Archivo de la categoría: Industria cinematográfica

Noticias y eventos relacionados con los grandes estudios de cine.

The Colonel’s Escape (1912)

Ficha Filmográfica: Producción: Kalem. Director: George Melford. Intérpretes: Carlyle Blackwell, Carl Rhys Price, Alice Joyce, Karl Formes, Jr., Knute Rahm. Existe una copia en el Nederlands Filmmuseum, Amsterdam (35 mm., 273 metros) y se puede ver en línea en Thought Equity.

The Moving Picture World (Vol. XII, No 11, p. 1002)
The Colonel’s Escape. Featuring General C. Rhys Pryce, an insurgent officer, for whom the Mexican Government has offered a reward of $25,000, dead or alive. General Pryce was especially engaged by the Kalem Company for this production. The Moving Picture World del 15 de junio de 1912 (Vol. XII, No 11, p. 1002)

The Moving Picture World del 22 de junio de 1912 (Vol. XII, No. 12, p. 1154) publicó la siguiente sinopsis:

THE COLONEL’S ESCAPE (June 24).–Rhys Pryce, a soldier of fortune, finds James Boyd, a Mexican Custom officer, who has been thrown into a cave by a band of smugglers. A few days later Boyd receives word to intercept arms and ammunition that are being smuggled across the border into Mexico by the insurrectos, whom Pryce has incited to fight for the freedom of their country. Pryce, being hard pressed by the Federals, seeks shelter in Boyd’s house. Boyd readily recognizes the fugitive as the man who befriended him while in distress, and in gratitude he helps Pryce to escape. Boyd’s action, however, has been witnessed by a Federal spy, who reports the affair to the commanding officer. He is court-martialed and sentenced to be shot. Before the execution can take place, however, Boyd’s sister rides with all speed to the insurrecto camp and urges Pryce to save her brother. In answer to her entreaty, Pryce, at the head of a strong part of insurrectos, arrives just in time to save Boyd and defeat the Federals.

The Motion Picture Story Magazine de julio de 1912 (Vol. III, p. 141)
THE COLONEL’S ESCAPE. An incident of the recent Mexican revolution featuring General C. Rhys Pryce, for whose body, dead or alive, the Mexican Government offers a reward of $25,000. The Motion Picture Story Magazine de julio de 1912 (Vol. III, p. 141)

Los dos anuncios que se reproducen arriba mencionan que el protagonista de la cinta, Carl Rhys Pryce, es buscado por el gobierno mexicano, vivo o muerto, además de ofrecer una recompensa de $25,000.

Otro comentario aparece en The Short Films of Alice Joyce:

Another Mexican war film from Kalem. C. Rhys Pryce (apparently playing himself) is a soldier who is on the side of the Mexican rebels. He rescues Carlyle Blackwell, apparently on the side of the Federales, and takes him to a house where Alice Joyce gives him some water. When the rebel man is chased and hides in Alice’s house, Blackwell recognizes him and lets him go (with an interesting shot of them watching the escape through a window. Unfortunately the federales arrest Blackwell and are about to execute him for treason when Alice rides to the rebel camp and informs the man, who leads the rebels in an attack on the federales, in a large confusing battle with lots of men and gunpowder. Apparently Blackwell then changes sides and they go back to Alice’s house. Interesting that Kalem films sided with the rebels in the Mexican war and that this film stars a soldier of fortune appearing under his own name.

Margarita de Orellana en La mirada circular (p. 147) menciona que:

En El escape del coronel (1912), el comercio ilegal de armas a través de la frontera vuelve a ser patriótico porque los contrabandistas han sido influenciados por un buen norteamericano que los convence de luchar por la libertad de su país.

Por su parte, Emilio García Riera en México visto por el cine extranjero (Vol. 1, p. 49) comenta:

Más común en las películas de la Kalem fue la expresión de un whishful thinking -ilusión voluntariosa- alentado por el viejo Destino Manifiesto: en 1911, otras tres cintas de la Kalem -una de abril, The Insurrecto, y dos de noviembre, A Prisoner of Mexico y The American Insurrecto– propusieron a héroes norteamericanos como cabecillas de revolucionarios mexicanos. Esa suerte de inversión imaginaria en heroísmo y capacidad de liderazgo (leadership), previsora de futuros beneficios políticos y económicos, también fue hecha en The Colonel’s Escape, cinta presentada por la Kalem en junio de 1912.

Las razones por las cuales Carl Rhys Pryce era buscado por la justicia mexicana son explicadas por Doralicia Carmona en Memoria Política de México donde documenta la toma de Tijuana por fuerzas magonistas:

Carl Ap Rhys Price
El “soldado de fortuna” Carl Rhys Price en Tijuana

Carl Rhys Pryce y J. L. Hopkins marchan de Mexicali, B. C. N., a Tijuana, para expropiar tierras, industrias y demás medios de trabajo, para entregarlos al pueblo. La acción se enmarca dentro de la expedición floresmagonista a Baja California.

Los grupos armados que combatieron en Baja California por la causa magonista, bajo la dirección política de los liberales de Los Ángeles, eran extranjeros, la mayoría: norteamericanos o europeos que se solidarizaron con los liberales; algunos con convicciones como Jack Mosby; otros, resultaron ser simples aventureros como Carl Rhys Price, que desapareció con los fondos recaudados.

El 9 de mayo los revolucionarios al mando de Sam Wood y Sam Pryce tomarán Tijuana, después de un día de combate; controlarán Tecate, Los Algodones y Tijuana, pero no podrán tomar Ensenada.

Los rollos del cine revolucionario

Cine Silente Mexicano está en deuda con el Dr. Juan Felipe Leal por su amablidad al haber compartido con este blog el extenso ensayo Los rollos del cine revolucionario, el cual llevó a cabo junto con Aleksandra Jablonska.

Para una mejor y más amigable navegación por este extenso ensayo se enumeran las diversas secciones en que está dividido y que corresponde a cada una de las 18 páginas electrónicas que lo componen (son los cuadros negros que aparecen al final):

1. Desarrollo y expansión. 2. La imagen del poder. 3. El cine como testimonio social. 4. Las tendencias realistas y formativas en el cine. 5. El cine de ficción de la Revolución mexicana. 6. Los noticieros cinematográficos. 7. Las revistas de cine. 8. Del “orden y progreso” a la batalla. 9. Camarógrafos mexicanos: Antonio F. Ocañas. 10. Camarógrafos mexicanos: Salvador Toscano. 11. Camarógrafos mexicanos: Los hermanos Alva. 12. Camarógrafos mexicanos: Enrique Rosas. 13. Camarógrafos mexicanos: La familia Becerril. 14. Camarógrafos mexicanos: Jesús H. Abitia. 15. La batalla y su sombra. 16. ¿Sólo la visión de los vencedores? 17. Identificación de imágenes. 18. Notas

Los rollos del cine revolucionario

Juan Felipe Leal y Aleksandra Jablonska 1

El cine, como todos los medios de expresión, está inserto en un contexto definido. Es, como escribió Antonio Costa, “lo que en una sociedad, en un periodo histórico, en una determinada coyuntura político-cultural o en un cierto grupo social, se decide que sea”. 2 Es, a la vez, un fenómeno complejo que se articula de distintas maneras con los diversos ámbitos de lo social y que, por tanto, puede ser estudiado desde diferentes perspectivas. El cine como industria tiene que ser analizado en sus determinaciones económicas, el cine como técnica debe verse como parte del desarrollo tecno-científico en una sociedad determinada y, finalmente, el cine como un sistema de representaciones puede ser estudiado como un fenómeno sociológico, psicológico y estético. En este último caso la reflexión gira en torno a los significados de su contenido, a las formas en que el cine, como un medio de expresión particular, logra comunicarlos, a las maneras como reelabora y expresa el imaginario colectivo. Esta última forma de aproximación al estudio de las películas en una época determinada es la que permite acercarme a la problemática de mi interés. De una manera crudamente empírica, si se quiere, podríamos plantearla de la siguiente manera: frente a los demás medios de expresión que abordaron el tema de la Revolución mexicana, ¿de qué manera dio cuenta el cine nacional de la gesta armada en el mismo momento en el que ésta estaba ocurriendo?, ¿cómo y a través de qué instrumentos representó e interpretó el conjunto de acontecimientos político-militares que se sucedieron entre 1910 y 1920?

Desarrollo y expansión

Si partimos de una visión histórica y social del cine debemos remontarnos a sus orígenes para destacar algunas características que acompañaron a la producción fílmica desde que dio sus primeros pasos a finales del siglo diecinueve.

Nacida como consecuencia de la revolución industrial —y de la consolidación de la burguesía en el poder— la producción cinematográfica fue sometida desde sus inicios a la lógica de la expansión industrial, a la lucha por los mercados, a la tendencia a la concentración industrial y a la dependencia de la banca.

El desarrollo de este proceso fue muy desigual en México: la exhibición creció rápida e ininterrumpidamente desde 1896, la distribución formalizó su red hacia 1906 y la producción cobró modalidades industriales sólo a partir de 1917. Durante el porfirismo las salas de cine estaban en manos de una miríada de pequeños empresarios nacionales; en la distribución predominaban las agencias Pathé y Edison, pero había también multitud de distribuidores independientes que explotaban películas de segunda mano; y en la producción abundaban las empresas familiares.

Lo cierto es que la mayoría de las empresas cinematográficas eran familiares y operaban primordialmente en la exhibición —el ramo más rentable—, pero también se desempeñaban en la distribución —de cintas viejas y desgastadas— y ocasionalmente incursionaban en la producción. Ejemplos característicos son los de Carlos Mongrand o Enrique Moulinié, quienes viajaban con esposa e hijos a sus innumerables giras; el de los hermanos Alva y sus tíos, jovencitos emprendedores todos ellos; el de la viuda de Alcalde y su hijo, Jorge A. Alcalde, en sus primeros tiempos, o el de Salvador Toscano, su madre, doña Refugio, y su hermano Ricardo. En su evolución, estas empresas familiares tendían a romper la estructura de trabajo que las caracterizaba y a seguir procesos laborales más diferenciados. Contrataban, por ejemplo, ayudantes externos o se asociaban con otros empresarios para extender el campo de sus actividades, aunque no de manera sostenida y estable: ayudantes y socios cambiaban una y otra vez.

Henri Moulinié
Imagen No. 1: Henri Moulinié abandonó a su natal Francia por México y en nuestro país dejó un floreciente negocio de lechería por el cinematógrafo. Con mujer e hijos hizo la legua en el territorio nacional, sobre todo en el norte del país y, una vez establecido en la Ciudad de México, fundó un centro de diversiones llamado El Palacio Encantado. Posteriormente, con el concurso de Ernesto Pugibet y el firme apoyo de su esposa, organizó el cinematógrafo al aire libre de El Buen Tono. También fue promotor de la Unión Cinematográfica, S.A.

Pero en otros países —lugares de nacimiento del cine— la producción cinematográfica transitó aceleradamente de los mercados competitivos a los mercados monopólicos u oligopólicos. En Francia, los pequeños talleres familiares de los hermanos Lumière pronto sucumbieron ante el embate de Pathé Frères de Paris y de Léon Gaumont et Compagnie. Ambas, empresas que se expandieron —horizontal y verticalmente— y que florecieron más allá de las colonias que formaban parte del imperio francés. 3 Un proceso similar tuvo lugar en Estados Unidos, donde el monopolio organizado por Thomas Alva Edison —The Motion Picture Patents Company— subordinó desde 1909 y hasta 1915 a las demás empresas productoras, distribuidoras y exhibidoras de cine, fecha, esta última, en la que un fallo de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos determinó la disolución del trust. 4

Los rollos perdidos de Pancho Villa de Gregorio Rocha

Para saber más sobre Los rollos perdidos de Pancho Villa una entrevista con Gregorio Rocha, director del documental.

The Bravery of Dora (1912)

The Moving Picture World del 28 de diciembre de 1912 (Vol. XIV, No. 13, p. 1325) publicó una sinopsis de la película y anuncia como fecha de estreno el 31 de diciembre:

The Bravery of Dora (1912)

THE BRAVERY OF DORA (Dec. 31).—Dora Miller and her father together with Juan, a young half breed, live peacefully at their ranch along the Rio Grande. Juan is in love with Dora and she is not averse to him. One morning while the little family is seated at breakfast, shots are heard outside. A party of U. S. soldiers has been attacked by Mexican troops and retreating as they fight, finally taking refuge in the Miller homestead. The doors and windows are barricaded and a sharp fight ensues. Juan, the half breed, at first to fire against the people whose blood runs in his veins, but at last infuriated by the sight of a wound received by Dora, he grabs the rifle and begins firing furiously. Ho is thus engaged as the Mexican troops break into the house and is captured by them and locked in an upstairs room.

The commanding officer of the Mexican forces promises to shoot Juan the next miming. That night, however, Dora manages to get into the room where Juan is confined and smuggles to him a rope with which he escapes. The next morning, the Mexican officer sends for Juan to carry out his threat of shooting him and much to the surprise of the guard when the room is opened, out steps Dora. Furious at the escape of his victim, the Mexican promptly arrests Dora’s father and tells her that should her half breed lover not return by afternoon, the father will take his place in, front of a firing squad.

In the meantime, Juan is hastening at breakneck speed on a horse taken from the Mexicans, to secure aid. Arriving at the camp of an American patrol, he gets the sergeant in charge to accompany him and with the entire troop cavalry rushes back to the Miller homestead, arriving just in time to prevent the execution of the old man by the Mexicans.

 

The Moving Picture World del 4 de enero de 1913 (Vol. XV, No. 1, p. 20)
A thrilling story of ranch life, in which a skirmish between Mexicans and U. S. troops and the quick wit of a sweetheart play important parts. The Moving Picture World del 4 de enero de 1913 (Vol. XV, No. 1, p. 20)

En el Betzwood Movie Database se consigna sobre la cinta la siguiente información:

The Bravery of Dora

An elderly father and his daughter Dora discover Juan falling down by the side of the road and bring him back home to recover. Described as a half breed in the inter-titles [for unknown reasons], we are given to understand that Juan is half Mexican. The film seems to be set during the later Mexican Revolution, specifically in American territory in the Mexican Border War, which was fought between independence fighters, federals, and the various U.S. armed forces. Soon a U.S. Army division finds refuge in Dora’s family home, and there is a shoot-out with Mexican forces, in which the Mexicans prevail. Juan refuses to shoot at the Mexican side, citing mixed loyalties. Soon he is captured by the Mexican soldiers who nonetheless brand him a traitor and sentence him to death on the morrow. Dora hatches a plot to rescue Juan, as they have become attached, and helps him to escape. Juan races off to the US forces, who race back to the scene, saving Dora and her father who has now become a replacement for the missing Juan in punishment to Dora. According to the added titles, at the end Juan saves the day and wins Dora for his own.

Lubin Manufacturing Company, 1912. Running time: 17 minutes. Produced by Siegmund Lubin. Featuring Earl Metcalfe, Edna Payne and E.J. Phillips.

Library copy: DVD transfer of library VHS copy of Betzwood Archive 16mm film print, as restored by the Museum of Modern Art. Please note that the final scene featuring the rescue is missing, as noted in the inter-title added by the Museum of Modern Art at the time of their restoration of this film.

El periódico Colonist de Nueva Zelanda en el ejemplar del 25 de octubre de 1913 (Vol. LV, No. 13842, p. 7) en su columna Permanent Pictures dedicada a los espectáculos, publicó:

… On Monday (Labour Day) a special holiday matinee will be given, commencing at 2:30, when a complete new programme will be screened, headed by the Nat Pinkerton detective story, “The Secret Cupboard.” Other items are: “The Misunderstood Boy,” A. B. drama; “Calamity Anne’s Beauty,” Flying A. comedy; “Bravery of Dora,” Lubin. drama…

El periódico neozelandés Marlborough Express del 8 de diciembre de 1913 (Vol. XLVII, No. 288, p. 5)
El periódico neozelandés Marlborough Express del 8 de diciembre de 1913 (Vol. XLVII, No. 288, p. 5)

En La mirada circular (p. 169), Margarita de Orellana apunta que:

Una de las formas en las cuales el cine de ficción redimía a los mexicanos era cuando éstos se subordinaban a los estadounidenses, traicionando a sus paisanos. En El valor de Dora (1912), un personaje chicano se encuentra en un rancho norteamericano en medio de una batalla entre mexicanos y estadounidenses. Se niega a disparar contra los suyos, pero al ver cómo una bala hiere a Dora Miller, de quien está enamorado, dispara. Es al fin atrapado por los mexicanos y condenado a muerte por traición. Pronto lo salvan los militares norteamericanos.

Emilio García Riera en México visto por el cine extranjero (p. 54) menciona que:

Los defectos mexicanos eran naturalmente resaltados por el contraste con las virtudes anglosajonas, y si alguna virtud mexicana mereció aprecio, fue sobre todo la propiciadora de una conducta favorable y amistosa con los norteamericanos; así, por ser buenos con los gringos, algunos mexicanos se salvaron de la denigración en A Mexican’s Gratitude (1909), The Thread ofDestiny (1910), The Mexican’s Faith (1910), Tony the Greaser (1911 y 1914), The Bravery of Dora (1912), The Greaser (1915) y The Good in Him (1915).

La película fue producida por la Lubin Manufacturing Company; sin que sepamos quién la dirigió. Los intérpretes fueron Earl Metcalfe (Juan, el mestizo), Edna Payne (Dora) y E. J. Phillips (padre de Dora).

Se ha perdido 75% del cine mudo

Nota publicada en Elpais.com.co el 4 de diciembre de 2013:

En EE.UU. se ha perdido el 75 % de las películas de la era del cine mudo

Sin embargo, algunas de estas producciones son encontradas en países como España, México y Argentina, donde eran distribuidas incluso con versiones en español.

La mayor parte de las películas estadounidenses del cine mudo se ha perdido, pero hay copias de alrededor de 700 en archivos de otros países, según un informe que divulgó este miércoles la Biblioteca del Congreso.

Apenas 3.311 de las 10.139 películas producidas y distribuidas en EE.UU. entre 1912 y 1929 existen todavía en el país, y de ellas sólo 1.575 en su formato original de 35 milímetros, añadió el estudio dirigido por el historiador David Pierce.

“Fue una época creativa en la cinematografía e incluyó una vibrante producción de películas y documentales con directores y actores españoles y latinoamericanos”, dijo a Efe Steve Leggett, de la Junta Nacional de Preservación del Film, que encargó el estudio.

“Paradójicamente, numerosas producciones estadounidenses que se han perdido en este país sobreviven en los archivos de España o de Argentina y otros países”, añadió.

“Esto es porque se enviaron copias para la exhibición en el exterior y era muy caro remitirlas de vuelta, de modo que allá quedaron”, explicó Legett, quien añadió que hubo en EE.UU. versiones en español de películas como Drácula.

“Estados Unidos está muy agradecido a esos otros países que, en un esfuerzo costoso, han preservado las películas y quisiéramos ampliar un proyecto para la repatriación de esos materiales”, añadió.

El informe identificó una docena de películas mudas estadounidenses que se han preservado en Madrid, incluidas The Bait (1916), Danger (1928), Good Night, Paul (1918) y No Woman Knows (1921).

En México se han localizado cinco películas de esa era, incluidas For The Honor of Old Glory; The Stars And Stripes in Mexico, de 1914; Barbarous Mexico, de 1913; Following The Flag In Mexico, de 1916, y con título en español El Robin Hood de México, de 1928.

The Moving Picture World, Vol. XV, Jan-Mar 1913, p.
The Moving Picture World, Vol. XV, Jan-Mar 1913, p. 1186

Leggett explicó que la pérdida de ese acervo cinematográfico responde a causas varias, incluido el hecho de que con el paso al cine con banda sonora tanto los estudios como las distribuidoras asignaron poco valor a las películas mudas, las cuales quedaron en el abandono.

“También contribuyó el hecho de que se usaba un tipo de película de nitrato, que se deteriora, y que las películas eran un material muy inflamable”, añadió. “Muchas películas se perdieron en incendios de estudios y cines”.

Una estrella española en la era del cine mudo estadounidense fue María Alba, una catalana nacida y bautizada en 1910 como María Sanjuana y cuya carrera de veinticinco películas comenzó con el filme mudo Road House en 1928 y concluyó ya en el cine sonoro en 1946 con su papel en La morena de mi copla.

Bajo el título de The Spanish Dancer en 1923 saltó a la fama muda la polaca Pola Negri en el papel de la bailarina gitana Maritana. Hay copias de este filme, todavía, en la Filmoteca Española, en Madrid, en el Archivo Nacional de Canadá, en Ottawa, y en otros países.

La temática hispánica inspiró la versión, en 1915, de The Spanish Jade, dirigida por Wilfed Lucas, con un elenco de apellidos anglos en papeles con nombres como Manuela, Don Luis, Don Bartolomé, Tormillo, Gil Pérez y Sebastián.

La fascinación con los vecinos del sur también empezó temprano en la era del cine mudo: el informe da cuenta de un film de 1914 titulado A Romance of the Mexican Revolution.

Acercamiento histórico al cine mudo en México; así como también es un atisbo al filmado y exhibido en Toluca

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