Pancho Villa y Hollywood

El siguiente fragmento (pp. 372-374) proviene del primer volumen de la obra de Friedrich Katz, Pancho Villa publicada por Editorial Era en 1998:

Pancho Villa y Hollywood

Friedrich Katz según El Fisgón
Friedrich Katz según El Fisgón

Villa no sólo entendía la importancia de un tratamiento favorable por parte de los periódicos, sino también el impacto que un medio enteramente nuevo, el cine, empezaba a tener sobre la opinión pública estadounidense. No se limitó a permitir a los camarógrafos acompañarlo en sus campañas, sino que firmó con un productor de Hollywood un contrato de un género único.

Los tratos de Villa con la meca del cine resultaron muy provechosos en todos los sentidos de la palabra. Le dieron lustre y aumentaron su popularidad en Estados Unidos. También fueron rentables y produjeron dólares muy urgentemente necesarios que empleó para armar y abastecer a sus tropas. El 5 de enero de 1914, pocos días después de ocupar la ciudad de Chihuahua e incluso antes de tomar pleno control del estado, Villa firmó un contrato con Harry E. Aitken de la Mutual Film Company. El 7 de enero, el New York Times informaba:

La tarea del general Villa consistirá en escenificar thrillers cinematográficos en la forma que convenga a sus planes para deponer a Huerta y sacarlo de México, y la del señor Aitken, el otro socio, será distribuir las películas resultantes en las zonas pacíficas de México y en Estados Unidos y Canadá.

Para asegurarse de que su inversión sería un éxito, el señor Aitken despachó al campamento del general Villa, el sábado pasado, un pelotón de cuatro camarógrafos con aparatos especialmente diseñados para filmar en el campo de batalla.

The Moving Picture World del 18 de julio de 1914 (Vol. XXI, No. 3, p. 384)
The Moving Picture World del 18 de julio de 1914 (Vol. XXI, No. 3, p. 384)

Para la industria cinematográfica, este contrato fue muy importante. Los noticieros constituían un género relativamente muevo y había gran interés en su desarrollo. Por primera vez la gente que nunca había participado en un combate podía realmente ver cómo era la guerra. Por esta razón, la cobertura que los noticieros habían dado a la guerra de los Balcanes en 1912 y 1913 aumentó enormemente su popularidad y atractivo. Ahora tenía lugar un conflicto bélico mucho más cerca de casa, al sur de la frontera, en una región colindante con Estados Unidos, y las películas sobre la guerra en México prometían gran éxito. (1) Como todo lo demás que tiene que ver con Villa, la historia de sus relaciones con la industria del cine se convirtió en una mezcla inextricable de mito y realidad. Pronto empezaron a circular en la prensa versiones de que el contrato contenía algunas cláusulas muy peculiares. “Si el cámara no filma buenas escenas de batallas, Villa las pondría de nuevo en escena […] accedió a realizar sus ataques durante las horas diurnas.” (2) Esas cláusulas, que atraían la atención mundial, reforzaban la imagen negativa que muchos en Estados Unidos tenían tanto de México como de Villa: la imagen de un líder inescrupulosamente dispuesto a sacrificar la vida de sus hombres para obtener publicidad. El contrato original en realidad no contenía tales cláusulas. No había absolutamente ninguna mención de que las batallas podían escenificarse por segunda vez o de que Villa se encargaría de que hubiera buena iluminación. Lo que sí se especificaba era que la Mutual Film Company tendría derechos exclusivos para filmar a las tropas de Villa en batalla y que éste recibiría veinte por ciento de los ingresos que produjeran las películas. (3)

Los directores de la Mutual consideraban a Villa tan fotogénico que decidieron combinar sus documentales con una película de ficción, The Life of General Villa (La vida del general Villa). La trama del film era un típico engendro hollywoodense: sacrificaba la realidad a lo que el productor suponía que sería el gusto de los espectadores estadounidenses. Los guionistas obviamente pensaban que los pobres no constituían buenos héroes. Así que la familia de Villa se transformaba, de pobres aparceros que trabajaban en una gran hacienda, en rancheros independientes, relativamente acomodados y con tierras propias. Los villanos, en vez de un hacendado, eran dos oficiales federales que perseguían a dos de las hermanas de Villa mientras éste estaba fuera y uno de ellos secuestraba a la menor, la violaba y la abandonaba moribunda. Cuando Villa regresaba y se enteraba de lo que había ocurrido, buscaba venganza. Tras una feroz persecución, mataba al culpable pero no lograba hacer lo mismo con su acompañante, el cual escapaba. Perseguido por las tropas federales, Villa huía a las montañas, pero juraba acabar con el segundo oficial involucrado en la violación de su hermana. Finalmente lo encontraba en la batalla de Torreón, y lo mataba. Ése era el clímax del film. Obviamente Villa se había convertido en el héroe de un “western”, una especie de Jesse James mexicano. Sin embargo, aceptó el libreto y Raoul Walsh, un conocido actor que luego se convirtió en uno de los productores más famosos de Hollywood, viajó a México para hacer el papel de joven Villa en la primera parte de la película. En las partes posteriores, él mismo hacía el papel y se incluían en la ficción tomas documentales de las batallas que libraba su ejército. (4)

Raoul Walsh interpreta a Pancho Villa joven
Raoul Walsh interpreta a Pancho Villa joven

Villa no puso objeciones a ese embellecimiento y “ascenso social” de las primeras etapas de su carrera. Estaba dispuesto también a complacer a la Mutual Films en otros aspectos. Como los productores consideraron que su atuendo normal, un sombrero fláccido y un suéter, demeritaban su prestigio de militar, aceptó ponerse un uniforme proporcionado por la productora y que siguió siendo propiedad de ésta. (5)

La película se exhibió en varias ciudades estadounidenses y al parecer tuvo un gran éxito, en parte porque se presentó en un momento en que Villa había alcanzado la cúspide de su popularidad en Estados Unidos: después de que las tropas estadounidenses ocuparon Veracruz y la guerra entre Estados Unidos y México parecía una posibilidad muy real. Villa fue el único dirigente mexicano importante que declaró que no le molestaba la ocupación y que no combatiría contra los estadounidenses.

Villa rompió con Estados Unidos poco después de que se hizo la película, y entonces Hollywood alteró drásticamente su imagen del revolucionario mexicano. En abril de 1916, después del ataque a la ciudad de Columbus, Eagle Films Manufacturing and Producing Company hizo una cinta llamada Villa Dead or Alive (Villa vivo o muerto) y la anunció con las siguientes palabras:

The Moving Picture World del 8 de abril de 1914
The Moving Picture World del 8 de abril de 1916

Eso fue lo que dijo el presidente Wilson, y eso es lo que nosotros vamos a hacer.

¿Está preparado Estados Unidos?

Ven a ver a las tropas del Tío Sam en acción.

Ve a tu bandera cruzar la frontera para castigar a quienes la han insultado.

Otra película, producida por la Feinberg Amusement Corporation, se tituló Following the Flag in Mexico (A México tras la bandera): “Villa a cualquier precio. Veinte mil dólares de recompensa, vivo o muerto. Las hordas del bandido mexicano en acción”.

Sin embargo, el tratamiento favorable que la industria fílmica y otros medios le habían dado a Villa en 1914 fue de gran importancia para su posición, tanto en México como en Estados Unidos. Los medios lo habían designado líder nacional mucho antes de que adquiriera algunos de los requisitos básicos para ocupar ese lugar, y con ello facilitaron su ascenso a la fama nacional e internacional.

Con todo, esa opinión general favorable con que contaba a principios de 1914 en Estados Unidos se vio amenazada por lo que se conoce como el affair Benton.

Notas:

(1) Véase una excelente descripción y análisis de la compleja relación entre Villa y Hollywood, en Aurelio de los Reyes, Con Villa en México, México, 1985, y “With Villa in Mexico on Location”, Performing Arts Annual 1986, Library of Congress, Washington, 1986, pp. 98-132; Margarita de Orellana, La mirada circular. El cine norteamericano de la revolución, 1911-1917, México, 1991.

(2) Aurelio de los Reyes, “With Villa…”, cit, p. 103.

(3) Los contratos originales firmados entre “Francisco Villa representado por y a través del general E. Aguirre-Benavides, agente y representante legal debidamente autorizado del dicho Francisco Villa y Gunther R. Lessing… Mutual Film Company… representado por y a través de Frank N. Thayer”, se encuentran en los papeles de Federico González Garza, folio 3057, Fundación Condumex, México.

(4) Aurelio de los Reyes, “With Villa…”, cit, p. 125.

(5) New York Times, 11 de febrero de 1914.

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