado casi desapercibida en esta ciudad, y tal cosa es injusta, supuesto que todo esfuerzo nacional debe ser cantado.

“Cirmar Film” ha filmado “La voz de su raza”, argumento socialista que se desarrolla en una de las haciendas henequeneras de Yucatán; “Tiempos Mayas” que es una reminiscencia histórica, altamente sentimental, adonde un indígena al calor del bohío, describe, a sus nietos, la historia de las ruinas de Uxmal; en “1810 o los libertadores”, episodio histórico de nuestra Independencia, y por último, la película “El amor que triunfa” y cuyos intérpretes son María Caballé, Amparo C. de Sánchez, Carlota Millanes, María de la Luz González, Matilde Liñán, Ángel de León y Romualdo Tirado.

Los directores de la empesa Manuel Cirerol y Carlos Martínez, han puesto todo su empeño en esta película que causará sensación en México por estar trabajada por conocidos artistas amigos nuestros.

“El amor que triunfa” es una novela corta de amor que tiene sus detalles dramáticos y comienza por una serie de escenas cómicas desempeñadas por Tirado. Este es un marido que no hallando la tan cantada felicidad en el hogar, sale en busca de alegría en el paraíso donde Pierrot y Colombina tienen sus sitiales. Va en busca de una “Bella Lucerito”, tiple amable, que no regatea caricias por una cena o un fistol. El alba los sorprende en plena orgía, y recordándose de que tiene mujer, deja a la amante y huye a su hogar.

Ángel, su hijo, padece de melancolía y sufre visitas y sermones de estirados frailes; pero llegan pidiendo hospedaje, dos lindas mujercitas, como una “chanzon parisién” y no tiene la señora más remedio que darles alojamiento. Con este motivo, María Caballé, una graciosa “divette” en boga y “La Lucerito” se llevan al padre que es buen marido y al joven Ángel que es un dechado de humildad.

En la playa, se bañan la Caballé y la Lucerito, cuando la sobreviene un accidente a la primera y Ángel la salva, enamorándose de ella y se casa, a pesar de los aspavientos de su madre, de la protesta clerical y de la sociedad anatematizadora.

Según informes que tenemos, los artistas están discretos y el triunfo de la película será un hecho, más cuando hay verdaderos deseos de ver a la Caballé en la cinta cinematográfica, admirando la nueva manifestación de sus aptitudes artísticas.

La película se exhibirá a principios de la semana entrante, en uno de los salones aristocráticos de esta capital. (5)

El 18 de junio de 1917, Hipólito Seijas dedica un segundo comentario a la cinta, sin embargo está diluido entre otras notas, tales como NOTICIAS EXTRANJERAS, EXTRAORDINARIOS y NUESTRO MOVIMIENTO CINEMATOGRÁFICO:

La tiple María Caballé
La tiple María Caballé

NUEVA PELÍCULA

La otra noche por atención de los señores Martínez Arredondo, vimos la película “El amor que triunfa”, interpretada por María Caballé, la señora Millanes, Tirado y otros artistas españoles.

Aunque es cierto que los empresarios y el operador son mexicanos, los artistas en cambio no lo son, por tanto la película no puede ser nacional sino extranjera. (6)

El argumento está basado en la conocida zarzuela titulada “El amor que huye” y las leyendas están bien escritas y traen el regocijo por su oportunidad y chiste en que están escritas.

La parte fotográfica es bastante buena y la relativa a los paisajes es maravillosa.

Está dividida en siete partes y si la redujéramos a cuatro, sería mucho más interesante, porque existen escenas cansadas que matan el efecto artístico que produce en el público la parte fotográfica.

Tirado está soberbio en su papel y Ángel León, el aspirante a clérigo, trabaja con bastante descreción.

María Caballé no tiene gran cosa y sólo luce su bello palmito, en cambio la señora Millanes interpretó su personaje de Marquesa ampulosa con banstante veracidad.

Será exhibida próximamente en un cine de la capital. El público, como siempre, dará su fallo definitivo de esta película, que fue impresionada en Mérida. (7)

En agosto de ese mismo año, la Cirmar Films perdió un juicio laboral y el departamento del trabajo de Mérida condenó a la empresa a pagar “cuatrocientos pesos oro nacional” a María de la Luz González por “trabajos hechos en la película” El Amor que triunfa. (8)

Ficha filmográfica de El amor que triunfa:

Producción (1917): Carlos Martínez de Arredondo y Manuel Cirerol Sansores; Cirmar Films (Mérida, Yucatán). Dirección: Manuel Cirerol Sansores. Argumento: Manuel Cirerol Sansores, sobre la pieza La dicha ajena, de Serafín y Joaquín Álvarez Quintero; y la zarzuela El amor que huye, de Julio Pardo (letra) y Torregrosa (música). Fotografía: Carlos Martínez de Arredondo. Decorados: Roberto Galván. Intérpretes: María Caballé, Romualdo Tirado, Ángel de León, Matilde Liñán, María de la Luz González, María Luisa Bonoris, Alfredro Varela, Felipe Bravo “El Guayabo”, Fernando “Nono” Hübe, Ernesto Mangas, pareja Areu, Carlota Millanes, Amparo A. de Sánchez, señoras González, Pérez Crucet, Fernández, Adolfo Marín, Sánchez Dorantes. Metraje: 2,300 metros; 5/7 rollos. Fecha de estreno: 15 de abril de 1917, teatro Principal, Mérida, Yucatán. (9)

NOTAS:

(1) Gabriel Ramírez, Crónica del cine mudo mexicano, Cineteca Nacional, México, 1989, p. 56.

(2) María Luisa Amador y Jorge Ayala Blanco, Cartelera cinematográfica, 1912-1919, UNAM, México, 2009, p. 80.

(3) “La industria de la película en Yucatán,” La Voz de la Revolución. 16 de abril de 1917. Citado por Gabriel Ramírez en El cine en Yucatán, Documentos de Filmoteca No. 3, UNAM, 1980, p. 40 en Manuel González Casanova, Las vistas: una época del cine en México, INEHRM, Museo Casa de Carranza, 1992, p. 60.

(4) El Entreacto, 20 de abril de 1917 en Gabriel Ramírez, Crónica del cine mudo mexicano, Cineteca Nacional, México, 1989, p. 57.

(5) Manuel González Casanova, Por la pantalla. Génesis de la crítica cinematográfica en México, 1917-1919, UNAM, México, 2000, pp. 215-216.

(6) La afirmación de Seijas de que la película El amor que triunfa producida y dirigida por Carlos Martínez de Arredondo en Yucatán, era extranjera por haber sido interpretada por actores extranjeros, provocó la ira de don Carlos quién, años después, en 1944, todavía lo recordaba con enojo a pesar de que en otra parte de esas declaraciones predominaba la confusión en las fechas, y aún en el orden en el que realizó sus propias películas:

[…] más yo aspiraba a estrenar antes, [que el estreno de La Luz], y al mismo tiempo que invité a los cronistas de los principales diarios a una exhibición privada, tomé en arrendamiento el Teatro Principal. Las crónicas fueron todas encomiásticas en alto grado, y sólo tuve el pesar de que el señor Hipólito Seijas expresara que “lástima que la película no fuera mexicana”, a lo que le repuse que mi película sólo podía dejar de ser mexicana en concepto suyo, si dejaba de considerar al Estado de Yucatán como parte integrante de la República de México. No obstante le agradecí y sigo agradeciendo los elogios que hizo de mi película El amor que triunfa, la cual fue estrenada, no recuerdo si dos o tres días antes que La Luz.*

* “Yucatán, precursor del cine nacional.” Carlos Martínez de Arredondo. Enciclopedia yucatense, T. V. 1946. [Artículo reproducido completo en: Las vistas: una época del cine en México, Manuel González Casanova, INEHRM, México, 1992, pp. 101-105].

En Manuel González Casanova, Por la pantalla. Génesis de la crítica cinematográfica en México, 1917-1919, UNAM, México, 2000, p. 435.

(7) Manuel González Casanova, Por la pantalla. Génesis de la crítica cinematográfica en México, 1917-1919, UNAM, México, 2000, pp. 253-254.

(8) Cine-Mundial, agosto 1917, Vol. II, No. 8, p. 409.

(9) Gabriel Ramírez, Crónica del cine mudo mexicano, Cineteca Nacional, México, 1989, p. 256.

Entrevistas con Mimí Derba (1918)

Las dos entrevistas que dio Mimí Derba a Cine-Mundial se publicaron en enero y junio de 1918. Diametralmente opuestas, en la primera de ellas, la actriz en compañía de Enrique Rosas (en la publicación se le llama Rojas), habla de su aventura cinematográfica y su talante es sumamente optimista; en la segunda, todo lo opuesto y critica acremente “la inconstancia” que “caracteriza a este país.” La Azteca Film acababa de filmar el año anterior En defensa propia, Alma de sacrificio, La Soñadora, La tigresa y En la sombra. Las opiniones de Derba sobre el futuro de las actrices cinematográficas no son muy halagadoras. En la primera entrevista, el mensuario le dedica página entera junto con fotografías de Rosas y Derba y la titula La escena muda en México y destaca la Opinión de Mimí Derba; en la segunda, se diluye la información en la columna La cinematografía en Méjico, pues también se crítica acremente la película Tabaré y se comenta el anti-americanismo contra las cintas norteamericanas.

El reportero cuyo pseudónimo es Licdo Fumilla, hace la primera entrevista en Nueva York y la visión que tienen Derba y Rosas es muy positiva sobre el futuro de la cinematografía mexicana; la segunda es del corresponsal de Cine-Mundial Epifanio Soto donde la actriz duda que el cine tenga un futuro promisorio y remata: “Dígase lo que se diga, la producción mejicana no llegará, durante varios años, a ser aceptable.”

La primera nota de Cine-Mundial se publicó en enero de 1918 (Vol. III, No. 1, p. 17):

La Escena Muda en México

Opinión de Mimí Derba

Por el Licdo FUMILLA

¡Brrr! Al entrar en el Hotel McAlpin me sacudo este pordiosero agresivo, este frío de Nueva York, más fiel y más punzante que un amor muerto. No sé si da vergüenza sentirlo o decir que se siente; pero hay, a la una de la tarde, cinco grados centígrados bajo cero, y entre los copos de la nieve la gente corre como alma que lleva el diablo. En el “hall,” la baraúnda de rigor en estos modernos falansterios y pasa un rato largo antes de que yo me oriente y acierte con el departamento que ocupa la gentil artista mexicana Mimí Derba. Mimí Derba trae entre manos una empresa ardua que tiene mucho de apostolado y algo de industria, y como esas iniciativas son rarísimas entre las mujeres hispanoamericanas, allá va el repórter a la busca y captura de la información. Además, esa empresa se relaciona con la cinematografía, y CINE-MUNDIAL debe saber a qué atenerse y decírselo a sus lectores. El ascensor trepa hasta las alturas en que se pierde todo rumor del maremagnun neoyorquino que es insufrible en la bifurcación de Broadway, 6a. Avenida y calle 34; y tras unos ziszás por los pasillos, sobre la alfombra roja en que las pisadas suenan como las cautelosas de los ladrones, llego al gabinete en que Mimí Derba recibe al enviado de CINE-MUNDIAL.

La acompañan su socio Sr. Rojas, (sic) presidente de la Empresa, y otro compatriota. Durante las presentaciones yo recuerdo que he aplaudido a Mimí Derba en el Teatro Martí y en el Teatro Nacional, de la Habana, donde su labor escénica gusto muchísimo. Mimí Derba es joven, bella y culta, una belleza de rasgos finos y delicados, y su figura es gentil y de trazos totalmente armónicos. Lleva el pelo cortado a media melena, según el canon de la bohemia artística que da a las mujeres un aire encantador de colegialas. Lo más impresionante de su belleza son las pupilas de donde fluye una luz mansa y serena, esa luz de las almas en equilibrio y de los corazones sin pasión. La voz es suave, de una ternura que en las horas de intimidad debe ser irresistible, y con la gama corta e insinuante que delata su raigambre de mexicana castiza. Siendo mujer y joven y bella y habituada a la parlería de entre bastidores, no es locuaz. Dice las cosas precisas, y las dice con una precisión deliciosa, como los criterios seguros de sí mismos que no ceden a los apremios de lo impensado. Mimí Derba lo ha pensado todo, por lo menos todo lo que yo la he de preguntar, y lo expresa lisa y llanamente, sin reserva mental.

Cine-Mundial de enero de 1918 (Vol. III, No. 1, p. 17)
Cine-Mundial de enero de 1918 (Vol. III, No. 1, p. 17)

Me sorprende su cambio de rumbo, el haber dejado el teatro, donde la esperaba un brillante porvenir, por el cinematógrafo que debe tener para ella los peligros de lo desconocido, y le pregunto discretamente el porqué. Mimí Derba sonríe y dice:

—Es un cambio de postura. A mí me gusta mucho cambiar. Odio la monotonía en la vida, que es como la confirmación de la rutina. Por romper esa rutina he abandonado el teatro. El género a que yo me dediqué, la zarzuela, no colmaba mis anhelos. Yo hubiera preferido la Ópera; pero la Ópera requiere una preparación enorme, si se ha de triunfar, de mucho tiempo, mucho estudio, mucho sacrificio. Cambié, pues, de rumbo, y me entré de lleno por los campos dela cinematografía.

—¿Porque sí?

—No; después de reflexionarlo y de haber estudiado un plan, es decir un programa completo y de haber contribuido a la organización de esta Empresa que preside mi socio Sr. Rojas. (sic) Mis aspiraciones van más allá de mi porvenir, y están enlazadas a un ideal sinceramente patriótico. En México, la producción cinematográfica es campo inexplorado, completamente virgen. ¿Por qué no roturarlo y explotarlo si hay para ello elementos, voluntad, inteligencia y cultura? La revolución mexicana, que todo lo ha subvertido, nos obliga a cimentar sobre las ruinas de lo viejo una civilización amplia y rápida, y la paz, que va arraigando en todos los ánimos, da base para toda clase de iniciativas. La nuestra se concreta a que México sea país productor de películas como Norteamérica, como Italia, como Francia. Para desechar el tributo que hasta ahora hemos pagado, predicamos con el ejemplo. Hemos impresionado varias películas, utilizando los recursos estrictamente nacionales, y estamos satisfechos de nuestra labor. El actual gobierno la apoya y protege, como protege todas las iniciativas tendentes a crear riqueza mexicana, y a divulgar lo que es el México de nuestros días. He ahí el motivo de nuestro viaje.

—¿De modo que Uds. han venido a Nueva York…

—A propagar la verdad de México, y a buscar algunos materiales para ampliar nuestra industria, como vienen a buscarlos los industriales de otros países; a propagar la verdad de un México culto, social y progresivo; a borrar el prejuicio, aquí tan arraigado, del México incivil, siempre rebelde, cada vez más atrasado; el México, en fin, del “pelao”… Para lograrlo y convencer a los yanquis de que somos otros, de que en México hay algo más que hordas salvajes, hemos traído nuestras películas, y cuando este público las vea, cambiará seguramente de opinión. Logrado eso, o puesta en el surco la simiente que dará su fruto, regresaremos a México a trabajar, a ensanchar nuestra esfera de acción.

—¿Ud. cree que México llegará a ser buen productor de películas?

—Ya lo es, (el Sr. Rojas (sic) lo afirma, también, enérgicamente) y tenemos fe grande en que llegará a serlo en gran escala. Dentro de un par de años, acaso antes, las películas nacionales dominarán casi en absoluto en nuestro mercado. Dejando cierto margen, claro está, para la producción extranjera. Lo bueno llega a todas partes, y mi patria no cerrará sus puertas al Arte, venga de donde viniere.

—Dígame su opinión acerca de las cintas y de los artistas norteamericanos.

—La producción norteamericana me parece admirable, sobre todo por la técnica y por la facilidad con que esa técnica llega al espectador. Hay algunas producciones magníficas; pero, en general, no me agradan los argumentos. Hay un afán grande de producir sin una rigurosa selección de los temas. Me parece que el Arte está apabullado por la codicia industrial.

—¿Y de los artistas? ¿Y de los directores?

—De los directores, ni palabra. No conozco a ninguno. Los artistas me gustan por su naturalidad. De las “estrellas” americanas me encanta Mary Pickford, y de las extranjeras la Bertini. Mi labor en el teatro, primero, y mi dedicación a esta empresa, ahora, me impidieron conocer más ampliamente la cinematografía de Norte América.

Digo mi gratitud en nombre de CINE-MUNDIAL, y tras una despedida muy afectuosa la interviú termina sin otro detalle digno de mención. Deseemos un triunfo grande a quienes inician esta obra de arte y patria: Derba y Rojas. (sic)

La segunda nota se publicó en Cine-Mundial de junio de 1918 (Vol. III, No. 6, p. 339):

La Cinematografía en Méjico

Últimos Sucesos.

Mimí Derba (centro) en Alma en sacrificio
Mimí Derba (centro) en Alma en sacrificio

La retirada de Mimí Derba.— Considérome libre de ese apasionamiento que ha poseído a la mayor parte de los que escriben sobre el escabroso tema de “El Cine Mejicano.” Por eso, sin temor a equivocarme, asiento lo que sigue:

Dígase lo que se diga, la producción mejicana no llegará, durante varios años, a ser aceptable.

Entre las muchas razones que puedo esgrimir en pro de mi aserto, mencionaré “la inconstancia,” cualidad que caracteriza a este país.

En efecto, desde que el arte mudo despuntó aquí, muchos actores y actrices que empezaron sus trabajos con buen éxito, se han retirado, o cuando menos permanecen inactivos: Emma Padilla, denominada “Menichelli Mejicana,” que tan sólo imprimió “La Luz”; María Luisa Ross, a quien un fracaso desanimó y, últimamente, Mimí Derba, la hermosa intérprete de “En Defensa Propia” que, cuando un porvenir brillante parecía abrirse ante ella, se retira “de golpe y porrazo,” confirmando la declaración que hizo al enviado de CINEMUNDIAL:

—Es un cambio de postura. A mí me gusta mucho cambiar…

Esta última fué, sin duda, la pérdida más sensible de todas, ya que Mimí era, indiscutiblemente, la mejor de las actrices cinematográficas mejicanas.

¿Qué nos queda ahora? Aceptables, únicamente, Sara Uthoff y Carmen Bonifant que (y ya no asombraría a nadie) se retirarán cuando menos se piense.

Juzgando por los hechos, mi predicción se cumplirá…

Epifanio Soto (hijo).