Archivo de la categoría: Cines y teatros

Los cines de antaño; más bien palacios del sueño y hermosas construcciones arquitectónicas.

Triunfan “cinematografistas” en México a pesar de la revolución (1914)

La situación de los empresarios “cinematografistas” de la ciudad de México fue boyante por lo que se desprende de la nota aparecida en The Motion Picture News del 18 de julio de 1914 (Vol. X, No. 2, p. 175). Según la noticia “especial” para el rotativo la guerra no hizo mella en el negocio del cine.

El negocio del cine no fue afectado por la revolución y la nota recalca la importancia del Salón Rojo que cobra un tostón por tanda, equivalente a 25 centavos de dólar donde se podía comer un helado así como degustar una opípara cena y asistir a cualquiera de sus tres salas de proyección. También hace mención de las carpas en los barrios populares donde los precios rondan los diez centavos plata.

El Salón Rojo tuvo una ganancia de diez mil pesos por la exhibición de la pelea Jeffries-Johnson ; mientras que el dueño español del cine Internacional obtuvo cinco mil pesos por la proyección de unos ataques zapatistas en Milpa Alta. La vista de las escenas de la revolución maderista dio una ganancia de 27 mil pesos al ser exhibida en la capital, Puebla, Guadalajara y Monterrey. El teatro María Guerrero y otros de la periferia, según los empresarios del ramo, obtienen del total de sus entradas, alrededor de 40% en ganancias.

A la población de la ciudad de México, que fluctuaba en alrededor de 600 mil almas, le gustaba las escenas de aviación, los eventos deportivos del Jockey Club y del Club Reforma y las siempre atractivas corridas de toros que nunca faltaban en las proyecciones de vistas, así como los eventos militares de la revolución.

Son las cintas norteamericanas seguidas por las francesas las que más atraen a los asistentes, sin que tengan mucha predilección por asuntos educativos o culturales, ya que los mexicanos no entendían los intertítulos en inglés que por aquella época no se traducían ni se subtitulaban.

El Salón Rojo
El Salón Rojo

EXHIBITORS THRIVE IN MEXICO DESPITE WAR

Revolutions of Four Years Fail to Disturb the Prosperity of “Cinematografías,” Which Made Money When Other Business Houses and the Regular Theatres Were Forced to Close – American Films Are the Favorites

Special to The Motion Picture News.

Mexico City-, Mex., July 8. Revolutions and banditry which have swept Mexico during the past four years have failed to affect the largest amusement factor in the lives of Mexicans—outside the bullfights—the motion picture houses.

At the beginning of the series of revolutions, in November, 1910, eleven “cinematografias,” as the motion picture houses are called in Spanish, were in operation in this city.

Other business houses went by the board, every theatre except the Principal, was compelled to close its doors by the depressing effect of the various uprisings, but the picture houses apparently are making as much money as ever.

The range from the magnificent Salón Rojo—or Red Hall—with its wide balconies overhanging San Francisco avenue, its large refreshment parlor where anything to eat from ice cream to a seven-course dinner can be obtained, and its three film halls operating simultaneously, down to the little street show set up on a canvas-covered lot in the suburbs.

Prices range with the size and location of the motion picture houses. The Salón Rojo charges a “toston,” or fifty cents, silver (25 cents American currency) admission, but this entitles the ticket-buyer to spend as much time as he likes in the balconies, watching the parade of fine carriages and beautiful women in Avenida de San Francisco, and to see all three of the shows as often as he likes.

In the suburbs and in the outskirts of the main city—which, by the way, shelters 600.000 inhabitants—admission to the tent-houses presenting one, and rarely, two films, is as low at ten cents, silver (five cents, U.S. currency).

Enormous crowds pack both the high-priced and the cheap movies, and some of their best attractions are films of their own wars. Profits have been large in the motion picture business in Mexico City.

The proprietor of the Salón Rojo cleared $10,000 net profit on the films of the Jeffries-Johnson fight, while the Spanish owner of the “Cine Internacional,” a hall which has no other attraction than its films, netted $5,000 on a picture he made during a raid of the Zapatista bandits on Milpa Alta, about twenty miles from Mexico City.

Films of the Madero revolution, made by agents of the owner of the Salon Rojo and shown through the smaller “movie” houses in Mexico City, Guadalajara, Puebla, and Monterey, made a net profit, according to the manager’s report to the government, of $27,000.

Of foreign films, those of the United States predominate, but many made in France are shown. These usually appear first in the larger houses in the center of the city, and then are shown in the tent houses, the María Guerrero Theatre, and similar small amusement places. Owners of these houses figure on about forty per cent of their gross income being net profit.

The people of this capital have developed a taste for news films and for Western dramas. They care little for educational films, largely because the majority do not understand the captions, which are written in English.

The bullfight has been reproduced frequently and well by the native movie-makers; indeed, not an important fight is held without being put onto the films of some one of the larger houses.

Aviation meets, military movements and sports of the Reforma and Jockey Clubs likewise have been filmed, and have attracted crowded houses, where similar foreign films would draw only foreigners to see them.

The field in Mexico City, and most of the larger towns of the republic, is controlled by the owners of the Salón Rojo, though the proprietor of the Cine Internacional has made some inroad into the business of the “one-man trust.”

Videos de antiguas salas de cine de la ciudad de México

Tanto el Canal 11 del Instituo Politécnico Nacional (IPN) como el canal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han realizado breves cápsulas sobre los desaparecidos cines de antaño. A continuación un par de esos destellos de la grandeza ya destruida o abandonada de la ciudad de México; los videos hacen énfasis en los años 30 y 40 del siglo XX, aunque muestran algunas fotografías de los inicios de siglo

 

La ciudad de México en Cine-Mundial (1918)

Durante 1918 la revista Cine-Mundial publicó siete artículos sobre el cinematógrafo en la ciudad de México: febrero, abril, octubre, noviembre, diciembre y dos en septiembre. Los corresponsales que enviaron notas fueron dos: una de Miguel Saucedo y tres de Epifanio Soto (hijo); tres de ellas fueron anónimas.

La primera noticia proveniente de la ciudad capital fue publicada en febrero (Vol. III, No. 2, p. 90); es un alegato en favor del cine e incluye noticia sobre la escuela de cine que se fundó durante la presidencia de Carranza. Termina con los estrenos cinematográficos.

Cine Alcazar
Cine Alcazar

Crónica de México

En la actualidad todos los países que se llaman civilizados, mandan al mercado mundial, por el torrente de la circulación, películas impresas en sus grandes y maravillosos talleres, llevando el sello característico, la vida, la manera de sentir, de pensar, de obrar y querer de su pueblo; van reflejados todos los sentimientos y caracteres de sus hombres, la belleza de sus mujeres, y los encantos naturales de su país. Se puede decir que hacen una elección de lo que puede ser admirado en el extranjero.

Si el eminente sociólogo Gabriel Tarde, “que fué el primero en descubrir, definir y exponer la influencia de la imitación en el desarrollo de las sociedades, hubiera conocido este modernísimo invento y sus progresos en la actualidad, para demostrar su famosa teoría, entre otros ejemplos no es remoto que hubiera acudido a éste, ya que infinidad de veces por una película se socializan más y más, las impresiones que causan en el espíritu, los modales, la desenvoltura, costumbres, etc., del modelo. Cada uno y todos a la vez, de esos que han sido impresionados, intencional, utilitariamente, tienden a imitar aquello que han visto a efecto de hacer producir en los demás la misma impresión estética que a ellos les produjo tal o cual personaje, acción, ejemplo.

Además, cuando asisten los niños a los salones de cine y los llenan por completo, el ruido que hacen antes de comenzado el programa, va cesando a medida que éste da principio y de aquel ruido de algarabía infantil, clásico y conmovedor, sólo se oye el monótono zumbido y el adormecedor sonido de los engranes del aparato que manda su luz a proyectarla en la blanca pantalla, desde su escondite. Este hecho no revela sino la atención del niño, su profunda atención, curiosidad inmensa, profunda, general; esa “atención,” palanca de la educación que tanto preocupa a los catedráticos. El más sabio profesor no logrará tener en su aula aquel silencio espontáneo y manifiesto. Si algún profano en alguna función de matinée entra a esos inmensos salones obscuros y singulares donde como luciérnagas brillan lejanos los foquillos rojos, indicadores de las salidas de seguridad declararía “a priori” que no hay niños allí, y si al prenderse la luz del entreacto examina el salón quedará sorprendido del silencio que había. Por lo demás, hay que referir que en vistas ya sean de Charles Chaplin, de Mutt y Jeff, es aquello un contraste manifiesto, pues los gritos, las risas infantiles son enloquecedoras y hay que notar que esto no viene sino a corroborar lo antes dicho.

Si este hecho no revela la ventaja del cine en método educativo, creo yo que ninguno otro nos convencería mejor.

He aquí por qué el Gobierno Mexicano ha establecido en el antiguo “Conservatorio Nacional de Música y Declamación,” llamado hoy “Escuela de Arte y Declamación,” una clase especial de arte mudo, con profesores y directores competentes. El éxito en las primeras pruebas y la animación de tanto “dilettanti” es algo inequívoco de que no han sido estériles los esfuerzos que se han llevado a cabo para crear una cátedra de tal naturaleza. Principalmente se dedicarán a producir películas de temas mexicanos, con el fin de exportarlas y de que en el extranjero se formen una idea del país, de su riqueza tantas veces cantada, así como de las costumbres que llevan siempre un fondo de nobleza manifiesto.

Sin duda el Salón Rojo se lleva la palma por el continuo cambio de programa, por la elección en sus películas, así como por la magnífica idea de hacer alternar en sus exhibiciones las variedades que han llegado a Estados Unidos y que vienen a esta capital contratadas directamente por el Señor J. Granat, Gerente de esta importante Sociedad que explota los principales cines de México. Con respecto a películas hemos tenido oportunidad de ver “Marca de Fuego,” drama en 5 partes, en la que figura como protagonista el trágico japonés Sessue Hayakawa. “Amor y Riqueza,” “Batalla de Sexos” y la hermosa vista, de notable exhibición y arte fotográfica con premios en varias exposiciones “Blanca Nieves.” De risa también han llegado novedades de Charles Chaplin: “Vida en el mar,” “Charles Chaplin, Tramoyista.” Ladrón de Corazones” y todas las últimas de Mutt y Jeff.

En el Aristocrático “Cinema Olimpia,” refugio de las familias cuando el tedio hinca aguda espina en estas tardes frías de invierno, refugio encantador, indispensable para la vida, debe figurar en la lista blanca de los salones que pueden figurar en un periódico como CINE-MUNDIAL. Es digno de la Ciudad de los palacios ha venido a llenar un vacío que se hacía sentir en la sociedad buena de México. La música moderna y la bien organizada orquesta típica del popular e inteligente maestro Torreblanca, cada día deja estrenar nuevas producciones y ya los aplausos le son familiares.

Vimos varias novedades en el mes: “Fantasma Gris,” “Avatar,” “Coche núm. 13,” “Sacrificio de Amor,” “Ángelus,” etc.

Los cines y Teatros Alarcón, Alcázar, Garibaldi, San Hipólito, San Juan de Letrán, que están regados por la metrópoli, presentan por las noches un aspecto halagador por la concurrencia que acude de cada una de las colonias en las que se encuentran colocados. Todos estrenan novedades…

Miguel Saucedo.

Para abril (Vol. III, No. 4, p. 214) le toca a Epifanio Soto exponer las virtudes del cinematógrafo y su crítica al fenómeno donde justifica la importancia que reviste el argumento.

Cine Olimpia
Cine Olimpia

La Cinematografía en Méjico

El lugar del argumento

Hay en ese inmenso cuerno que se llama Méjico, una afición desmedida por el arte mudo. Todos los habitantes, desde el adulto al niño, desde la mujerzuela a la joven honrada, van sistemáticamente al templo que, por único culto, tiene las palpitantes escenas de una película y el monótono ruido de un aparato cinematográfico.

Como los concurrentes a una iglesia tienen predilección por determinado “santo,” aquellos que asisten a las representaciones sin habla adoran a ciertos artistas que, a su manera de ver, son los verdaderos campeones de la pantalla.

Las opiniones a este respecto están sumamente divididas: mientras los amantes del romanticismo aseguran que la diosa de las cintas es Pina Menichelli, los de carácter aventurero sostienen que lo son Helen Holmes y Pearl White y los adoradores de la historia no pueden menos de protestar diciendo que las únicas soberanas legítimas son Theda Bara y Geraldine Farrar.

Sin embargo, nunca podremos oir en Méjico el nombre de William Russell, entre los de artistas de genio; tampoco oiremos nombrar a Sheldon Lewis entre los mismos.

¿Por qué? Pues, sencillamente, porque estos dos grandes actores se han presentado ante nuestros ojos en unos papeles sumamente antipáticos; porque el argumento ocupa en Méjico un lugar que jamás debe tener.

¿Qué culpa tiene William Russell de que Blair Stanley sea individuo de gran cinismo en “El Brillante caído del cielo”? ¿Qué puede importar que “Perry Bennett” indigne al público con su fantástica audacia si es Sheldon Lewis el que desempeña tan importante papel en la obra de Pierre Decourcelle?

No debe importar nada, pero importa mucho.

¿Qué quieres? — me decía un amigo en días pasados—Tú estás entusiasmado con “el artista que interpreta al bandido de “Los Misterios de New York”; pero a mí no me gusta su trabajo porque es muy antipático (!).

Estas palabras, que reproduzco textualmente, pueden dar una idea de la gran influencia que tiene, sobre el público de Méjico, el argumento de las películas.

Las personas que concurren al cine en este país, van única y exclusivamente a contemplar la trama de las cintas y dejan desapercibidos tanto el arte como la interpretación.

Cuando un mejicano dice: “Ese es un gran artista,” puede decirse inmediatamente que acaba de contemplar una cinta en que trabaja el tal actor desempeñando el papel de héroe.

La prensa también cuenta con unos redactores que podían llamarse, no cinematográficos, sino argumentistas. Sea un ejemplo el párrafo publicado en “El Demócrata” con motivo del estreno de “Protea IV,” película que, si bien es bastante sensacional, cuenta con grandes faltas escénicas.

En resumen: si un actor, extranjero o del país, quiere ganar una reputación en Méjico, tiene que guardarse de las interpretaciones que el público se cree capacitado para calificar de “antipáticas.”

Epifanio Soto.

(Especial para CINE-MUNDIAL)

En el número de septiembre (Vol. III, No. 9, p. 579) bajo el título de “Crónica de México” aparecen tres artículos sobre México, pero solo dos cubren la capital; la tercera noticia es sobre Morelia. Una de ellas está firmada por Epifanio Soto, quien se convertirá en el corresponsal de planta de Cine-Mundial en la ciudad capital. El segundo artículo no tiene firma y la titulan “De la Capital”. El primer artículo está conformado por varias notas: Pearl White, Jacobo Granat, filmes policiales, los estrenos del mes y la película nacional, Santa con Elena Sánchez Valenzuela. El segundo, sin firma, también comenta la película Santa y los estrenos del mes y las bondades de cada sala cinematográfica y da una lista de los cines capitalinos de primera: Olimpia, Venecia, San Juan de Letrán, Parisiana y Salón Rojo; seguidos estos por los menos importantes: Cine Fénix, Cine Santa María de la Redonda, Cine Fausto, Cine Progreso, Cine San Felipe Neri, Cine América, Teatro Cine Alcázar, Teatro Cine Alarcón, Teatro Cine Díaz de León, Teatro Cine Granat, Teatro Cine Hidalgo, Teatro Cine Garibaldi, Cine Victoria, Cine Lux, Cine Buen Tono y otros.

Cine Parisiana en la esquina de Versalles y Liverpool
Cine Parisiana

La Cinematografía en México

Triunfo de Pearl White.—Granat y los empresarios.—Campaña de Prensa.—Movimiento cinematográfico del mes.—Una bella película hecha en México

El Triunfo de Miss Pearl White.—En el mes de Junio próximo pasado, las cintas de procedencia europea se adueñaron, casi completamente, del mercado mejicano.

Sin embargo, nuestro público demostró que prefiere las películas americanas, llenando los salones donde éstas se exhibían; corresponde este triunfo a la artista más popular y querida en los países de habla española: Miss Pearl White, con cuyas producciones, repetidas infinidad de veces y acogidas siempre con entusiasmo, se cubrió en los programas el lugar importantísimo que corresponde a las “films” producidas por el vecino país del norte.

El Señor Jacobo Granat y “La Unión de Empresarios de Cine.”—”El Pueblo,” uno de los más importantes diarios que se editan en esta ciudad, publica un párrafo, firmado por los empresarios locales de cine, en que éstos manifiestan que se han unido para defenderse contra el monopolio que el Sr. Granat, dueño de ocho importantes cinematógrafos, pretendía implantar, referente a asuntos del arte mudo.

El mencionado Sr. Granat, “pretendiendo dar carácter internacional a una simple defensa del comercio,” ha declarado que los empresarios son desafectos a la causa aliada, a lo que éstos han respondido probando que el propietario del Salón Rojo es austríaco, nacionalizado americano.

Parece que nuestros cinematografistas sostienen aún su lema: líos, líos y más líos.

Campaña Contra la Película Policial.—El diario más importante de Méjico ha iniciado una violenta campaña contra la película policíaca, asegurando que es perniciosa porque enseña a los ladrones la manera de robar con habilidad y los estimula con la increíble audacia de sus fantásticos protagonistas.

Como réplica a tan pobre argumento, podemos preguntar: ¿Por qué no se suprime en el periódico arriba mencionado la amplia sección, que da reseña detallada de todos los crímenes y robos, “instruyendo” también a los malhechores? ¿O es que los periodistas son partidarios de la ley del embudo?

Movimiento Cinematográfico.—Entre las películas que se nos presentaron últimamente, anotamos las que siguen, todas europeas “La Vida de. Cristóbal Colón y su Descubrimiento de América,” notable cinta francesa, interpretada por Georges Wagues, profesor de mímica en París y por Leontine Massart; “La Pequeña Atolondrada” y “La Trilogía de Dorina” por la incomparable Pina Menichelli, y “Fuerza y Nobleza” (que se dice fué filmada en España y que tiene la marca Royal Film), interpretada por Jack Johnson y su esposa Lucille.

De las americanas, que fueron muy escasas, la mejor fué “El Misterio de las Siete Perlas,” interpretada por Mollie King y el popular Creighton Hale. Todas las series que conocemos, interpretadas por Pearl White, fueron repetidas; a saber: “Los Misterios de Nueva York,” “Las Aventuras de Elena,” “La máscara de los Dientes Blancos” y “La Perla del Ejército.” También logró un gran éxito “El as rojo” por Marie Walcamp.

Santa.—Es, sin duda, la obra maestra de la cinematografía nacional. Está interpretada muy bien por la bella Señorita Elena Sánchez Valenzuela y por el señor Alfredo Busson. En el reparto figuran artistas competentes y, aunque hay algunos cuadros faltos de la vida que en la novela les diera Federico Gamboa (autor del argumento), “Santa” podrá alcanzar triunfos en el extranjero.

Fué editada por Germán Camus y Compañía.

Epifanio Soto.

Cine San Juan de Letrán
Cine San Juan de Letrán

De la Capital

Sólo hay series norteamericanas. Faltan películas. Causas de esta anomalía. Movimiento cinematográfico del mes. La cinta “Santa” de producción nacional. Salones que funcionan.

Al leer el siguiente resumen del movimiento cinematográfico del mes que acaba de transcurrir, notarán la redacción de CINE-MUNDIAL y los lectores la misma anomalía que el corresponsal que suscribe ha notado, y es que aquí, en la capital, se proyectan pocas películas norteamericanas, salvo las series que son las únicas que se reciben y a las que el público mejicano es muy aficionado. No es que falten admiradores de aquellas marcas y las series lo prueban; es, sin duda, que nuestros alquiladores no encuentran ahí las facilidades que les dan en otros países productores o que la producción yanqui tiene ya demasiados mercados o que estos alquiladores se dejan llevar por la rutina y dejan correr las cosas, yéndoles bien.

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Las películas que recientemente han desfilado por la pantalla y han llamado la atención fueron las siguientes: “El proceso Clemenceau,” y “Malia,” por la Bertini; “La trilogía de Dorina” y “La pequeña atolondrada,” por Pina Menichelli; “Nana” y “Mártir,” por Tilde Kassay y Gustavo Serena ; “El vuelo supremo,” “El laberinto de pasiones” y otras, por la Robine ; “Maternidad” y “Voluptuosidad de la muerte,” por Italia Almirante Manzini ; “Como las hojas…” “El artículo cuarto,” “La señorita Arlequín” y “Esfinge,” por María Jacobini, secundada por Tulio Carminad y Alberto Collo ; “Por toda la vida,” “Primero y último beso” y “Sombra que pasa,” por Matilde Di Marzio y Andrés Hbay; “Al ponerse el Sol,” “El diablillo,” “A la capital” y “El beso del Arte,” por Hesperia y Tulio Carminati; “El triángulo amarillo” y “La gran vergüenza santa,” por Emilio Chione; “Por un beso,” “La chica del sexto piso” y “Midinettes,” por la graciosa Susana Grandais; “El corazón de la otra,” por Lola Vizconti ; “Nantas,” por Lina Dax; “Amanda,” por Lina Millefleurs ; “Ultus,” marca Gaumont, por Aurelio Sidney; “El hijo del amor,” por Alda Borelli, Diomira Jacobini, E. Chione y A. Collo; “El delito de la Opera,” por Mercedes Brignone y Neysa Chiene ; “Los marinos de Francia,” y muchas otras de escasa importancia.

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Un hueco, no muy grande, desgraciadamente, para el arte nacional mejicano, es decir para las cintas producidas en tierras mejicanas y por artistas mejicanos. Pasado el primer impulso patriótico que prometía engendrar una producción castiza, amplia y de mérito, puesto que lo entregado al público obtuvo entusiasta aceptación y ello pudo ser acicate para mayores empeños, ha sobrevenido la postración en que el arte nacional se ha sumido como en su lógico estado.

Solamente, pues, se ha podido dar al público la obra “Santa,” adaptación de la popular novela del mismo nombre del ilustre literato Federico Gamboa. Actuaron en esa cinta, de cuya técnica fotográfica se habló con gran encomio, la Srita. Elena Sánchez Valenzuela y los Sres. Busson y Ricardo Beltri.

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Va a seguida la lista de los salones de cinematógrafo que con más éxito trabajan en esta capital, a saber:

Cine Olimpia, de concurrencia escogidísima; los domingos no cabe un alfiler, pero los días de trabajo no va mucha gente por los precios un poco elevados.

Cine Venecia, también de concurrencia escogida; los domingos hay enorme concurrencia. El salón, grande y cómodo.

Cine San Juan de Letrán, con bastante gente aunque menos selecta; los días de trabajo hay poco público.

Cine Parisiana, el de la aristocracia, por estar situado en la Colonia Juárez, muy elegante y cómodo.

Salón Rojo, de escaso público, pues no dan muy buenas vistas.

A estos cinemas les secundan otros menos importantes : Cine Fénix, Cine Santa María de la Redonda, Cine Fausto, Cine Progreso, Cine San Felipe Neri, Cine América, Teatro Cine Alcázar, Teatro Cine Alarcón, Teatro Cine Díaz de León, Teatro Cine Granat, Teatro Cine Hidalgo, Teatro Cine Garibaldi, Cine Victoria, Cine Lux, Cine Buen Tono y otros.

En el número de octubre (Vol. III, No. 10, p. 656) la columna, escrita por Soto, habla de la debacle del cine en México así como la admiración por el hacho en Estados Unidos seguido por las cintas exhibidas en la capital y algunas notas sueltas sobre la oferta teatral.

Cine Venecia
Cine Venecia

Crónica de México

Industria que muere: la producción de películas mexicanas.—Movimiento cinematográfico del mes.—Obra de destrucción.—Varias notas sueltas

INDUSTRIA QUE MUERE

La producción de películas es este país, parece tocar a su fin: no por falta de actores, directores y fotógrafos, sino por el poquísimo capital que en ella se ha invertido; porque aquí, viendo llenos de laureles los campos del arte mudo, nos lanzamos locamente a cortarlos, sin pensar en la gran empresa que acometíamos y, por lo tanto, sin prepararnos para ella.

Para manufacturar “films” ¿qué esfuerzo tendríamos que hacer? ¡Ninguno! México tiene una belleza especial, casi única: su vegetación es exuberante, y pintorescos sus paisajes. Luego, ¿qué nos costaría desarrollar en un escenario natural los más complicados argumentos? ¡Nada!

Y obcecados por aquella equivocación, produjimos “La luz,” una primera cinta llena de faltas que los elogios hicieron pasar desapercibidas. Vinieron más tarde las interpretaciones de Mimí Derba, promesas halagüeñas para los que amamos el espectáculo mudo; pero Mimí se fué, llevándose nuestras esperanzas.

Otras quisieron llenar el vacío dejado por ella, mas fracasaron, no por su culpa, sino por la de los productores: “Tabaré” pudo ser algo notable y lo impidieron los principios económicos, tan en pugna con los artísticos; “Santa,” lo último que se hizo, tiene un argumento inmoral, contra lo que dicen los partidarios de Federico Gamboa, tan magistralmente desarmados por Fausto González.

Y de las otras cintas no se puede hablar: exceptuando a aquellas en que figura como protagonista la hermosa Sara Uthoff, todas fueron muy malas.

Ahora que el lector conoce, reseñada con brevedad, la vida del cinematógrafo en México, diga si cree posible que, reaccionando, se libre de la muerte que parece acecharlo.

MOVIMIENTO CINEMATOGRÁFICO

Lo contrario que sucede con nuestra industria, pasa con la norteamericana: cada vez parece ser mayor, en el vecino país, la energía con que se produce y exporta. Aquí hemos notado con claridad que las cintas de más allá del Bravo, tan escasas en la primera quincena de Julio, invaden otra vez, victoriosamente, el mercado. Las series, sobre las de otros géneros, llegan en número abrumador, marcándose muchísimo la simpatía de nuestro público por las que producen Pathé, Vitagraph y Universal.

Conocimos : “El buque fantasma” por Neva Gerber, Ben Wilson y Kingsley Benedict; “La huella de la pelea” y “La nueva misión de Duncan” o “La venganza y la mujer,” ambas interpretadas por Carol Holloway y Wm. Duncan ; “El ojo del toro” por Eddie Polo (“Roleaux”) ; “El Misterio de la doble cruz,” por Mollie King; “La sortija fatal,” por Pearl White, que fué el éxito de la temporada y se estrenó en el Cinema Olimpia; algunas otras. “Ravengar” o “La sombra protectora,” de la marca Pathé, interpretada por Grace Darmond y Ralph Kellard, pasó nuevamente por los más importantes cinematógrafos, en vista del éxito alcanzado en las primeras exhibiciones.

“A la señal de la Santa Cruz,” por William Farnum; “La bella donna” y “Tosca,” por Pauline Frederick; “Tess, la heroica mujer,” por Mary Pickford; “El amor ante la ley,” por Clara Kimball Young, y otras muchas, muy celebradas.

La casa alquiladora Gonzalo Valera, S. en C, anuncia para dentro de breves días el estreno de “Camino de espinas,” por Dorothy Phillips; se ha iniciado un reclame a favor de Monroe Salisbury, lo que hace creer en la próxima llegada de las producciones de este actor.

De las películas europeas, anotamos: “El nafurgio de Oceanía,” marca Ambrosio Film, interpretada por Cecilia Tryan ; “La pasajera,” por Pina Menichelli; “El otro” y “La desertora,” por Rene Cresté (marca Gaumont) ; “Silas Marne,” por la Baronesa Dewitz y Federico Palmer; “La señorita Ciclón,” por Susane D’Armelle ; “El beso del Arte,” por Diomira Jacobini; “Voluptuosidad de muerte,” por Italia Almirante Manzini ; se anuncian para dentro de poco tiempo: “Frou-Frou,” por Francesca Bertini y “El otro ejército,” enorme espectáculo por Lyda Borelli.

Habiendo llegado al mismo tiempo la película “Tosca” de la Paramount y la italiana del mismo nombre, interpretada por la Bertini, nació una rivalidad entre ambas; pero como la artista europea es mucho más popular que Pauline Frederick, cuyos trabajos empezamos a conocer ahora, nuestro público se inclinó hacia ella.

OBRA DE DESTRUCCIÓN

Últimamente algunos comercios de poca importancia han dado en vender sueltos, a precios elevadísimos, los cuadros más bellos de algunas películas. Desde luego puede notarse que éstas no han sido deterioradas por el uso hasta el extremo de que tengan que ser vendidas por trozos, y que de “El ojo del toro,” llegado últimamente y que debería estar incólume, se venden grandes pedazos.

Considerando esto, es claro que algunos, por convenirles así, destrozan las películas. ¿Serán los operadores?

CINE-MUNDIAL dijo ya una vez que cuando “Pureza” llegó a ciertos países de la América del Sur, le faltaban muchos desnudos artísticos, cortados, “como recuerdo,” por alguno…

NOTAS SUELTAS

El Teatro Principal, abandonado por la compañía de zarzuela que en él actuaba, está dedicado a cinematógrafo y variedades. Son los empresarios los alquiladores de películas Sres. Álvarez, Arrondo y Compañía.

Esperanza Iris, la actriz mejicana que últimamente estrenó el Teatro que lleva su nombre, se va a Cuba.

Paquita Escribano, bella tonadillera española que se dice irá dentro de poco a Nueva York, continúa actuando con gran éxito en el Virginia Fábregas.

En honor de la Srta. Elena Sánchez Valenzuela (intérprete de “Santa”), se organizó una velada en el Teatro Hidalgo, asistiendo a ella las artistas que gozan de más simpatías en México. El señor Luis G. Peredo, director artístico de la cinta nacional que se menciona arriba, también fué agasajado en el Trianón Palace.

Epifanio Soto (hijo).

Para noviembre (Vol. III, No. 11, p. 734) la columna nos comparte los estrenos y reestrenos de mayor importancia.

Cine América
Cine América

Crónica de México

No ha sido fecundo en estrenos de películas el mes que acaba de terminar. No es fácil atinar con las causas de esta deficiencia en población que como la capital de la república mejicana cuenta con tantos salones y cuyo público es gran admirador del cinematógrafo.

Doy a continuación nota de los estrenos y reestrenos de mayor importancia. Entre los estrenos merecen citarse: “El Otro,” interpretada por los artistas de “Judex”; “La última hazaña,” por el trágico Emilio Chione y Kali Sambucini; “La pasajera,” por Pina Menichelli, que gustó mucho; “El otro ejército,” por Lida Borelli; “Los Anales de la guerra,” revista gráfica de la guerra europea, que alcanza a fecha bastante reciente; “Bélgica,” por Valentine Grant, secundada por notables artistas; y “Camino de espinas,” por Dorothy Phillips.

De series sólo las siguientes: “La sortija fatal,” por Pearl White; “La huella de la pelea,” “Nueva misión de Duncan o la venganza y la mujer,” por Carol Holloway y William Duncan ; “Drama ignorado,” en 9 partes, por Emilio Chione y Diana d’Amore ; “La desertóla,” por Rene Creste.

* * * * *

Entre los reestrenos: “El apóstol,” “El camino del deber,” “Manuela,” “Horrores de la guerra,” “La bella dona,” “Barbarie,” “Pantea,” “Amapola,” “El asunto Argile,” “Señores, la fiesta se acabó… ,” “Barcelona y sus alrededores,” “El lobo,” “Al fin, mujer,” “La carrera de la muerte,” “El capitán Zim,” “Los misterios de un reinado,” “Alma esclava,” “La máscara del amor,” “Jocko o la bestia humana” por el mono Jack, “El amor ante la ley,” “La bailarina de la taberna negra” y “La esposa en la muerte.”

La última noticia del año sobre el cine en México se publicó en el número de diciembre (Vol. III, No. 12, p. 810) donde dan parte de la muerte de Quinito Valverde, la epidemia de influenza, la decadencia del Salón Rojo y termina con la enumeración de los filmes proyectados.

Cine Trianón Palace
Cine Trianón Palace

Crónica de México

QUINITO Valverde ha muerto. — Desde Europa ha venido hasta nosotros una enfermedad que algunos llaman “influenza española” y “peste negra” otros. Muchos han muerto; entre ellos, para duelo del arte el inimitable compositor Quinito Valverde. ¡Quinito Valverde! ¿Quién no ha oído hablar del más popular de los músicos españoles, del que logró seducir con sus alegres producciones a París entero e hizo que toda Nueva York le aplaudiera en un escenario de Broadway?

Quinito ha muerto el 4 de noviembre, cuando todo Méjico le admiraba. Estaba dirigiendo la compañía “Velasco” en el Teatro Esperanza Iris. Al mismo tiempo que la primera actriz Consuelo Mayendía, se sintió indispuesto; y esta doble enfermedad fué motivo de que la temporada se suspendiera, hasta que ellos recuperasen la salud. Esto, en lo que al músico concierne, es ya imposible.

La empresa cinematográfica Azteca Film, como prueba de cariño del país entero, ha grabado en una cinta el sepelio del hispano, así como el de Amado Paniagua, el más intrépido de los aviadores de esta nación, muerto trágicamente en Veracruz, al hacer uno de los más peligrosos ejercicios aéreos. E.P.D.

EL cine con influenza.—En vista de que la epidemia crece entre nosotros, el Consejo Superior de Salubridad ha creído conveniente poner en conocimiento del público algunos principios higiénicos, y como entre éstos está el de “no ir a ningún lugar en que haya aglomeraciones,” el cine se ha perjudicado.

Hemos podido notar que todo lo que al arte nuevo se refiere, está casi paralizado: los estrenos, antes numerosísimos, han sido muy escasos y el público, ya por miedo, ya por la falta, acentuada en los últimos días, de monedas de plata, no acude con la frecuencia acostumbrada a los salones.

Así pues, la “influenza” ha atacado también al arte.

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MOVIMIENTO cinematográfico.—Películas americanas. “Una moderna Cenicienta” por June Caprice y “La casa de los Romanoff,” ambos fotodramas de la Fox. “Cuestión de Faldas.” (Triangle); “El robo del gran diamante de los Romanoff,” por Gail Kane y Wallace Eddinger (Playgoers) ; “El estigma de Caín” por Dorothy Phillips (Bluebird); “Lo que puede el amor” por Mina Cunard. Se anuncian para en breve “La verdad amarga” (en la que se nos presentará a Virginia Pearson) y “Mis cuatro años en Alemania.”

Cintas europeas: De la marca más estimada, Pathé París: “El culpable” por Sephora Moss y Mr. Joube; “Luz que se apaga” por Roberto Edeson; “El secreto de la condesa” por Lea Pirón, Mlle. Collinet y Mr. Treville, basada en la novela de Xavier de Montepin; “Luchas del hogar” por Gabrielle Robinne; “Fuerzas tenebrosas” por María Nash y “Eva enemiga,” interpretada excelentemente por la bellísima Stasia Napierkouska. De otras marcas: “Pobre Leda” por Leda Gys; “In hoc signo vinces” o “El emperador Constantino” por María Jacobini (Savoia); “Derecho a la vida” por la hermosa Genoveva Brabant (Eclipse); “Galatea moderna” por Soava Gallone y A. Novelli ; “Lucciola” por Fernanda Negri Pouget ; “Moulin Rouge” por Fanni Donblan ; “El Gólgota” por Antonieta Calderari (Aquila) y “Amor y castigo” por la australiana Nelly Sidney y el italiano Juan Cimarra.

DECADENCIA del Salón Rojo.—Se ha iniciado desde hace poco la caída del cinematógrafo que en un tiempo fuera el preferido por las familias y el templo principal del arte mudo en Méjico. Aunque el local es, sin duda, el mejor acondicionado de la metrópoli, el público que antes lo llenaba se aleja ahora de él.

¿A qué se debe? Quizá no sea, como dijo el señor Campero en el número de Septiembre de CINE-MUNDIAL, a que se exhiban películas malas, ya que en él hemos visto la mayor parte de las producciones extraordinarias que nos han llegado. El Cinema Olimpia, al fundarse, quitó mucha gente al cine de que tratamos ; el caso es que el dicho cine decae.

En el cine San Hipólito se dio una función en honor de Zoé Roe, exhibiéndose tres interpretaciones de la precoz artista: “Gloriana,” “La visionaria” y “El corneta de Argelia.”

Las salas cinematográficas de antaño

Vista aérea con los cines del centro de la ciudad de México (1946)
Vista aérea con los cines del centro de la ciudad de México (1946)

Este video, producido por la UAM, consiste en la entrevista hecha a los arquitectos Francisco Haroldo Alfaro Salazar y Alejandro Ochoa Vega, investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco y autores de Espacios distantes… aún vivos: las salas cinematográficas de la ciudad de México (UAM, 1997) y La república de los cines (Clío, 1998). La entrevista está centrada en los aspectos arquitectónicos, la relación de éstos con el entorno y la importancia que revisten como aglutinadores sociales; pues eso eran esos edificios que marcaron barrios y avenidas, a la par que marcaron la ciudad. La multitud de imágenes de los antiguos palacios de ensueño que fueron los cines, nos permite apreciar la belleza que en ellos se respiraba y la grandeza que significaban.

El Salón Rojo anuncia su programación (1916)

La única noticia publicada en Cine-Mundial en 1916 sobre la ciudad de México apareció en el número de noviembre (Vol. 1, No. 11, p. 475) y está dedicada a la programación que ofrece el Salón Rojo. Las divas italianas son las grandes estrellas que sigue el público capitalino. El corresponsal nos es desconocido, sin embargo pudo haber sido el mismo José Luis S. Navarro de Guadalajara, Jalisco.

Salón Rojo de Jacobo Granat
Salón Rojo de Jacobo Granat

De Méjico

El “Salón Rojo” ya ha comenzado a anunciar el estreno de “La sirena desnuda,” el gran espectáculo cinematográfico de la “Universal” que tanto éxito ha alcanzado.

Entre las películas que se ofrecerán al público en la segunda quincena del mes, se destacan las siguientes: “Marcela” por la Hesperia, “El hombre desnudo” por Pina Menicheli, “La Falena” por Lyda Borelli, “El bandolero de Ziria” de la “Aquila-Film,” “Tigre Real” por la Menicheli, “Nelly, la bailarina de la taberna negra,” por la Bertini, “Romanticismo” por Mary Cleo Tarlarini, los últimos episodios de “La moneda rota,” “Herida de amor” por la Robinne y “La castaña de oro” por la Mistiguett.

“La última representación de gala del Circo Wolfson,” que acaba de estrenarse, ha obtenido un éxito completo.

Casi todas las empresas alquiladoras se preparan a iniciar una campaña activa durante la temporada invernal y en el próximo número ya podré dar mayores detalles sobre las novedades que están en vísperas de ofrecerse al público.

Méjico, Octubre de 1916. El Corresponsal.