Laboratorio de restauración de la Cineteca Nacional

Cápsula informativa producida por el canal 11 del IPN donde Paolo Tosini, responsable del laboratorio de restauración de la Cineteca Nacional, nos explica su funcionamiento:

The Fighting Lieutenant (1913)

The Moving Picture World del 14 de junio de 1913 (Vol. XVI, No. 11, p. 1166):

THE FIGHTING LIEUTENANT (June 20).—Don Arguello, in order to get the fortune of his ward, Princess Irma, insists that she marry him. The high-spirited girl repulses him as equally unworthy of love or respect, hut temporizes with him. About this time Captain Falconbridge, of the U. S. Cavalry, who is stationed at the Mexican border, is introduced to Irma at Don Arguello’s home by Don Carlos, a high-grade young Mexican, who consorts with Americans. At a later visit Don Arguello happens on the scene and shows his immediate disapproval by insulting the American flag which Falconbridge has presented to Irma. This so incenses the soldier that he requests the ladies to leave the room while he gives the old roue a sound trouncing. He has completed this in satisfactory fashion, the furniture being wrecked In the struggle, when a detachment of Mexican soldiers arrive.

Falconbridge escapes the vengeance of the reinforcements by leaping through a window. Irma, who is waiting the outcome of the fight in the garden, decides to fly over the border with the American and escape her vengeful and despised guardian. Don Carlos admires Irma, but unselfishly gives aid in this good cause. Close to the border the fleeing pair is forced to take refuge in an adobe. There they “stand-off” the pursuing greasers until the boys of Falconbridge’s command, hearing the firing, and scenting trouble, ride over the border and make a daring rescue.

Margaret Herrik Library, William Selig Papers.
Margaret Herrik Library, William Selig Papers.

En México visto por el cine extranjero, Emilio García Riera comenta sobre este filme:

Si un mexicano raptaba a una norteamericana, quedaba exhibido como un lujurioso inmundo y era castigado por ello; en cambio, el protagonista norteamericano de The Fighting Lieutenant (1913), que raptaba a una mexicana para salvarla de un matrimonio sin amor y llevársela a los Estados Unidos, quedaba como un héroe.

Nota de The New York Times:

Written and directed by the rather anonymous E.A. Martin, this silent Selig Polyscope presentation starred Harold Lockwood as a U.S. cavalry officer, stationed on the border to Mexico, who saves a lovely senorita (Adele Lane) from a loveless marriage to a scoundrel (Al E. Garcia). A former stock player with the Philadelphia-based Lubin company, brunette Adele Lane later appeared for various Universal companies. Her screen career, alas, didn’t outlast the 1910s.

The Moving Picture World del 14 de junio de 1913 (Vol. XVI, No. 11, p. 1105)
The Moving Picture World del 14 de junio de 1913 (Vol. XVI, No. 11, p. 1105)

Ficha filmográfica de The Fighting Lieutenant. Producción: Selig Polyscope Company. Director: E. A. Martin. Guión: E. A. Martin. Intérpretes: Harold Lockwood (Cap. Falconbridge); Adele Lane (Irma); Al Ernest García (Don Arguello); George Hernández (Conde); Eugenie Besserer (Condesa) y William Hutchinson (Viejo sirviente). Estrenada el 20 de junio de 1913.

El cine en la XXXV Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería

XXXV FIL MineríaJueves 20 de febrero a las 18:00 horas en la Galería de Rectores:

Presentación del libro La construcción de la memoria: historias del documental mexicano de María Guadalupe Ochoa.  Con Armando Bartra, Nicolás Echevarría y la autora. Modera: Diana Bastida. Dirección General de Publicaciones y Conaculta.

Sábado 22 de febrero a las 19:00 horas en el Salón de la Academia de Ingeniería:

Entrega del Premio “Reconocimiento a Escritores Cinematográficos 2014” a Paz Alicia Garcíadiego de Cinérgica/Bibliotaxi. Modera: José Antonio Elo Lagarde.

Domingo 23 de febrero a las 15:00 horas en el Salón Filomeno Mata:

Conferencia “Las cuatro Santas de Gamboa” por José Antonio Valdés Peña. Cineteca Nacional y Conaculta.

Lunes 24 de febrero a las 14:00 horas en el Auditorio 4:

Conferencia “Cine y psicoanálisis” por Martha Lilia Mancilla Villa de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Martes 25 de febrero a las 19:00 horas en el Auditorio Sotero Prieto:

Presentación del número 7 de la revista Icónica de la Cineteca Nacional. Presentan José Luis Ortega Torres, Gustavo Ramírez Carrasco e Israel Ruíz Arreola.

Miércoles 26 de febrero a las 19:00 horas en el Auditorio Sotero Prieto:

Presentación del libro La difusión e influencia del cine vanguardista soviético en México de Eduardo de la Vega Alfaro. Presentación con David Ramón y el autor. Cineteca Nacional.

Jueves 27 de febrero a las 17:00 horas en el Salón El Caballito:

Presentación de la colección Miradas en la oscuridad por Reyes Bercini. Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM. Coordinador: Rodolfo Peláez. Con José Felipe Coria y el autor.

Viernes 28 de febrero a las 15:00 horas en el Auditorio 5:

Presentación del libro Cine, literatura, teoría: aproximaciones trandisciplinarias, de Ángel Miquel y Angélica Tornero Salinas. Editorial Itaca. Con la presencia de los autores.  Modera: David Moreno Soto.

Viernes 28 de febrero a las 17:00 horas en el Salón Filomeno Mata:

Presentación del libro Historia del cine mexicano (1896-1929), edición facsimilar de las crónicas de José María Sánchez García compilado por Federico Dávalos Orozco y Carlos Arturo Flores Villela. Con Francisco Peredo. Modera: Carmen Carrara. Dirección General de Actividades Cinematográficas de la UNAM.

Viernes 28 de febrero a las 18:00 horas en el Auditorio 5:

Conferencia “José de la Colina en el cine mexicano” por Catherine Bloch Herschell. Organiza Cineteca Nacional y Conaculta.

Lunes 3 de marzo a las 17:00 horas en el Auditorio 6:

Conferencia “José Revueltas guionista” por Raúl Miranda López. Organiza Cineteca Nacional y Conaculta.

Los primeros cines de Coatzacoalcos

Tomado de Crónicas de Coatzacoalcos del cronista adjunto de Coatzacoalcos José Ignacio Ordóñez Rodríguez incluido en Pasajes, historia, luz y crónicas: cien años de Coatzacoalcos (pp. 171-176).

Historia de los cines porteños

Hagamos un poco de historia de los teatros y cines que han existido en nuestra ciudad, desde e antiguo Puerto México hasta la actualidad.

El primer cine en la ciudad se ubicó en la segunda calle de Ferrocarril (hoy Hilario Rodríguez Malpica). Más adelante, en 1908, don Manuel Estévez construyó el Teatro Estévez, en la tercera de Juárez, mismo que cambiaba de nombre según iban cambiando sus propietarios, como sigue: Teatro Juárez, Teatro Bringas, Teatro Castillo, Teatro Lux y finalmente Teatro Ideal.

En 1909, mientras se construía el mencionado Teatro Estévez, en los solares que años más tarde (finales de la década de los 40’s) ocupó la terminal de los Autobuses de Oriente (ADO), en la primera calle de Hidalgo, existió por algún tiempo una plaza de toros, donde también se hacían funciones teatrales y de cine.

En 1920, don Manuel Dávila Madrid instaló, también en la primera de Hidalgo peor en su acera sur, el Cine Madrid, en un local construido especialmente para este fin, mismo que lamentablemente duró poco tiempo. Tres años más tarde, en 1923, fue construido en la acera norte de la segunda de Ignacio de la Llave el Teatro Chapultepec, propiedad de don Juan Absalón y del acayuqueño Fidel Herrera. Esta sala estableció la modalidad de obsequiar al público, cuando se trataba de cintas de “hasta” quince episodios, de uno más, que se proyectaba a media calle en una pantalla provisional. Sin embargo, esta novedosa sala sólo duró hasta 1930, en que fue desmantelada por sus propietarios.

El Cine Ideal

Corría el año de 1932 y uno de los ex propietarios del cerrado Teatro Chapultepec, don Fidel Lara, tomó en renta el local donde funcionó la casa de huéspedes La Central, en la segunda calle de Corregidora (frente a las barracas del mercado y junto a la botica del mismo nombre) y abrió por un tiempo un salón para funciones teatrales y cinematográficas; a este salón lo llamó Teatro Ideal.

En 1933 este teatro se pasó al local que ocupaba el Teatro Lux, en la tercera calle de Juárez, por lo que a partir de entonces se llamó Teatro Ideal. En sus principios, antes de tomar el nombre de Ideal, además de la sala de luneta tenía palcos en ambos lados, entre ellos el destinado a las autoridades municipales; en la parte superior de los palcos estaba la galería.

Este teatro tuvo diversos arrendadores, ya que después del señor Estévez lo administraron el seños Guillermo Clemow y más adelante don Jorge Aguirre; fue con este último cuando la sala fue objeto de su primer remozamiento.

Como las películas de entonces eran mudas, en el primer teatro Estévez las funciones de los domingos eran amenizadas por la orquesta del maestro Fajardo. Luego, cuando se llamó Teatro Ideal y estuvo administrado por don Jorge Aguirre, en diversas ocasiones se contrató con el mismo objeto a las orquestas de los buques alemanes Holsatia y Toledo. Más adelante esta tarea le correspondió ejecutar a la popular marimba “La Santa”, de don Semei Roque Reyes, que se situaba primero sobre la banqueta, donde ejecutaba varias melodías para atraer a la gente, pero la tercera llamada, la que anunciaba el inicio de la función, los músicos se metían a toda prisa a la sala, con todo y marimba, para amenizar el espectáculo desde dentro.

Y es que en verdad las funciones del Ideal eran todo un espectáculo, que iniciaba desde que se repartían a la población cientos de volantes, mandados a imprimir ex profeso en “El Lápiz Rojo”, imprenta de don José Vicente Valdés, y continuaba cuando se instalaban a media calle, frente al cine, los vendedores de dulces, refrescos y fritangas, quienes luego de concluir las funciones se retiraban tras cumplir con su cometido.

Cabe añadir que en este cine se representaron famosas obras de teatro, ejecutadas tanto por aficionados locales como nacionales y de renombre, así como se llevó a cabo la presentación de famosos artistas – del cine, radio, teatro y televisión, como se anunciaba entonces – que formaban parte de las inolvidables caravanas artísticas, mismas que cada determinado tiempo llegaban a esta ciudad a alegrar a la población porteña.

Así mismo, en este mismo cine fue velado, en su paso desde Sudamérica, el cuerpo del poeta mexicano Jesús Urueta, lo mismo que ahí quedó preparado el catafalco para que fueran velados los restos de los aviadores españoles del accidentado “Cuatro Vientos”, que según un rumor habían sido localizados en la región y aquí se velarían, cosa que nunca sucedió porque todo fue un falso rumor.

El Teatro Ideal fue desmantelado para su remodelación en 1950, construyéndose mientras un salón, en la tercera de Zaragoza, que se denominó Cine Provisional.

Posteriormente, con su nuevo propietario, el señor Francisco Sumohano Hernández, fue reinaugurado en 1954 ya sólo bajo el nombre de Cine Ideal y con el edificio que conocimos hasta antes de su muy lamentable cierre, para dar paso a la instalación de una sucursal de conocida cadena mueblera nacional.

A la izquierda el cine Imperial
A la izquierda el cine Imperial

El Cine Imperial

En 1934, don Alejandro Bringas construyó un edificio de mampostería, aunque con techo de lámina, al que puso nombre Teatro Imperial, situado en la esquina de las calles Zaragoza y 5 de Mayo (hoy Carranza), brindando así al público un salón con más comodidades de los existentes hasta entonces y con los últimos adelantos en cinematografía.

Esta nueva sala fue considerada en esa época la más moderna del puerto, ya que contaba con un amplio foro para representaciones teatrales, una inmensa sala de luneta, con ventiladores eléctricos, además de galería.

Este inmueble es de muy gratos recuerdos para los habitantes del Coatzacoalcos de ayer, toda vez que fue una de las mejores salas de la época y en él se exhibieron los mejores filmes del cine nacional. Como ya dijimos líneas arriba fue en el año de 1934 cuando don Alejandro Bringas Palacio, luego de comprar el terreno, construyó este edificio totalmente de mampostería, aunque con techo de lámina y al que puso por nombre Teatro Ideal, en la esquina de la calle entonces llamada 5 de Mayo – hoy Carranza – e Ignacio Zaragoza, brindando así al público un salón con más comodidades de los existentes y con los últimos adelantos en cinematografía.

Esta nueva sala fue considerada en esa época la más moderna del puerto, ya que contaba con un amplio foro para representaciones teatrales, confortables butacas compradas en el DF al señor Letaif – padre de doña Lily Tubilla –, además de contar con ventiladores eléctricos de techo, una amplia sala de luneta y un enorme telón rojo que lo hacía más elegante.

El gerente del cine era don Luis Castillo, pionero de la radiodifusión en cada nuestra ciudad, quien como anécdota cada vez que se estrenaba alguna cinta de importancia, organizaba vistosas caravanas para anunciar la función y en donde se hacía una representación o sátira de la misma; participaba toda la familia Bringas, la mayoría de ellos muy jóvenes.

Cabe decir también que en ese recinto se presentaron innumerables eventos, obras teatrales y festivales artísticos, tanto nacionales como locales, además de muchas de las muy famosas caravanas artísticas itinerantes que una conocida marca cervecera llevaba por todo el interior del país.

Así entonces, el Cine Teatro Imperial fue durante muchos años el mejor de la ciudad. Sin embargo, por diversas circunstancias – en especial las económicas – la sala cinematográfica cerró sus puertas. Luego fue transformado en locales comerciales, rentándolos, hasta que fue vendido a empresarios de Monterrey, los que lo han derribado para construir un moderno establecimiento.

Love and War in Mexico (1913)

The Moving Picture World, Vol. XVI, No. 8, May 24, 1913, p. 832:

LOVE AND WAR IN MEXICO (Special, 2 parts. May 28).—James Hudson, a young civil engineer, is engaged in surveying land In Southern California, when he meets and falls in love with Pequita, the daughter of Don Jose Alvarado, a Mexican farmer. Pequita learns to love Hudson and they are eventually married. Two years pass and Hudson has become addicted to the use of liquor, and has grown tired of Pequita. One day, while in a drunken rage, he strikes her, and as she falls unconscious, and he, being unable to revive her, believes her dead. He runs from the house, and, after a long journey, falls exhausted at the door of a mission. The padre finds him and takes him inside, where he is nursed back to health and eventually becomes a monk. In the meantime, Pequita has been found by her father and taken to his home, where her little son is born.

Twenty years elapse and the son, grown to manhood, has joined the insurgent Mexican army and is selected to do duty as a spy. He enlists in the Federal forces and in the execution of his duties as a spy, he is discovered and tried by court martial. He is condemned to death, but when the commanding officer visits him in his cell, the boy overpowers him and escapes by donning the officer’s cloak and bat. A detachment of soldiers give chase and overtake him at the door of the mission. The padre protects the boy and requests that he be allowed one hour for confession, after which the padre promises to deliver the prisoner to them. The officer consents and the boy is led inside. He requests that his mother be sent for and a monk goes to bring her. When she arrives she immediately recognizes the monk as her husband, and tells him that the boy Is his son. At the expiration of the hour the officer demands his prisoner, and the men are waiting outside the mission gate to carry out the execution. As the boy and mother are kneeling in prayer, the father dons the cloak and cap in which the boy escaped and goes out. As he opens the gate and steps forth, be is met by a volley of bullets from the guns of the soldiers, who march away, believing they have done their duty. The mother and son rush from the mission and fall weeping across the body of the father who, with his life, atoned for the suffering he had caused them.

The Moving Picture World del 24 de mayo de 1913 (Vol. 16, No. 8, p. 784)
The Moving Picture World del 24 de mayo de 1913 (Vol. 16, No. 8, p. 784)

The Moving Picture World, Vol. XVI, No. 11, Jun. 14, 1913, p. 1135:

“LOVE AND WAR IN MEXICO” (Lubin), May 28 — A melodramatic picture of revolutionary times in Mexico. It is in two parts; but would have been better in one. The scenario was worthy of artistic treatment, but is very poorly acted. The scenes too, are poorly composed and, with dull photography, are more of a hindrance in that they give the mind something to be dissatisfied with, when it would prefer to think of nothing but the story. The opening is particularly dull and without the snap that it ought to have and, in these early scenes, the “degenerate husband’s” brutalities are annoying. Some people left the theater, others laughed and made fun of them. In the end, this man has become a very devout priest, thinking his wife dead. Twenty years late, his son, whom he has never seen or heard of is to be shot by the Federals and runs to the church. The priest promises the captain to bring the fugitive in an hour and sends for the boy’s mother, a woman of the village, whom he doesn’t know is his wife, until they meet.

Ficha filmográfica: Love and War in Mexico (1913) Norteamericana. B & N: dos rollos. Productor: Siegmund Lubin para la Lubin Manufacturing Company. Distribución: The General Film Company, Inc. Estrenada el 28 de mayo de 1913. Director: Wilbert Melville. Intérpretes: Henry King (James Hudson); Irene Hunt (Paquita); Carl von Schiller (Manuel, el hijo); James Fitzroy (José).

Motography del 31 de mayo de 1913 (Vol IX, No. 11, p. 6)
Motography del 31 de mayo de 1913 (Vol IX, No. 11, p. 6)

Motography del 31 de mayo de 1913 (Vol. IX, No. 11, p. 6):

James Hudson married to a beautiful Mexican girl in a drunken fit strikes her and leaves her for dead. He seeks refuge in a Mission and becomes a monk. Pequita is nursed back to life and has a son. Twenty years later the boy becomes a spy in the Mexican Revolution, he is discovered and sentenced to be shot. He escapes but is pursued by the soldiers to the Mission. There he pleads that they send for his mother. In the Mission, Pequita recognizes her husband. The monk takes the boy’s hat and cloak and coming out of the gate, places himself in front of the guns.

The Moving Picture World del 24 de mayo de 1913 (Vol. 16, No. 8, p. 784)
The Moving Picture World del 24 de mayo de 1913 (Vol. 16, No. 8, p. 784)

The Moving Picture World del 24 de mayo de 1913 (Vol. XVI, No. 8, p. 784):

James Hudson is married to a beautiful Mexican girl Pequita. In a maudlin condition he strikes her and leaves her for dead. He seeks refuge in a Mission and becomes a Monk. Pequita is nursed back to life and has a son. Twenty years later, the boy becomes a spy in the Mexican Revolution, is discovered and sentenced to die. He escapes, but the soldiers trace him to the Mission and capture him. He pleads that they send for his mother. She recognizes her husband and tells him it is his son. The father changes clothes with the boy and suffers the penalty.

The Moving Picture World del 24 de mayo de 1913 (Vol XVI, No. 8, p. 781)
The Moving Picture World del 24 de mayo de 1913 (Vol XVI, No. 8, p. 781)

The Moving Picture World del 24 de mayo de 1913 (Vol XVI, No. 8, p. 781)

As its title implies, a Mexican war drama of more than usual interest. Two reels, produced by LUBIN.  A young American, a civil engineer, makes the fatal mistake of marrying the daughter of a Mexican farmer. They quarrel and he strikes her, leaving her for dead. Years later, he does penance for his crime, by giving his life for his son, who has been captured as a spy.

Emilio García Riera en México visto por el cine extranjero (Vol. I, p. 55) menciona:

Otras,  como las de In the Days of Gold (1911) y The Fatal Black Bean (Título antológico – El frijol fatal – de 1915), se probaban aguerridas al disfrazarse de hombres, y las hubo abnegadas al sufrir en Fate’s Interception (1912) y en Love and War in Mexico (1913) los agravios de un mal marido gringo.

En el volumen II de la misma obra, García Riera nos proporciona una sinopsis:

El ingeniero James Hudson, casado con la mexicana Paquita, hija del ranchero don José Alvarado, se vuelve con los años alcohólico. Cansado de su mujer, la desmaya a golpes; la cree muerta, por lo que huye y llega después de un largo viaje a un monasterio, donde lo cuida un fraile. Hudson se hace religioso a su vez. Veinte años después, el hijo de Paquita se une a los revolucionarios mexicanos y debe cumplir una misión de espionaje entre los federales, pero es descubierto y condenado a muerte. Sin embargo, logra huir disfrazado con el uniforme del jefe federal, a quien vence cuando el segundo lo visita en la prisión. El joven llega en su fuga a un monasterio, donde un fraile pide a sus preseguidores que permitan su confesión. Llega Paquita y reconoce a Hudson en el fraile. Hudson se disfraza como su hijo para morir en su lugar.