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Restaura la Filmoteca de la UNAM cintas inéditas de la Revolución Mexicana

Nota firmada por Juan Carlos Talavera y publicada en la sección de cultura del periódico La Crónica el 17 de enero de 2014:

Restaura la Filmoteca de la UNAM cintas inéditas de la Revolución Mexicana

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Fotografía: La Crónica de Hoy.

La Filmoteca de la UNAM concluyó la restauración del negativo original de la película La mujer del puerto, de Arcady Boytler, considerada una de las primeras cintas del cine sonoro mexicano, así como cincuenta minutos con escenas inéditas y otras poco conocidas de la Revolución Mexicana, provenientes de los archivos Salvador Toscano y hermanos Alva, recibidos por esta institución en 2013, detalló a La Crónica Francisco Gaytán, subdirector de Rescate y Restauración.

En las imágenes de la Revolución aparecen personajes como Francisco I. Madero, Álvaro Obregón, Venustiano Carranza, Emiliano Zapata, y distintas escenas captadas durante la Decena Trágica y el terremoto del 7 de junio de 1911, en la ciudad, dijo en entrevista. Cabe señalar que ambos materiales serán dados a conocer en una gala el próximo viernes 31 de enero en el Centro Cultural Roberto Cantoral.

La proyección abrirá con 15 minutos de material silente sobre la Revolución Mexicana –que será musicalizado por el Ensamble Cine Mudo–, donde se apreciarán escenas del Zócalo de la ciudad de México de 1898, 1900 y 1905; un desfile con carros alegóricos de 1910; y el paseo triunfal de Madero con escenas multitudinarias de júbilo popular por el triunfo de la Revolución.

Así como algunas escenas de la llegada de Aquiles Serdán a México para recibir a Madero en 1911; y de la manifestación realizada en la cuidad aquel 1 de mayo de 1913 para conmemorar el primer Día del Trabajo.

Y cerrará con la proyección completa de La mujer del puerto (1933), filmada por el ruso Arcady Boytler, avecindado en México a finales de los años 20, con la actuación de Andrea Palma, considerada la primera gran actuación en un filme sonoro mexicano.

Cabe señalar que la restauración de ambos materiales fue financiada por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), como parte de los trabajos de preservación de cine mexicano que realizan en conjunto, aunque el material permanecerá en lo sucesivo en las bóvedas especiales de la Filmoteca, para su preservación, estudio y difusión.

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Fotografía: La Crónica de Hoy

INÉDITOS

En números, la Filmoteca logró restaurar 48 mil fotogramas del material de la Revolución captado por los hermanos Alva y Salvador Toscano, considerado el primer camarógrafo y cineastas del cine mexicano de principios del siglo XX, apunta Francisco Gaytán.

Este material conservado por la Fundación Toscano, fue donado a la Filmoteca en 2013, sin embargo se encontraba en un soporte de nitrato de celulosa, el cual es de buena calidad fotográfica pero muy delicado y altamente inflamable, por lo que fue trasladado a un  soporte moderno de poliéster para garantizar su perdurabilidad.

—¿Cómo fue el proceso de restauración de los dos materiales?

—Primero realizamos la restauración física y fotoquímica del material, es decir, se limpió y ese viejo material de 35 mm fue trasladado a uno nuevo. También se arreglaron las roturas en las perforaciones de los fotogramas y se trasladó la información fotográfica de la película a una nueva película componiéndola de la mejor manera para que nos diera la mayor cantidad de información.

“Y con la ayuda financiera de AMACC logramos hacer la restauración digital, que permitió transformar la información fotográfica de la película de 35 mm –de imagen y sonido en el caso del largometraje– a datos para su depósito en disco duro, Blue-ray y cintas LTO 5, que pueden ser impresas en un nuevo material cinematográfico. Después se realizó un internegativo para película de 35 mm de alta resolución y a un positivo que permitirá su proyección en pantalla”, detalla.

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fotografía: La Crónica de Hoy

—¿Sólo es material de la Revolución?

—Los materiales formaron parte de las colecciones Toscano y de los hermanos Alva, que también fueron pioneros del cine, y todo el material se sitúa entre 1908 y 1929.

—¿Qué muestra este material respecto de otros que ya han sido restaurados por la Cineteca Nacional?

—Da una lectura sociológica de cómo vivían los ricos, los pobres, cómo era la ciudad, cómo se iba transformando y cómo después viene el levantamiento, el gozo de la gente por la llegada de Madero a la ciudad y los grandes desfiles, se observa cómo se reúne la gente para vitorearlo en la estación de tren.

—¿Sólo se trata de material inédito?

—Parte de este material se conoció en aquella época porque Toscano y los Alva hicieron sus propios documentales, o en la película Memorias de un mexicano (1950), realizada por Carmen Toscano. Pero otra parte sí son nuevos porque se consideraron sobrantes de edición, los que permanecieron guardados y no habían sido restaurados.

La proyección de los fragmentos de la Revolución Mexicana, filmados por Salvador Toscano y los hermanos Alva, así como La mujer del puerto de  Arcady Boytler se proyectarán el viernes 31 de enero en el Centro Cultural Roberto Cantoral, ubicado en Puente de Xoco s/n, puerta A. Entrada libre.

Los rollos del cine revolucionario

Cine Silente Mexicano está en deuda con el Dr. Juan Felipe Leal por su amablidad al haber compartido con este blog el extenso ensayo Los rollos del cine revolucionario, el cual llevó a cabo junto con Aleksandra Jablonska.

Para una mejor y más amigable navegación por este extenso ensayo se enumeran las diversas secciones en que está dividido y que corresponde a cada una de las 18 páginas electrónicas que lo componen (son los cuadros negros que aparecen al final):

1. Desarrollo y expansión. 2. La imagen del poder. 3. El cine como testimonio social. 4. Las tendencias realistas y formativas en el cine. 5. El cine de ficción de la Revolución mexicana. 6. Los noticieros cinematográficos. 7. Las revistas de cine. 8. Del “orden y progreso” a la batalla. 9. Camarógrafos mexicanos: Antonio F. Ocañas. 10. Camarógrafos mexicanos: Salvador Toscano. 11. Camarógrafos mexicanos: Los hermanos Alva. 12. Camarógrafos mexicanos: Enrique Rosas. 13. Camarógrafos mexicanos: La familia Becerril. 14. Camarógrafos mexicanos: Jesús H. Abitia. 15. La batalla y su sombra. 16. ¿Sólo la visión de los vencedores? 17. Identificación de imágenes. 18. Notas

Los rollos del cine revolucionario

Juan Felipe Leal y Aleksandra Jablonska 1

El cine, como todos los medios de expresión, está inserto en un contexto definido. Es, como escribió Antonio Costa, “lo que en una sociedad, en un periodo histórico, en una determinada coyuntura político-cultural o en un cierto grupo social, se decide que sea”. 2 Es, a la vez, un fenómeno complejo que se articula de distintas maneras con los diversos ámbitos de lo social y que, por tanto, puede ser estudiado desde diferentes perspectivas. El cine como industria tiene que ser analizado en sus determinaciones económicas, el cine como técnica debe verse como parte del desarrollo tecno-científico en una sociedad determinada y, finalmente, el cine como un sistema de representaciones puede ser estudiado como un fenómeno sociológico, psicológico y estético. En este último caso la reflexión gira en torno a los significados de su contenido, a las formas en que el cine, como un medio de expresión particular, logra comunicarlos, a las maneras como reelabora y expresa el imaginario colectivo. Esta última forma de aproximación al estudio de las películas en una época determinada es la que permite acercarme a la problemática de mi interés. De una manera crudamente empírica, si se quiere, podríamos plantearla de la siguiente manera: frente a los demás medios de expresión que abordaron el tema de la Revolución mexicana, ¿de qué manera dio cuenta el cine nacional de la gesta armada en el mismo momento en el que ésta estaba ocurriendo?, ¿cómo y a través de qué instrumentos representó e interpretó el conjunto de acontecimientos político-militares que se sucedieron entre 1910 y 1920?

Desarrollo y expansión

Si partimos de una visión histórica y social del cine debemos remontarnos a sus orígenes para destacar algunas características que acompañaron a la producción fílmica desde que dio sus primeros pasos a finales del siglo diecinueve.

Nacida como consecuencia de la revolución industrial —y de la consolidación de la burguesía en el poder— la producción cinematográfica fue sometida desde sus inicios a la lógica de la expansión industrial, a la lucha por los mercados, a la tendencia a la concentración industrial y a la dependencia de la banca.

El desarrollo de este proceso fue muy desigual en México: la exhibición creció rápida e ininterrumpidamente desde 1896, la distribución formalizó su red hacia 1906 y la producción cobró modalidades industriales sólo a partir de 1917. Durante el porfirismo las salas de cine estaban en manos de una miríada de pequeños empresarios nacionales; en la distribución predominaban las agencias Pathé y Edison, pero había también multitud de distribuidores independientes que explotaban películas de segunda mano; y en la producción abundaban las empresas familiares.

Lo cierto es que la mayoría de las empresas cinematográficas eran familiares y operaban primordialmente en la exhibición —el ramo más rentable—, pero también se desempeñaban en la distribución —de cintas viejas y desgastadas— y ocasionalmente incursionaban en la producción. Ejemplos característicos son los de Carlos Mongrand o Enrique Moulinié, quienes viajaban con esposa e hijos a sus innumerables giras; el de los hermanos Alva y sus tíos, jovencitos emprendedores todos ellos; el de la viuda de Alcalde y su hijo, Jorge A. Alcalde, en sus primeros tiempos, o el de Salvador Toscano, su madre, doña Refugio, y su hermano Ricardo. En su evolución, estas empresas familiares tendían a romper la estructura de trabajo que las caracterizaba y a seguir procesos laborales más diferenciados. Contrataban, por ejemplo, ayudantes externos o se asociaban con otros empresarios para extender el campo de sus actividades, aunque no de manera sostenida y estable: ayudantes y socios cambiaban una y otra vez.

Henri Moulinié
Imagen No. 1: Henri Moulinié abandonó a su natal Francia por México y en nuestro país dejó un floreciente negocio de lechería por el cinematógrafo. Con mujer e hijos hizo la legua en el territorio nacional, sobre todo en el norte del país y, una vez establecido en la Ciudad de México, fundó un centro de diversiones llamado El Palacio Encantado. Posteriormente, con el concurso de Ernesto Pugibet y el firme apoyo de su esposa, organizó el cinematógrafo al aire libre de El Buen Tono. También fue promotor de la Unión Cinematográfica, S.A.

Pero en otros países —lugares de nacimiento del cine— la producción cinematográfica transitó aceleradamente de los mercados competitivos a los mercados monopólicos u oligopólicos. En Francia, los pequeños talleres familiares de los hermanos Lumière pronto sucumbieron ante el embate de Pathé Frères de Paris y de Léon Gaumont et Compagnie. Ambas, empresas que se expandieron —horizontal y verticalmente— y que florecieron más allá de las colonias que formaban parte del imperio francés. 3 Un proceso similar tuvo lugar en Estados Unidos, donde el monopolio organizado por Thomas Alva Edison —The Motion Picture Patents Company— subordinó desde 1909 y hasta 1915 a las demás empresas productoras, distribuidoras y exhibidoras de cine, fecha, esta última, en la que un fallo de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos determinó la disolución del trust. 4

Las vistas del Marqués de Polavieja en Toluca (1910)

Capitán General del ejército Camilo Garcia de Polavieja y del Castillo
El Marqués de Polavieja

Vistas filmadas por los hermanos Alva de la visita oficial que el Marqués de Polavieja efectuó a la ciudad de Toluca en 1910 para asistir a eventos privados y públicos. El título con el cual se exhibió esta vista fue Fiestas en Toluca dadas en honor del Excelentísimo Señor Marqués de Polavieja.

Agradezco a Gerardo Novo, vicecronista de Toluca, haberme proporcionado estas vistas.

El marqués de Polavieja en Toluca. La Calle de marzo 20, 2012

Las Fiestas en Toluca dadas en honor del Excelentísimo Señor Marqués de Polavieja (1910) de los hermanos Salvador, Guillermo, Eduardo y Carlos Alva.

Camilo García de Polavieja y del Castillo-Negrete, marqués de Polavieja apodado El Cristiano fue el embajador especial de España a las fiestas del Centenario y se presentó ante Porfirio Díaz el 7 de septiembre de 1910, evento que fue filmado por los Salvador Toscano, como se verá más adelante. Su presencia en México le dio un especial énfasis a las fiestas. Entre los obsequios que el marqués entregó al gobierno mexicano a nombre del rey Alfonso XIII, se encontraba el uniforme de Morelos. La devolución de éste, el 17 de septiembre, fue todo un acontecimiento. Al menos sabemos que fue filmado por los hermanos Alva y por Salvador Toscano. Tampoco se debe soslayar la impresión que causó su hija María de los Ángeles por su exquisita belleza y delicada desenvoltura.

Llegada del marqués de Polavieja a Veracruz (1910) es una vista que para Aurelio de los Reyes, la autoría quizá sea de Guillermo Becerril, hijo y se exhibió en el Salón Rojo de Jacobo Granat. (1) El Internet Movie Database http://www.imdb.com/title/tt0001289/ se la adjudica a los hermanos Alva, pues estos pioneros exhibieron en el cine Palacio varias vistas sobre las fiestas del centenario entre ellas Llegada a Veracruz del Alfoso XIII, barco en el cual viaja a nuestro país el marqués de Polavieja. También filman y proyectan Entrega del uniforme de Morelos. Salvador Toscano y Antonio Ocañas exhiben en el Salón La Metrópoli Recepción en Palacio de los embajadores extranjeros y Solemne entrega del uniforme de Morelos por la embajada española, vistas donde aparece el marqués español. (2) Por ello seguir los eventos a los cuales se invitara a tan connotado visitante era noticia por donde se le viera. Así pues, los hermanos Alva siguieran el periplo diplomática del marqués y filmaron en Toluca las actividades oficiales y privadas que el 27 de septiembre de 1910 el embajador encabezó durante las Fiestas Conmemorativas del Centenario de la Independencia en el Estado de México.

El 30 de octubre de 1910 la Empresa Ferríz e Isunza, administradora del Teatro Principal de Toluca presentó a la Compañía Cómico-Dramática de María del Carmen Martínez. Hubo dos funciones: una a las cuatro y media de la tarde y otra “á las nueve en punto” de la noche. La función vespertina inició con la obertura por el Quinteto Benítez, a continuación se escenificó “la primorosa comedia” Los hijos artificiales seguida por la zarzuela en un acto La trapera; como siguiente acto se llevó a cabo una rifa zoológica para los niños para rematar con la proyección de Las Fiestas en Toluca dadas en honor del Excelentísimo Señor Marqués de Polavieja. Para la función nocturna repiten como primer acto el Quinteto Benítez; también la “popular zarzuela” y finaliza con la proyección de la vista; como segundo acto se presenta el “bellísimo drama” La pecadora. Por ser función nocturna se omitió llevar a cabo la rifa zoológica para niños. Para la función de las 4:30 se especifica que “en esta película figuran varias familias de la alta sociedad de Toluca”; para la de la noche se anuncia “por última vez la grandiosa vista”.

Los precios fueron diferentes para cada función y los de la nocturna fueron mucho más elevados, lo que muestra que lo más granado de la sociedad toluqueña asistía a las funciones de la noche dejando las vespertinas para la clase media y los niños. El precio de las plateas con seis entradas se incrementa en 50% al subir de $3.00 a $4.50, sin embargo la entrada a “delanteros de 2os.” se mantuvo al mismo precio, cinco centavos. Según se lee en el cartel de la función a continuación los precios:

PAGAS POR LA TARDE PARA VER ESTA FUNCION MONSTRUO: Plateas con 6 entradas, $3.00; Laterales, $0.60; Lunetas, $0.50; Palcos 1os., $0.25; Palcos 2os., $0.15; Galería, $0.10; Delanteros de 2os., $0.05. PAGAS POR LA NOCHE: Plateas con 6 entradas, $4.50; Laterales, $0.80; Lunetas, $0.75; Palcos 1os., $0.25; Palcos 2os., $0.15; Galería, $0.10; Delanteros de 2os., $0.05.

La vista dura 12 minutos con 57 segundos y consta de las siguientes partes:

  • Una multitud llena toda la estación de tren en Toluca que está vestida de gala para recibir al Marqués de Polavieja.
  • Traslado en carruajes de la comitiva al centro de Toluca por la avenida Independencia.
  • Salida del templo de la Santa Veracruz tras la primera comunión del hijo del Lic. Gaxiola donde el marqués de Polavieja fue el padrino.
  • Inauguración de la Plaza España.
  • Inauguración de la Escuela Normal para Profesores. (3)

El título de la vista y el cual se lee al inicio de la misma es Fiestas en Toluca en honor del excelentísimo marqués de Polavieja. Por desgracia se percibe de forma muy fugaz que no rebaza el segundo de duración.

Sección del cartel de la función del 30 de octubre de 1910 efectuada en el teatro Principal de Toluca. Nótese que la vista se proyectó en las dos funciones, la vespertina y la nocturna.

El primer intertítulo anuncia Llegada del tren que condujo al Marqués de Polavieja. A continuación vemos la estación atestada de gente y una guardia de honor con militares alineados sobre el andén. En primer plano al gobernador General Fernando González, quien había tomado el poder en marzo de 1909, vestido con uniforme militar de gala. Se muestra inquieto y camina algunos pasos. La gente entusiasta y expectante está a la derecha de la pantalla; a la izquierda se ven los rieles y al cabo de algunos momentos aparece la locomotora que entra a la estación. El tren consta de la locomotora ataviada con banderas y un par de vagones. La toma es muy similar a la vista L’arrivé d’un train à la Ciotat (1895) de los hermanos Lumière. No vemos al tren detenerse ni al marqués descender y ser recibido con el debido protocolo por el gobernador; lo que vemos es un abrupto corte y la imagen nos muestra el traslado del noble español al centro de Toluca. La cámara está colocada de tal manera que vemos a la comitiva dar vuelta de la estación y entrar a la avenida Independencia. A la cabeza un destacamento de soldados a caballo abre paso a la comitiva compuesta por un automóvil y cuatro carruajes tirados por dos caballos cada uno. Detrás de la comitiva un centenar de rurales lanceros. Se percibe entre los carruajes a un camarógrafo que corre cargando su cámara sobre el clásico trípode. Probablemente uno de los hermanos Alva. Una multitud de curiosos a pie y a caballo cubre ambos lados de la calle para atestiguar la visita del egregio embajador.

El súbito cambio de escena de la estación a la avenida por donde desfila la comitiva me hace pensar que originalmente existía un intertítulo; además falta la escena en que el marqués y sus acompañantes descienden del tren, escena por demás importante por donde se le quiera ver. Filmar a la multitud explotar al ver al anciano y bonachón embajador tocar suelo toluqueño es digno de plasmarse en película y los hermanos Alva lo sabían, por lo que es muy probable que se haya perdido este segmento de la vista original. De acuerdo a la forma en que ordenan y organizan las diversas escenas de la vista para que tenga continuidad, los hermanos Alva intercalan intertítulos previo a cada cambio de evento o escena, por ello es inexplicable que no lo hicieran en este caso.

El siguiente intertítulo dice Salida del templo de la Santa Veracruz donde hiso (sic) su primera comunión el hijo del Lic. Gaxiola apadrinado por el marqués de Polavieja. Esta parte de la vista muestra al párroco que ofició la misa a la entrada del templo al final del rito. El padrino y el ahijado posan junto con la madre a la salida para el beneplácito de los invitados y sin duda fotógrafos. Sin embargo a éstos no los podemos ver dado el ángulo en que está colocada la cámara. El marqués de Polavieja se retira del lugar con su hija del brazo seguido por las decenas de invitados y curiosos. Encabezan el retiro del templo los militares de alto rango y lo más granado de la sociedad toluqueña. Hay un verdadero desfile de sombreros de todo tipo. Claro, todos modelo 1910, tanto para hombre, pero sobre todo para mujer. La ausencia del General González, gobernador del estado, ratifica que el evento religioso fue de carácter privado, pues en todos los demás aparece junto al marqués. Además éste último se hizo acompañar por su hija, cosa que no sucedió en los demás eventos oficiales.

La vista continúa con el intertítulo Inauguracin (sic) de la Plaza España. Las autoridades suben al templete portando la bandera nacional para enseguida ver a los dos militares arribar al lugar y ocupar sendos lugares frente a una mesa  y departir con los demás miembros del presídium. A continuación vemos la esquina de la plaza que hoy da a Santos Degollado donde los militares develan la placa donde leemos la parte inferior: de España. Hay un excelente paneo de ida y vuelta donde se ve a la multitud que atesta la plaza y a su espalda la barda de la iglesia del Carmen. Vemos muchos paraguas por lo que el evento se llevó a cabo a medio día y con el sol en todo lo alto. La plaza se ve pletórica de gente que aplaude a rabiar cuando se devela la placa.

Los hermanos Alva

El último intertítulo reza Salida de la inauguración de la Escuela Normal y las imágenes inician con una toma desde la calle donde se aprecia la reja de entrada y al fondo el edificio. Con buen gusto se va elevando la toma hasta terminar en contra picada donde se aprecia el asta con la bandera nacional y el águila porfiriana. Nos permite admirar la belleza del edificio y con grandes letras Escuela Normal de Profesores y el reloj que remata la fachada. Las siguientes escenas están filmadas a la entrada del inmueble unos metros delante de los escalones de acceso a cuyos lados están alineados policías. Se ve dentro del edificio la enorme escalera. La filmación es a la salida del evento donde vemos a familias, estudiantes, maestros, políticos e invitados salir esporádicamente del edificio en parejas o grupos; algunos portan estandartes alusivos a su escuela, pues se pueden apreciar varios de ellos. La mayoría de los asistentes salen junto con el gobernador General Fernando González y el marqués de Polavieja ataviados ambos con sus uniformes militares de gala. El primero remata su atuendo con un sombrero alto con plumaje que cae a los lados del mismo y el segundo un casco de evidente influencia teutona.

Termina la vista con el logotipo de Alva Hnos. que consiste en un águila vista de forma lateral sobre unas rocas o nubes y se ve la palabra México estilizada en la parte inferior izquierda.

Respecto a este edificio Estela Ortiz Romo escribió lo siguiente:

El 27 de septiembre de 1910 en las Fiestas Conmemorativas del Centenario de la Independencia en el Estado de México, el Marqués de Polavieja, embajador de Alfonso XIII de España y el Gobernador Fernando González se dirigieron en sendos carruajes, de la Santa Veracruz (después de asistir a una primera comunión), a la Escuela Normal para Profesores cuya inauguración iba a celebrarse.

La revista Arte y Letras se refiere a este acontecimiento, como sigue:

…El Edificio de la Nueva Escuela Normal para Profesores es magnífico y está construido con arreglo a los adelantos todos de la enseñanza moderna. Véanse en su parte baja, grandes patios, salones especiales para las diversas clases: de Física, de Química, Labores Manuales, Historia Natural y para Párvulos, llenos de luz y ventilación, condiciones que la higiene demanda; baños, gimnasio, dormitorios para internos, comedor, etc. En el mismo edificio, y con una entrada separada, se encuentran las escuelas primaria, superior y elemental, para prácticas de los futuros profesores. (4)

Es muy grato poder constatar que todos los lugares filmados: la estación del tren, la calle de Independencia, el templo de la Santa Veracruz, la Plaza de España y la Escuela Normal, todas siguen en pie.

Notas:

(1)De los Reyes, Aurelio, Filmografía del cine mudo mexicano, 1896-1920, Colección Filmografía Nacional 5, Filmoteca UNAM, 1986, México, p. 62.

(2)Ídem, pp. 58-60.

(3)La copia me fue proporcionada gracias a la amabilidad del vice cronista de Toluca Gerardo Novo.

(4)Ortiz Romo, Estela, Boletín Informativo del Colegio de Cronistas, Crónica alusiva al 50º. Aniversario de la Transformación del ICLA – UAEM, enero 2006. La autora es la Cronista del Centro de Enseñanza de Lenguas.

Algunos pioneros: Jesús H. Abitia y los hermanos Alva

Jesús H. Abitia
Jesús H. Abitia en su estudio ca. 1920. Colección particular. Fotografía: Memoria 20/10

Los hermanos Carlos, Eduardo, Guillermo y Salvador Alva eran de Morelia, Michoacán, de donde emigraron a la ciudad de México en 1906 para crear una pequeña cadena de exhibición. Ese mismo año comenzaron la producción de películas con Kermesse en el jardín del Carmen. De otro pionero, Enrique Rosas, aprendieron a fondo el quehacer cinematográfico y es a partir de allí que logran imprimir su sello personal a la escuela documentalista mexicana de la revolución, filmando momentos paradigmáticos de la historia mexicana, utilizando un leguaje formalmente cinematográfico.Todo mexicano ha visto las escenas de Francisco Ignacio — no es Indalecio — Madero, Doroteo Arango alias Pancho Villa, Álvaro Obregón, Emiliano Zapata o Venustiano Carranza en las vistas, nombre con que se conocían las películas de principios del siglo XX. Los camarógrafos que siguieron a los ejércitos revolucionarios fueron en su mayoría anónimos aventureros, pero algunos dejaron su legado propio. Hablaremos hoy de los hermanos Alva y de Jesús H. Abitia.

 La entrevista Díaz-Taft  llevada a cabo en ciudad Juárez en 1910 fue una producción de los hermanos Alva donde de una forma secuencial y lineal narran el viaje hasta la frontera logrando imprimir el concepto de “cine verdad” a la par que hacer periodismo. Otro trabajo importante fue una película de ficción El aniversario del fallecimiento de la suegra de Enhart que tocaba aspectos domésticos y laborales filmada en 1912. La historia contaba un día de trabajo en la vida Antonio Alegría y Vicente Enhart inspirada en Max Linder, afamado actor francés del cine mudo.  También son los responsables de filmar las Fiestas del Centenario y seguir La campaña de Madero y Pino Suárez a Yucatán.

Hermanos Alva
Hermanos Alva

Pero será El viaje de Madero de Ciudad Juárez a la capital (o Viaje triunfal del jefe de la revolución D. Francisco I. Madero desde Ciudad Juárez hasta la Ciudad de México) tal vez su obra más conocida. De alguna manera los Alva se convirtieron en los camarógrafos de Madero. Su producción abarca desde novilladas, abanderamientos, carreras de auto y corridas de toros hasta sismos, maniobras militares y la afamada Revolución orozquista (La Revolución en Chihuahua).

Jesús Hermenegildo Abitia nace en Chihuahua en 1881 y muere en la ciudad de México en 1960. Hijo de un oficial militar juarista su formación es liberal. Adquiere en El Paso, Texas una cámara de cine y se une al movimiento constitucionalista en Sonora con Álvaro Obregón de quien fue compañero de escuela y comienza filmando los brotes de insurrección a favor del caudillo sonorense. Su primera producción importante fue Campaña constitucionalista (Ocho mil kilómetros de campaña) donde sigue las peripecias del ejército obregonista.

Así como los hermanos Alva siguieron a Madero, Abitia lo hizo con Obregón y sus películas nos dan una pormenorizada cronología del ejército constitucionalista. Destacan Llegada de tropas de Obregón a Guadalajara y  Marcha del ejército constitucionalista por diversas poblaciones de la República y sus entradas a Guadalajara y México y El viaje del señor Carranza hasta su llegada a esta ciudad (Veracruz).

Carranza envía a Jesús H. Abitia a filmar por todo el territorio nacional escenas del país para luego exhibirlas en otros países latinoamericanos a fin de dar a conocer México. También fue pionero del cine de ficción filmando Dos reclutas, Robo del perico, Los amores de Novelty y Mata mujeres. En 1920 filma la gira del candidato presidencial Plutarco Elías Calles y a partir de 1921 y hasta 1929 sus trabajos reflejan un interés antropológico y de difusión turística y cultural. Como coincidencia temática con los hermanos Alva quienes filman las fiestas centenarias de 1910, es Jesús H. Abitia el encargado de filmar Las fiestas del primer centenario de la Independencia en 1921 para conmemorar el final de la gesta.

No puedo terminar este artículo sin dar crédito a todos aquellos historiadores que han hecho del cine mudo mexicano su tema de estudio. De querer amable lector profundizar en este tema, Aurelio de los Reyes, Juan Felipe Leal, Manuel González Casanova y Gabriel Ramírez, entre otros, te serán sumamente útiles para entender la importancia del cine come catalizador social, cultural e histórico de nuestro país a principios del siglo XX.