Archivo de la categoría: Directores de cine silente en México

Directores de cine mexicanos o extranjeros que tuvieron su auge o aportaron filmes durante la era silente en México

Los entuertos de Tabaré (1918)

Varios entuertos, por llamarlos de alguna forma, tuvo la cinta de Luis Lezama, Tabaré, filmada en 1917 y producida por la México Film, S. A. Esta cinta que se basó en el poema de Juan Zorrilla de San Martín tuvo varias menciones en la revista Cine-Mundial. Desde la filmación en Veracruz de la obra, que por cierto fue la primera cinta de ficción hecha en aquella geografía nacional. También parece ser que hubo problemas de derechos de autor; además no fue del agrado del corresponsal en México de la revista, Epifanio Soto. Finalmente, la cinta fue llevada a Nueva York para su exhibición, sin que sepamos si al final del periplo se logró proyectar en la urbe de hierro. Hasta The Moving Picture World hizo mención de la filmación de la cinta en una escueta nota al respecto.

La película se estrenó en la ciudad de México en el Teatro Arbeu el 31 de enero de 1918, según información de María Luisa Amador y Jorge Ayala Blanco en Cartelera cinematográfica, 1912-1919.

En orden cronológico están las breves notas que sobre la cinta publicó Cine-Mundial y la nota aparecida en The Moving Picture World.

La nota del semanario norteamericano se publicó el 5 de enero de 1918 y es probable que el redactor de la noticia en español, publicada en el ejemplar correspondiente a febrero, se haya basado en la nota del mes anterior en su versión en inglés.

Motion Picture Made in Vera Cruz

The Moving Picture World (Vol. XXXV, No. 1, p. )
The Moving Picture World (Vol. XXXV, No. 1, p. 57)

The first motion picture to be taken in the State of Vera Cruz with the exception of those relating to current events, was made recently by the Mexican Film Company, of Mexico City, according to United States Consul William W. Canada, Vera Cruz, Mexico. The subject chosen were scenes between Spaniards and Indians from “Tabaré,” a work by the Uruguayan poet, Juan Zorrilla de Sammartín (sic), and the place selected was a picturesque tropical ranch at Boca del Río, a short distance south of Vera Cruz. The apparatus and supplies were purchased in New York.

Película mexicana

Por primera vez se ha impresionado en Veracruz una película dramática, según informe de nuestro corresponsal. La iniciativa se debe a la Compañía Mexicana de Películas, establecida en la capital de la República. El argumento del fotodrama está tomado de “Tabaré,” obra del poeta uruguayo Juan Zorrilla de San Martín, y las escenas entre indios y españoles se impresionaron en una hacienda pintoresca de Boca del Río, a corta distancia de Veracruz. Todos los aparatos y accesorios que se usaron en la parte técnica fueron comprados en Nueva York. (Cine-Mundial de febrero de 1918, Vol. III, No. 2, p. 94)

La segunda mención que hace Cine-Mundial es del corresponsal de la revista y es parte de su columna mensual. La crítica a la cinta comparte espacio con una entrevista a Mimí Derba y la campaña anti-americana contra las películas de ese país.

La Cinematografía en Méjico

Últimos sucesos

Tabaré — Con una cinta de este nombre, adaptación del poema de Zorrilla de San Martín, ha debutado la marca Méjico Film Co., S. A.

El cuadro de artistas que para interpretarla se reunió, fué competentísimo, si se le compara con los reunidos por otras compañías: Carmen Bonifant encarnó a Blanca de Orcaz y Manuel del Castillo a Tabaré. Aquélla tuvo momentos felices; pero su labor no fué muy buena, pues carece de mímica. Castillo hizo un Tabaré desastroso: abusó de las posturas arrogantes y su andar, exageradísimo, en vez de gallardo resultó ridículo.

Los paisajes, aunque repetidos con frecuencia, fueron muy gustados y a ellos se debe, en gran parte, el éxito de la producción.

El argumento—gran monarca de nuestro público—garantizaba el éxito; el vestuario fué tan pobre, que cada actor luce un solo traje en las 10 partes de la cinta.

Resumen: una película mala, que gustó.

Epifanio Soto (hijo). (Cine-Mundial de junio de 1918, Vol. III, No. 6, p. 339)

Tabaré (1917)
Fotograma de Tabaré (1917) de Luis Lezama

Las dos restantes notas sobre el filme se refieren a los problemas legales y el posterior viaje a Nueva York para su exhibición.

Embrollo cinematográfico

La película “Tabaré,” filmada recientemente en México, está siendo objeto de extensos comentarios en la prensa profesional de Sud América. Según se alega, el poeta uruguayo Juan Zorrilla de San Martín, autor de la obra en que se basa el fotodrama, cedió los derechos cinematográficos a la Empresa Barreiro, de la Argentina, y estaba completamente ajeno a las actividades de la casa mexicana. Estos casos suceden a diario, y continuarán sucediendo mientras no se implante un cambio radical en las leyes sobre propiedad literaria vigentes en casi todos los países de la América Latina, que por lo general sólo protegen al que usurpa derechos. (Cine-Mundial de junio de 1918, Vol. III, No. 6, p. 343)

Tabaré en Nueva York

Los Sres. Sotelo y Harrington traen un ejemplar de la película.

Hace aproximadamente dos semanas llegaron a esta metrópoli los Sres. Juan G. Sotelo y B. Harrington, procedentes de México, con un positivo de “Tabaré,” fotodrama de metraje extraordinario recientemente estrenado en la vecina república.

Según nuestras noticias, la película pronto pasará a manos, bajo contrato, de conocida empresa neoyorquina para todo lo referente a su explotación en los Estados Unidos.

Aunque todavía nada puede decirse en definitiva es muy probable que la cinta no se alquile en programa corriente, sino que se proceda a la venta por Estados de los derechos de exhibición.

Los Sres. Sotelo y Harrington permanecerán en Nueva York todo este mes. (Cine-Mundial de agosto de 1918, Vol. III, No. 8, p. 509)

Imágenes de ¡Que viva México! publicadas en Experimental Cinema (1933-1934)

A continuación presento una serie de fotografías de ¡Que viva México! Todas están tomadas de la revista Experimental Cinema, números 4 y 5 correspondientes a febrero de 1933 y febrero de 1934, respectivamente. He dejado los pies de foto originales. Algunas de las fotografías ya han sido ampliamente difundidas, sin embargo hay varias de ellas poco conocidas. Ambos números, aún siendo publicados con un año de diferencia, incluyen profundos y detallados ensayos sobre la cinta de Eisenstein de la pluma del mismo realizador soviético, del que fuera su intérprete Agustín Aragón Leiva, de Morris Helprin, de Seymour Stern y una sinópsis del film escrita por Eisenstein y Alexandroff. Sinopsis que por su importancia subiré al blog en un futuro próximo.

Para mantener la misma secuencia que tienen en las revistas divido en dos grupos las fotografías y las antecedo por la portada en la que aparecen publicadas.

Portada de Experimental Cinema de febrero de 1933
Portada de Experimental Cinema, no. 4 de febrero de 1933

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¡Que viva México! Una película de S. M. Eisenstein, G. V. Alexandrov y Eduard Tissé, producida en México 1931-32.
¡Que viva México!                                Una película de S. M. Eisenstein, G. V. Alexandrov y Eduard Tissé, producida en México, 1931-32. S. M. Eisenstein Collective Productions.                                                          “La cinta es un poema de carácter sociológico. Más que un ensayo interpretativo sobre la evolución mexicana” — Agustín Aragón Leiva.
Martín Hernández, un campesino indígena mexiacano de 21 años de edad, nativo de Apan, el personaje principal de la segunda historia de ¡Que viva México!, episodio titulado "Maguey". Foto de [Agustín] Jiménez. Cortesía de S. M. Eisenstein Collective Productions.
Martín Hernández, un campesino indígena mexicano de 21 años de edad, nativo de Apan, el personaje principal de la segunda historia de ¡Que viva México!, episodio titulado “Maguey”. Foto de [Agustín] Jiménez. Cortesía de S. M. Eisenstein Collective Productions.
Mujeres mexicanas de duelo junto al féretro de un niño muerto. Del episodio "Maguey".
Mujeres mexicanas de duelo junto al féretro del niño muerto. Del episodio “Maguey”.
Los indígenas mayas -- una ceremonia funeraria.
Los indígenas mayas — una ceremonia funeraria.
S. M. Eisenstein y G. V. Alexandrov en las ruinas de Chichen Itza, en Yucatán, México. (1931)
S. M. Eisenstein y G. V. Alexandrov sobre las ruinas de Chichen Itzá, en Yucatán, México. (1931)
Eisenstein y Tissé preparan una toma en las pirámides de Teotihuacán, México.
Eisenstein y Tissé preparan una toma en las pirámides de Teotihuacán, México.
En la Hacienda Tetlapayac: himno laboral de los trabajadores mexicanos. Ceremonia diaria al amanecer
En la Hacienda Tetlapayac: himno laboral de los trabajadores mexicanos. Ceremonia diaria al amanecer.
Niña del Istmo de Tehuantepec.
Niña del Istmo de Tehuantepec.
En el país de los magueyes.
En el país de los magueyes.
Un ángulo close-up de la secuencia de la corrida de toros en el episodio titulado "Romance". Foto de Alexandrov.
Un ángulo close up de la secuencia de la corrida de toros en el episodio titulado “Romance”. Foto de Alexandrov.
Peones mexicanos, viendo desde la punta del cerro el paso del funeral
Peones mexicanos, viendo desde la punta del cerro el paso del funeral.
Close-up del indígena mexicano Martín Hernpandez
Close up de Martín Hernández, el indígena mexicano.
Portada del no. 5 de Experimental Cinema correspondiente a febrero de 1934
Portada del no. 5 de Experimental Cinema correspondiente a febrero de 1934. Destaca la Sinopsis completa de ¡Que viva México! de Eisenstein y Alexandrov.

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Guillermo Calles, el primer mexicano en Hollywood

Artículo tomado de http://www.mexfilmarchive.com/ y de la pluma de Rogelio Agrasánchez Jr. director del Agrasánchez Film Archive.

Ser un director de cine mexicano en Los Ángeles, California, durante los años veinte del siglo pasado era considerado algo bastante fuera de lo ordinario. Más inusual era, sin embargo, el físico y tez que presentaba Guillermo Calles: provenía de una familia con raíces indígenas. Su madre descendía de indios Tarahumaras de la Sierra de Chihuahua. Guillermo nació en 1893 y su infancia transcurrió en los campos mineros de Arizona. Su madre y hermano vivieron un tiempo en Clifton, Morenci y Silverbell. Para 1913 el joven de veinte años se encuentra trabajando en los Estudios Lubin de Los Ángeles. Ese año Calles actuó en la película A Mexican Tragedy. También tuvo apariciones en varias películas producidas por Jesse Ladky y dirigidas por Cecil B. DeMille, entre las que destacan: Joan of Arc, The Squaw Man y The Virginian.

Posteriormente Calles se integró al equipo de la Vitagraph Company, donde William Duncan le ofreció un contrato por cinco años. En Vitagraph, Calles interpretó personajes indios, la mayoría de las veces sin darle el crédito en la pantalla; en algunas ocasiones, cuando sí le daban el crédito lo nombraban William o Willie Calles. Actuó en seriales como The Fighting Trail, Smashing Barries, A Fight for Millions y Man of Might por mencionar algunos. Los seriales los constituían varias cintas que de manera uniforme contaban una aventura y se estrenaba un capítulo por semana. Normalmente estaban constituías por una docena de películas. Por mencionar un serial mexicano de la época y que por desgracia se mutiló para convertirla en un largometraje: El automóvil gris de Enrique Rosas. Durante su estancia en Vitagraph, aparte de ser un actor consumado, Calles se convirtió en experto en varias fases del quehacer cinematográfico. Su ambición era convertirse en director. Los ejecutivos de la Vitagraph estuvieron de acuerdo en darle la oportunidad de alcanzar su sueño, siempre y cuando adquiriera la ciudadanía americana. Calles desdeñó renunciar a la ciudadanía mexicana, por lo que la oportunidad de dirigir se esfumó. Por primera vez en varios años, se encontró sin contrato con alguna compañía.

El espíritu aventurero de Calles lo llevó a ir a la Ciudad de México donde se unió con otro visionario y pionero del cine nacional, Miguel Contreras Torres. Imbuidos de un nacionalismo a ultranza, los dos hombres filmaron De raza azteca. En el film, Contreras Torres se veía a sí mismo como un intrépido ranchero quien se hace amigo de un descendiente de los aztecas (Calles). Resulta que el indígena y el hacendado usan anillos similares, lo que prueba que ambos poseen sangre azteca. De una rara mezcolanza, De raza azteca también incluía a un grupo de bandidos que más bien parecen vaqueros texanos. Después de cometer varios crímenes y herir por error al indio, los bandidos son finalmente aprehendidos. Cuando se estrenó la película, los críticos cinematográficos señalaron que la cinta reafirmaba los peores estereotipos creados por Hollywood. Los periodistas también comentaron lo absurdo que resultaba el guión pues estaba filmada “en el clásico estilo de los seriales de William Duncan.” La cinta pudo haber tenido varias deficiencias, sin embargo el público mexicano la disfrutó mucho, así como los  hispanohablantes en los Estados Unidos.

Después de esta colaboración, Calles regresó a Hollywood para continuar su trabajo como actor. Su carrera continuó viento en popa hasta mediados de los años 20. Su presencia en pantalla en la película Behind Two Guns le dio una cierta fama. La película, un western filmado en 1924 fue dirigido por Robert N. Bradbury y producido por Anthony J. Xydias. En esta cinta de aventuras y duración de una hora, Calles interpreta un apache llamado “Águila pie lento”, el ayudante de Elijah Cutter, el héroe interpretado por J. B. Warner. El dúo se encarga de descubrir al ladrón de una diligencia, quien utiliza el hipnotismo para que otras personas sean las que roben por él. Behind Two Guns es una de las pocas cintas mudas donde Calles actúa que sobrevive.

Guillermo calles actuó en otras cintas hechas por el equipo conformado por Xydias y Bradbury, donde el protagonista fue Roy Stewart. Al menos, una de ellas ha sobrevivido. Se trata de With Daniel Boone through the Wilderness de 1926. Neal Hart también lo utilizó en varias de sus cintas, entre las que destacan The Fighting Strain, The Purple Brand y The Veredict of the Desert. Pero para Guillermo Calles eso no era suficiente, él quería dirigir sus propias películas. El declive de los seriales lo obligó, después de 1925, a buscar nuevas oportunidades.

Guillermo Calles 2

En 1926, finalmente logró producir, dirigir y protagonizar El indio yaqui. La película filmada en los Estudios Universal de California y en Sonora, México. Varios de los amigos y conocidos de Calles, actores ocasionales, se involucraron en el proyecto: Neal Hart, Roy Stewart, Betty Brown, Joe Ryan y Walter Shumway. El resto del elenco lo conformaron José Duarte, Agustina López, Juan V. Calles y José Domínguez.

La cinta trata de un indio yaqui, Ramón Tollos, quien busca refugio en un pueblo de Arizona a raíz del asesinato de su padre a manos de un desalmado hacendado mexicano. Poco después, nace un amor platónico entre Ramón y la bella Betty Anderson. Sin embargo, ella termina siendo violada por un rico hacendado y acaba suicidándose. Como venganza, Ramón mata al rico hacendado, pero durante la pelea es herido de muerte por los pistoleros de éste. El indio yaqui es enterrado junto a Betty y la cinta finaliza con imágenes de Ramón y su enamorada “subiendo las escalares para llegar al trono más alto.”

A pesar de ser filmada con recursos muy limitados, El indio yaqui tuvo un gran impacto en las audiencias hispanohablantes. Una de sus virtudes fue la restauración del orgullo de muchos mexicanos que vivían en Estados Unidos a quienes se les había vilipendiado en varias imágenes del cine hollywoodense. Por esta razón, muchos asistentes vieron con entusiasmo y orgullo al personaje indígena quien con coraje y autosacrificio se sobreponía a toda vicisitud. Después de su proyección en California, Arizona y Texas se estrenó en la ciudad de México en marzo de 1927 y posteriormente en Veracruz, Mérida y otras ciudades del país.

En El indio yaqui, el primer perro actor del cine nacional hizo su debut: fue Águila, el bulldog de Calles, el cual se supone le regalo Rodolfo Valentino.

Guillermo Calles y el Pascual Ortiz Rubio en el Castillo de Chapultepec
Guillermo Calles y el Pascual Ortiz Rubio en el Castillo de Chapultepec

A continuación, Calles filmó Raza de bronce, una cinta de corte nacionalista y patriótica que buscaba restablecer un visión positiva de la ciudad de Mexicali. Producida por el empresario local Rafael Corella, la película presentaba “los magníficos edificios y los avances más palpables de la ciudad.” La trama describe a un indio renegado (Guillermo Calles) quien, después de ayudar a la defensa de Mexicali de los ataques filibusteros, recupera su orgullo racial y étnico. Las escenas de batallas fueron actuadas por efectivos del ejército nacional.

Al año siguiente, Calles dirigió y protagonizó Sol de gloria, filme que se estrenó en el teatro México de Los Ángeles en 1928, donde La Opinión, periódico de habla hispana, la alabó como “Non Plus Ultra” y la promovió anunciando que la noche del estreno varias luminarias asistirían: Charles Chaplin, Lita Grey, Roy D’Arcy y William Duncan entre otros. El diario hispano publicó varios anuncios para promover Sol de gloria donde se destacaba que era “la mejor película mexicana que posee como sus temas centrales el amor, la intriga, el misterio, animales feroces, ejecuciones por fusilamiento y emocionantes escenas de gran impacto.”

Después de la première, Sol de gloria se proyectó en varios cines de California y otros estados del país norteño. Willie Calles y la actriz protagonista, Carmen La Roux, viajaron a Texas para promover el filme. Después de una première en Houston, la película se proyectó en el Teatro Nacional de San Antonio en enero de 1929. Como de costumbre, Calles subió al escenario para agradecer la presencia del público donde “explicó que su trabajo intentaba ser la base para la creación de una industria cinematográfica mexicana.” Continuamente era acompañado por su perro Águila, al cual Calles hacía recrear algunos trucos para el respetable. También era recurrente, que cuando se exhibían las películas nacionalistas de Calles, éste se presentara vestido con un elaborado disfraz de caballero azteca.

El éxito de Sol de gloria, pavimentó el camino para que Guillermo Calles filmara su cuarta película. A mediados de 1929 Calles se encuentra en plena filmación del drama Dios y ley, cinta que incluía escenas filmadas en las playas de Malibu. Guillermo Calles, Carmen Guerrero y como el villano José Domínguez estelarizan la cinta. La película de nueve rollos muestra varios efectos especiales en la escena climática: un destructivo terremoto y la erupción de un volcán en la tropical Tehuantepec. A pesar de que Dios y ley se filmó de forma muda, el director le adicionó luego una banda sonora sincrónica a varios de los rollos. Cuando esta nueva versión se distribuyó, los críticos en Los Ángeles consideraron que le quitaba “fluidez en los diálogos y en las intenciones dramáticas.” Sin embargo, el público continuó llenando los cines para ver la última obra de Guillermo Calles, quien se había convertido de alguna forma en un cineasta controversial. En Phoenix, Arizona, Dios y ley inflamó los sentimientos mexicanos de algunos espectadores. Se quejaron que la cinta “mostraba una vida de salvajes y llena de crímenes” y la consideraron una “muy mala propaganda para el país y los mexicanos.” Es probable que las muestras de descontento nulificaran el verdadero significado que buscaba mostrar la película. Cincuenta años después ya sin la presencia de Guillermo Calles, la cinta se convirtió en un ejemplo pionero de las primeras películas mexicanas que experimentó con el sonido.

Guillermo Calles

En todos sus proyectos, Calles siempre tuvo el apoyo de su numerosa familia: su madre y hermana, así como varios sobrinos y sobrinas quienes aparecen en varios de sus filmes. Su sobrino José – tan solo tres años más joven que Calles – fue más conocido como José Domínguez y siguió una carrera en cine y televisión como actor de reparto durante varias décadas.

A continuación, Calles produjo y dirigió El charro en 1930; película ésta bastante oscura, pues los únicos documentos que prueban su existencia son algunos anuncios, fotografías y contados “lobby cards”.

Después de esta cinta, Calles tuvo la oportunidad de dirigir Regeneración, una cinta parlante filmada en Hollywood y producida por J. H. Hoffberg. Esta cinta de cinco rollos cuenta los últimos años de un actor de teatro alcohólico. Entre los actores que actuaron en este filme se encuentran la popular cantante Dorita Ceprano y los hermanos Areu. Regeneración se estrenó en Los Ángeles en el Teatro California en diciembre de 1930, justo al mismo tiempo que iniciaba la recesión causada por el crack de 1929. Regeneración tuvo una larga vida ya que formó parte del espectáculo de Ceprano durante cerca de diez años. La llegada del sonido y los años de depresión económica afectaron duramente la carrera de Guillermo Calles.

A pesar de los problemas, Calles planeó filmar un travelogue (especie de documentales que describían viajes y que estuvieron en boga durante la primera parte del Siglo XX) a inicios de 1932. Quería mostrar al mundo el verdadero México. Viajar en coche desde Los Ángeles a la ciudad de México sería el marco perfecto para descubrir personas y lugares nunca antes filmados. El viaje sería hecho durante el trayecto por la nueva carretera que el gobierno mexicano construía entre Nogales, Sonora y la ciudad de México.

Con solamente dos mil dólares y un espíritu indomable, Calles inició su aventura. Convenció a su esposa, Angelita Salcedo y su amigo de la Vitagraph, el fotógrafo Ernie Smith de que lo acompañaran en el viaje. Incluyó en el periplo a su perro Águila y a bordo de su Cadillac inició el viaje. El periódico La Opinión reportó el inició de la filmación en enero de 1932. El alcalde de Los Ángeles, John C. Porter, habló para la cámara y le entregó una carta a Calles para que se la entregara al Presidente de México a su llegada a la capital.

El viaje siguió la ruta del Pacífico a través de los estados de Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Michoacán y finalmente México. Guillermo Calles buscó de todas las formas posibles hacer de la filmación un evento lo más posible tranquilo, pues llevaba consigo varias cartas de recomendación emitidas por el cónsul de México en Los Ángeles para que las autoridades locales de los puntos geográficos por donde pasara le brindaran toda la ayuda posible. Durante los traslados por carretera su fotógrafo, Ernie Smith, capturó en cinta monumentales vistas naturales del norte del país, mientras que en los poblados y ciudades filmaba escenas callejeras, monumentos arquitectónicos, iglesias, así como carnavales, casamientos y cualquier evento social que presenciaran. En otras ocasiones, Calles se reunía con líderes indígenas de varias etnias, tales como Coras, Huicholes y Yaquis quienes lo agasajaban con regalos y artesanías. Uno de los momentos más destacados del travelogue es la imponente vista de Plan de Barrancas, donde se aprecia la magnificencia del cañón. En Plan de Barrancas, Calles se reunió con el Coronel Filiberto Gómez, funcionario responsable de la construcción de la carretera donde filmó a cientos de obreros en plena faena.

La filmación continuó durante todo el viaje hasta que llegaron a la capital donde Calles se logró reunir con el Presidente de México, Pascual Ortiz Rubio en el Castillo de Chapultepec. En una escena, filmada en el patio del castillo se ve a Guillermo Calles entregando la carta del alcalde de Los Ángeles al presidente. Le tomó a Calles cerca de tres meses terminar el viaje. Al regresar a Estados Unidos, Calles se encaminó a la Casa Eastman para proceder a revelar y editar el documental que tituló Pro-Patria. Con una longitud de nueve rollos y la narración del periodista Gabriel Navarro, el documental tuvo su première en el Teatro México de Los Ángeles en julio de 1932. Muchos invitados especiales acudieron a la noche del estreno, entre los que destacó la presencia del actor y cantante José Mojica. Para febrero, Calles empacó sus cosas y el documental para encaminarse a la ciudad de México para su exhibición en el país.

Guillermo el Indio Calles

Al igual que las cintas filmadas previamente por Calles, Pro-Patria fue olvidada y nunca más se exhibió públicamente. Las películas mudas de Calles están perdidas o se destruyeron, sin embargo Pro-Patria logró sobrevivir los avatares del tiempo, a pesar que el dueño del documental no lo hace público.

También en 1932, pero a finales, Calles tomó una decisión trascendental en su vida: se mudó de California a la ciudad de México, donde al poco tiempo se encontró dirigiendo películas y actuando en varias de ellas. Debido a su perfil indígena, Calles sufrió discriminación en el medio cinematográfico nacional y a fines de la década dejó de dirigir y tuvo un retiro temporal de la actuación.

Para 1943, reapareció como actor y continuó actuando por el resto de su vida en breves papeles en el cine nacional y algunas cintas hollywoodenses filmadas en México como la gran obra de John Huston El tesoro de la Sierra Madre con Humphrey Bogart.

Los productores Rosas Priego tuvieron la idea de contratar a Calles para dirigir un serie de cintas en 1954, pero se encontraron con la negativa del sindicato de directores, sindicato del cual el mismo Calles había sido fundador. Calles consideró esto una afrenta a su condición de trabajador y comenzó una huelga de hambre durante tres días para hacerse escuchar. El sindicato reculó, pero Calles nunca volvió a dirigir. Murió en 1958.

(traducción LRE)

 

Directores de cine mudo en México (1896-1930). La Calle de octubre 22, 2012

El cine silente mexicano es de por sí poco conocido y sus directores francamente ignorados. Con la ayuda de la obras de Perla Ciuk, Diccionario de directores editado por Conaculta y la Cineteca Nacional y el Índice general del cine mexicano de Moisés Viñas, coedición del Conaculta e Imcine, compilé una lista de directores del cine mudo nacional. Por ello, incluyo a todo director, aún nacido en el extranjero, que haya filmado en México entre 1896 y 1930. Hoy presento la lista de estos personajes, muchos de los cuales nunca se consideraron directores de cine, pero que plasmaron los cimientos del cine mexicano.

Es notable la inclusión de varias mujeres, sobresaliendo Mimí Derba, quien incursionó al cine parlante donde dejó escuela; así como de familias como la de los hermanos Becerril y los hermanos Alva. Un gran porcentaje de los nombres en la lista no es mexicano; son norteamericanos, españoles, cubanos, italianos o sus descendientes. Característica común en la gran mayoría de ellos fue su aprendizaje en Hollywood, sobre todo los pertenecientes a la década de los veinte.

Los años marcados a la derecha indican aquellos en los que estuvieron activos como directores. En la mayoría de los casos solo hay un año, lo que nos muestra que eran bastante efímeras las carreras de director, además de que aventurarse a crear cine en esa época requería francamente de un esfuerzo titánico por parte de los involucrados. Algunos iniciaron su carrera dentro del cine mudo, sin embargo su legado es posterior al cine silente; Juan Bustillo Oro es un ejemplo. Las listas todas son perfectibles y ésta que presento es un primer acercamiento a los pioneros, hoy olvidados del cine nacional.

Destacan varios directores, tales como Manuel Gamio, antropólogo iniciador del moderno indigenismo y cineasta que filma sus excavaciones, así como documentales etnográficos; Enrique Echániz, empresario quien tuvo como socios a Salvador Toscano y Enrique Rosas y fundó la Empresa Cinematográfica Mexicana, además de ser dueño de uno de los primeros cines del país, el Teatro Riva Palacio; el fotógrafo y argumentista Luis Márquez Romay responsable del argumento de la película Janitzio de Carlos Navarro (1934); Gus Águila, pseudónimo de Antonio Guzmán Aguilera, quien siendo excelente guionista de cine se aventura un par de veces a dirigirlo; Antonio Ocañas quien trabaja para Carlos Mongrand, al cual ya le he dedicado un par de artículos, y con él visita Francia de donde regresa con una cámara cinematográfica para luego tener una larga y fructífera relación laboral con Salvador Toscano; Carlos Noriega Hope utilizó el pseudónimo de Silvestre Bonnard cuando escribió en El Universal sus reseñas de cine y desde 1920 hasta su muerte en 1934 fue director de El Universal Ilustrado; por último, Enrique Moulinié, pionero del cinematógrafo y uno de los primeros en filmar vistas en México y encabezar una empresa itinerante que viaja por el centro del país durante la primera década del siglo XX.

De los incluidos en la parte final destacan tres verdaderos pioneros de la cinematografía: Gabriel Veyre, representante de los hermanos Lumière, junto con Bon Bernard, e introductor del cinematógrafo al país. En agosto de 1896 escenifica la primera proyección de cine cuando lo presenta a Porfirio Díaz y ocho días después en la calle de Plateros para el público. Salvador Toscano y Enrique Rosas son de los primeros empresarios itinerantes que dan exhibiciones en provincia. Enrique Rosas estuvo en Toluca en 1904 dando una serie de funciones. Respecto al primero, en Ocoyoacac se localiza la Fundación Salvador Toscano, centro de investigación, divulgación y preservación del acervo cinematográfico.

Otros personajes emblemáticos son Fernando Orozco y Berra, militar carrancista, teniente coronel, a quien la Secretaría de Guerra y Marina encomienda la dirección de un par de filmes basados en argumentos suyos; Gustavo Sáenz de Sicilia, director sumamente conservador quien “insiste en la fatalidad de la virtud social y de clase”; también se distingue como productor y ejecutivo de la Compañía Nacional Productora de Películas; otro pionero es William Taylor Casanova, caso muy localista, pues presenta en San Juan Bautista, hoy Villahermosa, el cinematógrafo en el Teatro Merino, aparte se le atribuye haber filmado el documental Desafío en México en 1897; Roaul Walsh es un caso sui generis, dirigió en Hollywood a Humphrey Bogart, Errol Flynn y James Cagney en la década de los cuarenta del siglo pasado, sin embargo en 1914 estaba en México codirigiendo una película sobre Pancho Villa donde el célebre revolucionario se interpreta a sí mismo, pero eso es arena de otro costal. Para los que deseen profundizar más sobre Villa en el cine les recomiendo la obra de Aurelio de los Reyes, Con Villa en México, testimonios de camarógrafos norteamericanos en la revolución editado por la UNAM en colaboración con el INEHRM (Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana.

Se han dejado de reconocer los aportes que al cine nacional hicieron los directores mencionados en esta lista, salvo contadas excepciones, ya sea por la dificultad para encontrar datos duros en las fuentes primarias o por haber desaparecido los personajes del mundo público y no haber dejado huella que seguir. Quede pues sólo mencionar que los años a la derecha se refieren al período en que dirigieron cine mudo.

  1. Abitia, Jesús                                               1914-1929
  2. Adams, Lester Oriel                                  1928
  3. Aguilar, Juan Carlos                                  1908-1910
  4. Aguirre, Ignacio                                         1897
  5. Alcalde, Jorge                                             1907
  6. Alva, Hermanos                                         1910-1913
  7. Alva, Ramón                                               1910 y 1923
  8. Alva Edison, Thomas                                1898 y 1902
  9. Álvarez, Ángel Ernesto                            1923-1930
  10. Amador, Charles                                       1930
  11. Aragón, Arnulfo y Óscar                          1924
  12. Arozamena, Eduardo “Nanche”              1917
  13. Arthenack, Juan                                        1919
  14. Badía, Santos                                             1921 y 1927
  15. Barreiro, Román J.                                   1904 y 1906
  16. Becerril, Hermanos                                  1899-1913
  17. Bell, Alberto y Jorge                                1922 y 1933
  18. Beltrán, Cándida                                       1928
  19. Bermúdez Zataraín, Rafael                     1918 y 1921
  20. Bouvi, Federico                                         1910 y 1925
  21. Bustillo Oro, Juan                                     1927
  22. Calles, Guillermo “El Indio”                    1921-1929
  23. Campana                                                    1905
  24. Campo, Carlos                                           1924
  25. Campos, Mariano                                     1926
  26. Canals de Homs, Juan                              1919-1921
  27. Castilla, Enrique                                        1919-1922
  28. Cava, José                                                  1910 y 1911
  29. Cervantes, Gonzalo T.                             1905
  30. Cirerol, Manuel                                         1916-1925
  31. Contreras Torres, Miguel                        1921-1929
  32. Coss, Joaquín                                             1917 y 1919
  33. Courrich, Luis y George                           1897
  34. Cuéllar, Alfredo B.                                    1920
  35. Dart, Frank S.                                            1913
  36. De la Bandera, Manuel                             1917 y 1919
  37. De Lavillete, Francisco                             1919
  38. De Mezzi, Domingo                                   1917
  39. Derba, Mimí                                              1917
  40. Deuler, E. G.                                              1927
  41. Domínguez, Zeferino                               1923
  42. Duque de Montpensier                           1910
  43. Earle, William P.S.                                    1925
  44. Echániz, Enrique                                       1915 y 1916
  45. Elhers, Adriana y Dolores                       1920 y 1921
  46. Elizondo, Fernando R.                             1920
  47. Fox Martínez, Carlos                               1917
  48. Gallo, Juan                                                1923
  49. Gamio, Manuel                                         1923
  50. García, Julio                                              1923 y 1925
  51. García Moreno, Gabriel                          1925-1927
  52. García Urbizu, Francisco                        1922-1929
  53. Garza, Jesús M.                                        1917
  54. Gómez, Antonio                                        1906
  55. González, Carlos E.                                   1917 y 1919
  56. Guasca o Guasco, Ricardo                       1910
  57. Guz Águila                                                 1922
  58. Haro, Felipe de Jesús                              1906-1917
  59. Harvey, Harry                                          1926
  60. Hernández, Salvador                               1910
  61. Jamet, J.                                                    1917
  62. Kemenydy, Julio                                      1907-1909
  63. Kirkland, David                                        1929
  64. Latham, Otway                                       1897
  65. Lezama, Luis                                            1917-1929
  66. Lezama, Eugenio                                     1926
  67. Macedo y Arbeu, Eduardo                     1917
  68. Márquez Romay, Luis                            1926
  69. Martínez de Arredondo, Carlos             1917 y 1918
  70. Martorell, Eduardo                                 1922 y 1928
  71. Marty, Ramón                                         1919
  72. Medrano, Ignacio                                   1914-1917
  73. Mongrand, Carlos                                  1899-1907
  74. Montoya, Eustacio                                 1915-1921
  75. Moulinié, Enrique                                   1897
  76. Noriega, Manuel                                     1907 y 1916
  77. Noriega, Indalecio                                  1911
  78. Noriega Hope, Carlos                             1921
  79. Ocañas, Antonio F.                                1910-1921
  80. Ojeda, Manuel R.                                   1923-1928
  81. Orozco, Fernando S.                             1907 y 1923
  82. Orozco y Berra, Fernando                   1919 y 1920
  83. Ortiz, José S.                                          1921-1926
  84. Peniche Sierra, Alejandro                     1925
  85. Peredo, Luis                                           1918-1924
  86. Pierkoff o Penkoff, Jorge                      1926
  87. Quezada, Adolfo                                     1922
  88. Ramos, José Manuel                              1917-1920
  89. Rector, Enoch C.                                     1896
  90. Rivera, Enrique                                       1924
  91. Roca                                                          1921
  92. Rosas, Enrique                                        1903-1919
  93. Ruiz, Miguel                                            1917-1924
  94. Sáenz de Sicilia, Gustavo                      1922-1929
  95. Sánchez, Manuel                                    1921-1923
  96. Sierra, Santiago J.                                  1917
  97. Silva, Gustavo                                        1908 y 1909
  98. Sotarriba, Francisco                              1901
  99. Stahl, Carlos                                           1921 y 1924
  100. Stahl, Jorge                                            1905-1928
  101. Taylor Casanova, William                    1897
  102. Tirado, Romualdo                                 1921 y 1930
  103. Torres, Froylán H.                                1922
  104. Toscano, Salvador                                1910-1927
  105. Trens, Julio                                           1926
  106. Turnbull, Roberto                                1921-1925
  107. Urriola, Eduardo                                  1926 y 1927
  108. Urrutia, Aureliano                               1909
  109. Vallejo, Enrique                                   1921 y 1922
  110. Varela, Gonzalo                                   1918
  111. Vasallo, Juan Carlos                           1908
  112. Vázquez, Pedro                                  1911 y 1922
  113. Venier, Augusto                                 1905
  114. Veyre, Gabriel                                   1896
  115. Vollrath, Ernesto                               1919-1922
  116. Walsh, Raoul                                      1914
  117. Wright, George D.                             1918-1919
  118. Zubiaur, Basilio                                 1925 y 1926

 

Charles Amador, el Chaplin mexicano

Artículo de Fedrico Dávalos Orozco que publicó Intolerancia, revista de cine, núm. 07, agosto-septiembre 1990, pp. 82-84:

Charles Amador, el Chaplin mexicano

A finales de 1929 llegó a la ciudad de México, proveniente de los Estados Unidos, Carlos o Charles Amador, conocido por sus imitaciones de Chaplin. Su intención era hacer unas películas en nuestro país. La prensa lo recibió con entusiasmo. Se trataba de otro mexicano que había “triunfado” en Hollywood como Dolores del Río, Ramón Novarro, Lupe Vélez, etc., y que ahora honraba su origen filmando en su patria. Declaró que abriría un concurso para elegir a la actriz que – tal vez – cantaría en su primera producción mexicana. (1)

Charles Amador en Terrible Pesadilla

Por lo que se dice en el párrafo anterior, Amador quería filmar películas sonoras con música y canciones; sin embargo, de su labor no quedó constancia en la prensa. La narración de la experiencia mexicana de Amador hubiera concluido aquí si no se hubieran localizado, en Puebla, hace aproximadamente quince años, cuatro rollos de ocho de una comedia de largometraje filmada y protagonizada por Charles Amador: Terrible pesadilla. Considerando la fecha de su arribo a México y que la compañía productora dedicó la cinta al presidente de la República Ing. Pascual Ortiz Rubio y al gobernador poblano Leónides Andrew Almazán, es probable que la cinta se filmara en Puebla en el año de 1930. Terrible pesadilla parecía llevar en el título su propia autocrítica. Suma de tropiezos, la cinta es un ejemplo significativo del trabajo de Amador como imitador de Chaplin. Entre otras cosas, reunía versiones muy precarias de algunos de los hallazgos cómicos del cine norteamericano: Keystone Cops, las bañistas de Sennett, los pastelazos, las “riesgosas” escenas de los autos que se atraviesan a los tranvías, etc.

Aunque la copia rescatada en Puebla y que preserva la filmoteca de la UNAM es muda, contiene algunos fotomontajes ahí mismo depositados que la anuncian como sonora. En Terrible pesadilla, Amador, el deslucido Charlot azteca encarna a Phill Otto Malo, frustrado aviador. Siendo esperado ansiosamente en la ciudad de Puebla se estrella antes de llegar a su destino. En consecuencia enfrenta varias peripecias: vestido de torero acude a una plaza de toros; en un cabaret coquetea con un travesti creyéndolo mujer, los Keystone Cops acuden al cabaret ante una amenaza de bomba; finalmente, Amador es despertado de su “terrible pesadilla” en un banca del parque por un policía. De los rollos que se conservan (1º, 4º, 5º y 8º) vale la pena destacar la escena de una bailarina danzando el jarabe tapatío de puntitas en zapatillas de ballet (Carmen Desfasiaux) en un cabaret. Sorprendentemente, el sustrato humorístico de la cinta se apoya en los innumerables intertítulos que la plagan. Un humor más bien elemental, lleno de retruécanos y chistes de dudoso gusto.

A continuación, como ilustración del humor verbal de Amador, reproduzco los créditos de Terrible pesadilla transcritos por la filmoteca Luis Buñuel de Puebla:

LA CÍA. CINEMATOGRÁFICA MEXICANA “EL ÁGUILA”, S.A.

PRESENTAN A CHARLES AMADOR EN

TERRIBLE PESADILLA 

REPARTO:

CHARLES AMADOR . . . . . PHILL OTTO MALO

CARMEN ORTIZ . . . . . MARY HUANA

ELÍAS DE HANAN . . . . . JUAN GALLARDO

CARMEN DESFASIAUX . . . . . MERRY CHRISTMAS

ROBERTO GEVARA . . . . . NAPOLEÓN CHURRUCA

AMBROSIO ROJAS . . . . . CATARINO HUARACHE

CARLOS DESFASIAUX . . . . . CORNELIO DEL TORO

HONORATO REYES . . . . . BARTOLINO BELÉN

IGNACIO DÍAZ . . . . . CACAHUATE SALADO

ESCRITA Y DIRIGIDA POR: CHARLES AMADOR

FOTOGRAFÍA DE: RODOLFO ROSAS          TÍTULOS DE: CARLOS LEÓN

ADAPTACIÓN MUSICAL DEL MAESTRO ERNESTO MANGAS V.

DISTRIBUIDOR EXCLUSIVO: ELÍAS DAVID HANAN

4 NORTE 1405                                   PUEBLA, PUE.

&   &   &   &   &

LA CÍA CINEMATOGRÁFICA MEXICANA “EL ÁGUILA”, S. A.

TIENE EL HONOR DE DEDICAR CON TODO RESPETO SU PRIMERA PRODUCCIÓN EN PRO DEL ARTE NACIONAL, AL CIUDADANO PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA INGENIERO DON PASCUAL ORTIZ RUBIO.

IGUALMENTE HACEMOS PRESENTE NUESTRA DEDICATORIA AL C. DR. DON LEÓNIDES ANDREW ALMAZÁN, GOBERNADOR DEL ESTADO DE PUEBLA.

Charles Amador en otra escena de Terrible pasadilla

Pero, ¿quién era Carlos Amador? Los datos sobre su vida y obra son escasos y confusos. En sus presentaciones en nuestro país afirmó que él era Billy West y Charlie Aplin, ambos conocidos imitadores de Chaplin, especialmente el primero. Sin embargo, las fuentes históricas consultadas hasta el momento afirman que son dos personas distintas. A Billy West se le considera hijo de inmigrantes rusos y a Carlos Amador un “actor mexicano” que usó el seudónimo de Charlie Aplin.

Si a lo anterior agregamos que los datos biofilmográficos de ambos son extrañamente coincidentes surge la necesidad de profundizar la investigación para dilucidar el misterio que rodea la vida de Carlos Amador: imitador de Chaplin ¿acaso engañó a sus paisanos haciéndose pasar por Billy West, el “mejor” imitador del cómico inglés?; o bien, ¿acaso engañó a los norteamericanos pues era más prestigioso ser un inmigrado ruso que un emigrado mexicano? Esperamos en poco tiempo poder dilucidar la verdad. Mientras tanto, presentamos algunos datos sobre el Chaplin mexicano, según él mismo los difundió a través de gacetillas periodísticas.

A los tres años fue llevado por sus padres a Los Ángeles, donde más tarde comenzó su carrera cinematográfica como extra. Según sus propias declaraciones en las imitaciones de Chaplin se hizo llamar Billy West, aunque ocasionalmente también se le conoció como Charles Aplin. Según afirmación propia, la primera caracterización de Chaplin la hizo trabajando al lado del actor Douglas Fairbanks en The Nut (Theodore Reed, 1921) (2)

A mediados de 1923 visitó en plan de trabajo la capital mexicana acompañado de Dolly de Wayne representando “escenas cómicas tal como si estuviera frente a la cámara de los estudios cinematográficos” (3) en el teatro Olimpia. Su acto cómico complementaba la proyección de El joven rajah (The Young Rajah, 1922 de Phil Rossen). Una gacetilla decía al respecto lo siguiente:

Una excelente película de leyendas orientales con la mejor interpretación de Rodolfo Valentino, El joven rajah, y la presentación personal del gran imitador de Charles Chaplin, Billy West (su verdadero nombre Carlos Amador)… (4)

Para estas fechas, 1923, Amador declaraba tener en su haber tan sólo dos cintas imitando a Chaplin. (5) En cambio, hacia 1925 ya tenía filmadas “varias docenas de rollos”.

En octubre de 1925 las cortes fallaron en su contra en un litigio promovido por Chaplin, viéndose obligado a cambiar su indumentaria. Los abogados de Amador hicieron una sorprendente defensa de los “derechos” de su defendido para caminar, vestir y maquillarse como Chaplin. Acopiaron una detallada y comprobable cantidad de datos y testimonios señalando que el mostacho, vestuario (sombrero de hongo, bastón de caña, saco, pantalones, zapatos), maquillaje, caminado de pato, etc., no eran exclusivos de Chaplin y habían sido utilizados por diversos comediantes de manera aislada o en diversas combinaciones. El demandante aceptó todas las consideraciones históricas, pero apuntó que incluso si otros habían empleado elementos de su vestuario, el vestuario en su conjunto, unido al nombre de Chaplin eran de su exclusiva propiedad y que conforme a la ley de competencia desleal tenía el derecho de protegerse de los imitadores. Así la corte falló contra Charles Amador y su personaje Charles Aplin, obligándolo a modificar su vestuario. (6)

El falso Chaplin, Carlos Amador

Emilio García Riera menciona una cinta actuada por Amador en 1925, A Day in Tijuana, dirigida por Robert MacKenzie. (7)

Seguramente una investigación más acuciosa nos aportará datos muy interesantes sobre la trayectoria de este mexicano en Hollywood. A diferencia de otros nacionales buscadores de fama en el emporio norteamericano que se forjaron directamente bajo la luz de reflectores como actores o bien asimilaron los diversos oficios relacionados con la producción, Charles Amador ha sido prácticamente olvidado. Aparentemente fracasó su intento de afianzarse en México y no se conocen noticias de sus actividades posteriores.

Notas:

  1. El Universal Ilustrado, núm. 656, diciembre 5 de 1929, pp. 18 y 43.
  2. El Universal Ilustrado, Ibídem; Revista de Revistas, núm. 690, julio 29 de 1923, pp. 12-13.
  3. El Universal Ilustrado, núm. 55, mayo 24 de 1928.
  4. Excélsior, julio 28 de 1929.
  5. Revista de Revistas, núm. 690, julio 29 de 1923; El Universal, abril 18 de 1923.
  6. McCabe, John. Charlie Chaplin. Garden City, N.Y. Doubleday, 1978, pp. 87-88.
  7. García Riera, Emilio. México visto por el cine extranjero, vol. 1. Era-Universidad de Guadalajara. México, 1987, p. 132.

Sobre este filme, Emilio García Riera en el primer volumen de su Historia documental del cine mexicano (p. 17) “no deja pie con bola” al comentar de Terrible pesadilla que:

[e]n efecto, parece una pesadilla – más patética que terrible – lo que se ve en las partes de esta comedia que logró rescatar la Cinemateca Luis Buñuel de Puebla en lo años sesenta y que vienen a ser la mitad, más o menos, de lo muy mal filmado por el jalisciense Amador. Parece ser que Amador, un torpe imitador de Charles Chaplin, trató en vano de hacer sonora su película, y aun logró que Ernesto Mangas le compusiera una “adaptación musical” para acompañar, por ejemplo, una escena de cabaret en la que una bailarina interpreta el jarabe tapatío con modos de ballet (de puntas) y vestida con sombrero charro y falda de china poblana recogida hasta las rodillas. A falta de sonido, Amador acudió a Carlos León (supongo que era el conocido periodista y muy dudoso humorista de ese nombre) para que le redactara unos intertítulos de cuya consternante “gracia” dan idea los nombres de los personajes; sólo se salvó de un nombre sin “chiste” uno de los productores de la cinta, Elías Hanan, que se llamó en la película Juan Gallardo, como el torero de la novela Sangre y arena, del español Vicente Blasco Ibáñez, interpretado en 1922 por Rodolfo Valentino para Hollywood.

Charles Amador en el set de El inocente con Adela Sequeyro Perlita de cabello rubio y Emilio Tuero con sombrero bajo el brazo

Según el  IMDb, Amador murió en Chula Vista en 1974 y le adjudica dos comedias más. Una de ellas, filmada en 1930, también la consigna Moisés Viñas en su Índice general del cine mexicano y se tituló El inocente con Emilio Tuero y Adela Sequeyro Perlita. La otra, solamente es mencionada por el IMDb y se tituló El día del trabajo, filmada en 1935. En ésta, Amador comparte créditos con Ana María Bengoa y Elvira Gosti, quien posteriormente, en 1937, actuó en La mancha de sangre de Adolfo Best Maugard.