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Noticias sobre el cine en Guadalajara publicadas en Cine-Mundial (1917)

Bajo el título de “La marcha del cinematógrafo en México”, José Luis Navarro, corresponsal de Cine-Mundial en Guadalajara dobletea, por decirlo de algún modo, y provee información de la ciudad de México y de Guadalajara. En la parte final de su artículo publicado en el número de febrero (Vol. II, No. 2, p. 87) nos ofrece información sobre el cinematógrafo en Guadalajara:

Debido probablemente a la competencia de los empresarios de cines, hemos visto pasar por la pantalla de los cines “Lux,” “Jalisco,” “Allende,” “Hidalgo,” “Opera” y “Cuauhtémoc,” hermosas producciones cinematográficas.

Fotografía de Cine-Mundial de julio de 1917 (Vol. II, No. 7, p. 357)
Fotografía publicada en Cine-Mundial de julio de 1917 (Vol. II, No. 7, p. 357)

En esta capital se ha inaugurado con muy bien éxito la famosa “Carpa París,” de la cual es propietario el conocido empresario de cines Sr. José Carpio.

El cine “Hidalgo,” del cual es propietario nuestro buen amigo Dn. Salvador Villalobos, ha presentado últimamente al público películas que vale la pena verlas. El Sr. Villalobos se propone presentar próximamente películas de gran metraje como “Soborno,” “El diamante celeste” y otras de no menos éxito.

José Luis Navarro. Enero de 1917.

Más adelante, en el número de correspondiente a abril (Vol. II, No. 4, p. 189) José Luis Navarro dedicada su columna íntegramente a Guadalajara:

De Guadalajara, México

Pasada la temporada invernal en que por algún tiempo se mantuvieron los teatros y salones de cine un poco fríos, parece que el calor ya reanimando a los amantes de la escena muda, que se disponen a admirar las últimas producciones que nos llegan de los Estados Unidos y Europa. El material norteamericano ha sido objeto de muy favorable acogida por parte del público mexicano y algunas de las cintas recientemente estrenadas han llamado poderosamente la atención.

El cine “Opera,” uno de los principales en la Perla de Occidente, ha presentado obras notables y de interés general. Está de plácemes el empresario actual, Sr. José Carpió, que ha sabido corresponder al favor del público. “La tigresa,” “Corazón rebelde” y “Por una hora de amor” se destacan entre los fotodramas de méritos que han cruzado por el lienzo de este cine.

Las empresas de los cines “Opera,” “Hidalgo,” carpa “París” y “México” no escatiman gastos en todo lo que tiende a satisfacer al público. Recientemente han ofrecido “La llave maestra” y “La caja negra,” cintas en serie de 15 y 30 episodios respectivamente, ambas de la marca Universal, y “Su majestad el príncipe Enrique,” en ocho partes.

El cine “Hidalgo” tampoco se queda atrás. Ha pasado los tres primeros episodios de “La llave maestra” con éxito extraordinario.

El cine “Jalisco” ofreció las siguientes películas: “La sonámbula,” cuatro partes; “El secreto de Monte Cario,” tres partes; “El robo de un millón,” cuatro partes.

El teatro “Cuauhtémoc” exhibió la exquisita cinta “Protea,” en cinco partes, así como la de asunto histórico titulada “Cleopatra,” en seis partes.

José Luís Navarro. Marzo de 1917.

Para el número de julio (Vol. II, No. 7, pp. 356-357), Navarro, bajo el título de “Crónica de México”, vuelve a darnos información sobre el cinematógrafo en la capital de Jalisco con un par de apuntes sobre la ciudad de México:

Crónica de México

De las industrias de creación reciente, la que más ha prosperado, y la que mayor auge toma cada día, es la del cinematógrafo. Nadie es capaz de suponer siquiera a dónde irá a parar en su constante desarrollo.

A medida que la industria cinematográfica ha venido perfeccionándose, la afición del público ha ido en aumento y el triunfo del cine sobre los demás espectáculos ha sido enteramente definitivo.

Prueba de ello es que tanto la prensa capitalina como la de los Estados, dedican una sección especial para el arte hablado por la escena muda; los principales periódicos de la capital, semanalmente, lanzan un suplemento en colores, dedicándolo exclusivamente al cinematógrafo, y a veces hasta a las artistas que sobresalen por sus grandes dotes y éxitos.

No cabe duda que el cine es el espectáculo más favorecido por esta bella “Perla de Occidente,” y hay razón de que así sea, pues que los empresarios en abierta competencia, tratan a porfía de ganarse público, ya sea exhibiendo películas enteramente desconocidas para nosotros, tanto italianas como americanas, que son las que mayor éxito han alcanzado, como combinando el cine con “variedades.”

Miscelánea

“Susana”… la mimada del público, ha reaparecido en la pantalla de nuestros cines, con la incomparable y bien montada película “Susana” en 8 grandes partes, de la casa Eclipse. “Susana” se ha exhibido en los cines “Lux,” “Jalisco” y “Allende,” habiendo alcanzado como 12 representaciones seguidas.

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El Teatro Sada, después de corta temporada, acaba de clausurarse. Los actores del Sada están dando ahora sus funciones en nuestro primer coliseo “Degollado.”

El Gobierno, viendo el éxito alcanzado por el cinematógrafo en México, ha establecido una escuela para cine, dependiendo de la Dirección de Bellas Artes.

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El Sr. Pablo Vázquez Schiaffino se hizo cargo del “Cine-Hidalgo,” introduciendo en él notables mejoras; entre las principales vistas que ha exhibido el Sr. Schiaffino, descuellan por su interés y largo metraje: “La caja negra” y “Aventuras de Catalina” en 15 episodios y 30 partes cada una, de la acreditada marca Universal.

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Cine Mundial de julio de 1917 (Vol. II, No. 7, p. 356)
Cine-Mundial de julio de 1917 (Vol. II, No. 7, p. 356)

El activo y laboroso empresario de cines, José Carpio, que bajo la Empresa París tiene controlados los cines “Opera,” “México” y “Carpa París,” próximamente inaugurará el mejor Cine en Guadalajara, con el nombre de Salón París. Dicho salón será el primero que en esta ciudad se construye exclusivamente para el arte mudo, teniendo capacidad para 3.500 personas.

Las películas que mayor éxito han alcanzado son: “El Doctor Mefistófeles,” 8 actos; “Las aventuras de Catalina” (Universal), 15 episodios y 30 partes; “Cadáver viviente,” interpretada por María Jacovine, en 6 partes; “La caja negra” (Universal), en 15 episodios y 30 partes; “Susana” (Eclipse), en 8 grandes partes; y “El 3 de corazones,” película en series.

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El Sr. Ramón Delgado, activo explotador de películas, nos manifestó que no obstante haber salido electo Diputado, seguirá la productiva carrera del cinematógrafo. Buenos éxitos deseamos a nuestro buen amigo Delgado.

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“Excélsior,” periódico de México, dedicará cada domingo un suplemento a todo lujo y a colores, al cinematógrafo. El último número viene dedicado a las bellas artistas Susana Grandais y Regina Bedet.

José Luís Navarro. Junio 1917.

Es en el número correspondiente a octubre (Vol. II, No. 10, p. 519) se publica la última nota sobre el quehacer cinematográfico en Guadalajara ese año:

CRÓNICA DE GUADALAJARA (MÉXICO)

Bajo el dombo, antes azul, de este hermoso cielo, se mecen constantemente densos nubarrones que se disuelven ya en furiosa tormenta, ya en apacible, pero pertinaz y diminuta lluvia; y de tal modo se convierte la ciudad en perenne pluviosilla, que los citadinos apenas si osan asomar la cara por los balcones de sus calientes hogares, y de ahí que todos los salones de “cines” y demás espectáculos se hallen un poco desiertos.

Las películas que más se han distinguido fueron presentadas al selecto público que concurre al Cine Lux, confortable salón que por su higiene y elegancia es favorecido por lo más granado de nuestra sociedad—descollando entre todas, por el éxito alcanzado, la película nacional “Triste crepúsculo,” de la casa Álvarez Arrondo y Ca., la cual fué editada bajo los auspicios y dirección de nuestro amigo el Sr. Manuel de la Bandera, siendo protagonista la simpática artista Srta. Aurelia Quiñones. La ejecución de esta cinta pone muy en relieve las grandes facultades artísticas de sus autores, y no se sabe qué admirar más en ella, si la irreprochable labor de los artistas o el de positivo donde se desarrollan las escenas.

Además, se anuncian con gran bombo otras películas nacionales como “En Defensa Propia,” argumento de la notable artista de “cines” Mimí Derba, en 10 grandes partes, y “Amor Que Triunfa,” en 5 grandes partes, por la bella artista María Caballé. Como se ve, la producción nacional de cintas va tomando un desarrollo que no podemos asegurar a donde irá a parar; basta mencionar la casa Azteca Film que se ha formado en una verdadera fábrica productora de cintas, que a no dudar puede competir con cualquiera extranjera por el elegante confort y lujo con que está montada.

Debido al impuesto de un tanto por ciento que ordenó el Gobierno sobre entrada bruta a toda clase de espectáculos, se han clausurado temporalmente los “Cines” “Opera,” “Hidalgo,” “Carpa París” y “Salón París.”

José Luis Navarro. Septiembre, 1917.

Sara García y la Azteca Film. La Calle de junio 4, 2012

El Colegio de las Vizcaínas ha albergado en su seno a lo largo del tiempo a muchas niñas. Algunas de ellas al volverse mujeres serían parte fundamental de la ciudad de México. Una de estas niñas fue Sara García, una de las figuras icónicas más importantes de la historia de nuestro cine nacional.

Y comienza la historia…

Viajaron de España a México porque su padre Isidoro García había sido contratado para restaurar la catedral de Monterrey. La ciudad gustó a la familia García Hidalgo y fue así como Isidoro montó una pequeña fábrica de papel maché, al mismo tiempo que trabajaba en la fábrica de cerámica de la familia Madero. En 1900, la fatalidad cubrió el hogar de la familia, al caer el padre de un andamio víctima de un derrame cerebral. Felipa, madre de Sara, internó a su marido en el hospital, pero aunque sobrevivió al ataque, quedó semiparalizado para el resto de sus días. Al principio, creyó poder llevar las riendas de la pequeña fábrica de papel maché‚ pero al igual que todas o casi todas las mujeres de su época que quedaban viudas o casi viudas, el negocio se le comenzó a ir de las manos. Al verse sola en una ciudad donde conocía poca gente, se angustió por la salud de su marido y el futuro de su hija. Por consejo de varias familias españolas radicadas en Monterrey, se decidió a viajar a la ciudad de México, ya que ahí existían mejores médicos y hospitales, y sobre todo porque tenía la esperanza de quela Beneficencia Españolale diera un apoyo para hospitalizar a Isidoro e internar en el Colegio de las Vizcaínas a su hija para que prosiguiera con sus estudios.

La vida en México

Felipa acudió ala Beneficencia Españolarecibiendo el apoyo solicitado. Después de realizar todos los trámites para internar a Isidoro, el 28 de octubre de 1904 dirigió sus pasos al Colegio de las Vizcaínas para solicitar el ingreso de Sara como alumna con lugar de gracia, lo cual le fue contestado satisfactoriamente. Al poco tiempo de haber ingresado al colegio muere Isidoro. Sara se siente sola, pero su carácter jovial le ayuda a sobreponerse a lo que sabía irremediable. Felipa, entonces, obtiene un trabajo como ama de llaves.

Pero la desgracia perseguía a la familia García Hidalgo. En 1905 Felipa y Sara se enferman de tifo, Felipa todavía no restablecida de la muerte de Isidoro presiente una nueva tragedia en el seno familiar. Sobresaltada acude a ver a la directora de las Vizcaínas y le encarga que vele por su hija, en caso de ella morir. Y efectivamente, Sara se recupera pero su madre muere de tifo veinte días después. Cecilia Mallet, directora de las Vizcaínas, se hizo responsable de ella con independencia de su inserción como maestra. Primero, la hizo estudiar piano. Al darse cuenta que no era apta para ello, la encaminó hacia la pintura. Las clases las recibió de don Francisco Rebull, pintor consentido del porfiriato.

La muerte de sus padres forjó en la joven alma de Sara un temple que le serviría toda su vida, ya que se volvió una mujer fuerte y decidida, emprendedora y tenaz. Esto lo comprobamos al ver que a la edad de 14 años es nombrada profesora de la clase de dibujo, al sustituir por dos meses a la maestra María Cira Lejarza. El contacto con otras alumnas, fungiendo ella como maestra, le hizo ver que el magisterio podría ser un buen camino y excelente profesión para una joven en sus condiciones. Para Sara, los inicios de la revolución mexicana le fueron ajenos: sucedió fuera de los muros del colegio. Y vino a percatarse de ella hasta el momento dela Decena Trágicaen 1913 cuando impartía el tercer año de primaria. El gobierno pidió permiso para usar la azotea del plantel como trinchera, a lo que la directora se negó. Poco tiempo después caían bombas sobre la enfermería y el laboratorio de física. En realidad los daños fueron mínimos.

La revolución afectó económicamente a la escuela, casi todas las maestras dejaron de cobrar, razón por la que se les permitió dar clases extramuros. Sara tuvo la suerte de ser la maestra particular del hijo del señor Mayán, uno de los dueños del próspero almacén Liverpool – tienda departamental al estilo de los almacenes Lafayette de París. Este trabajo fue una especie de bendición, ya que representaba un buen salario, además de la posibilidad de pasearse libremente por la Alameda y sus alrededores.

El encuentro con el mundo de las sombras

Como todos los miércoles, al salir de la mansión de los Mayán se encaminó hacia el colegio. Para ello tenía que cruzar la Alameda. Tanensimismada estaba en estos pensamientos que no se dio cuenta como llegó hasta la esquina de Juárez y Balderas, junto al pabellón que levantó la comunidad española para la Exposiciónde Arte Peninsular con motivo de las fiestas del Centenario de la Independenciade México en 1910. En el portón había un grupo de personas que miraban algo. Curiosa, se acercó para mirar también. El comentario de un espectador le hizo recordar que ahí se filmaba una película con la gran diva Mimí Derba, quien audazmente había formado su propia compañía de películas: Azteca Film. Se rumoraba que después de la huelga emprendida por Mimí y varios compañeros suyos, las puertas de los teatros capitalinos les habían sido vetadas. Era el pago por jugar al sindicalismo. Fue gracias al patrocinio del General González, amante en turno dela Derba, que esta empresa cinematográfica había podido echarse a andar. Además, a voces no tan bajas, se vinculaba a este general con la famosa banda del automóvil gris.

Según testimonio de la propia Sara García, recogido en uno de los volúmenes de Testimonios para la historia del cine mexicano, que publicóla Cineteca Nacional en 1976, nos cuenta su primer encuentro con el cine:

Cierta vez que yo espiaba, según mi costumbre, lo que sucedía en los flamantes estudios de cine, estaba muy quitada de la pena viendo algo parecido a un baile cuando, de pronto, sentí una mano en el hombro. ¡Era el director de Azteca Film, el señor don Joaquín Coss!

–¿Qué hace usted aquí, niña?, me espetó, porque era muy brusco.

–¡Ay, señor, estaba mirando!

–¿Qué, le gusta esto?

–¡Ay, señor, mucho!

–¿Quisiera trabajar aquí?

–¡Ay, sí señor!, me apresuré a confesar, pues siempre he sido audaz.

Estaban filmando una película, no recuerdo si En defensa propia, Alma de sacrificio o La tigresa. Bueno, pues no bien le hube dicho al señor Coss que deseaba trabajar en los estudios, cuando me invitó a pasar:

–Pase, pase.

–Mire, señor ahorita no puedo…

–Pase, pase, pase.

Total, pasé, anduve fisgando y ya me iba cuando el señor Coss…

–¿Quiere usted venir mañana?

–¡Ay, sí, señor!

–¿A qué hora puede venir?

–A tal hora. Y señalé la destinada a las clases particulares.”

Portada del Cinema Reporter

Salió de los Estudios Azteca Film, como sobre nubes, su sueño de ser actriz comenzaba a corporizarse. No sintió el trayecto hacia el colegio. Cuando llegó, trató de ocultar su secreto. No podía decirlo a nadie, podía costarle el empleo, qué pensaría el Consejo si ella, una maestra del plantel se convertía en cómica de cine… ¡Qué horror!, ¡ni pensarlo!…

Y continúa con sus recuerdos Sara García:

En aquel entonces no me pagaban nada. Todo era de pura gorra. Yo era extra o señorita de conjunto, como nos denominaban. No estoy segura de si es lo mismo una extra que una señorita de conjunto, pero el caso es que esto último sonaba muy bien, aunque sólo se tratara de hacer bola.

En este momento no recuerdo con exactitud si mi primer papel, uno pequeñito, me lo dieron para En defensa propia o en Alma de sacrificio, pero la hice de criadita. Actúe dos minutos y tuve la suerte de que me viera Eduardo Arozamena, apodado El Nanche.

Su primer trabajo como señorita de conjunto, término con el cual se denominaba en el teatro lírico español a las chicas del coro, lo que el cine luego llamaría extras, le permitió filmar sus primeras tres cintas: En defensa propia, La soñadora y Alma de sacrificio. En la primera película tuvo su primer acercamiento con quien posteriormente sería su marido: Fernando Ibáñez, un joven poblano de no malos bigotes, a quien la juerga bohemia atraía más que el deseo de ser actor. Cuando terminó sus dos primeros trabajos en los estudios Azteca Film, sintió un escalofrío pues el estreno de En defensa propia sería el 14 de junio en el teatro Arbeu. ¿Cómo explicar a la Junta del colegio que ella, una alumna y maestra de las Vizcaínas, se había convertido en cómica, que convivía con la desvergonzada amante del general González a quien se ligaba con la banda del automóvil gris? No le quedó más remedio que tomar al toro por los cuernos. Habló con la directora de su situación y extendió su renuncia. Como respuesta recibió del Consejo un permiso sin goce de sueldo, por si las cosas no le salían bien, podía regresar a las aulas a dar clases. Ella aceptó la indicación. A finales de septiembre, al terminar de filmar Alma de sacrificio, se unió a la compañía creada por Eduardo Nanche Arozamena con varios de los actores y actrices de la Azteca Film. Debutó en el teatro Fábregas con la obra francesa muy en boga en esa época: El asno de Buridán. Su sueldo fue de dos pesos diarios, por dos funciones. Así pues, durante los siguientes diez años, Sara García se dedicó al teatro y sería hasta 1927 que vuelve a los sets cinematográficos.

De las cinco películas filmadas por la Azteca Film, Sara García actuó en tres: En defensa propia, Alma de sacrificio y La soñadora. Pero existe otra película del periodo silente donde se supone que actúa doña Sara, sin embargo en ninguna filmografía del cine mudo existe el dato sobre su participación en Yo soy su padre (1927), salvo en el artículo de Luis Terán, de entre varios, que conforman el número monográfico de la revista SOMOS, dedicado a la actriz; esta vez en la primera y única película muda que dirige Juan Bustillo Oro.

El video muestra segmentos de los filmes En defensa propia, La soñadora y La Tigresa, los tres producidos por la Azteca Film; incluye también pietaje filmado por Enrique Rosas — uno de dueños de la Azteca Film — de Porfirio Díaz inaugurando la Exposición Ganadera de Coyoacán en 1905:

* La información vertida en este escrito proviene varias fuentes: en especial del artículo Sara García y las Vizcaínas en la revista Primer cuadro. Vida cotidiana en el centro histórico, septiembre de 2007, año 1, número 2. pp. 3-4 de Fernando Muñoz Castillo; Testimonios para la historia del cine mexicano, 7 vols., México, Cineteca Nacional, 1975-1976, coordinados por Eugenia Meyer; el libro Sara García de Rafael Aviña editado por Clío en 1996; y el número monográfico de la revista SOMOS, Sara García, la abuelita del cine nacional de Editorial Televisa, S. A. de C. V., México, octubre de 2000, año 11, Número 200.